Datos biográficos del General de División Lázaro Cárdenas del Río
(El Ejercito de la Revolución SDN 1939)

"Nace el C. General Lázaro Cárdenas en la ciudad de Jiquilpan de Juárez, Estado de Michoacán, el día 21 de mayo de 1895, de don Dámaso Cárdenas, trabajador y honrado comerciante, y de doña. Felicitas del Río de Cárdenas, en cuyo matrimonio hubo ocho hijos, dos de los cuales fueron gemelos.

Siendo su padre joven aún, puesto que apenas había alcanzado los 50 años, murió, dejando como jefe de la familia al actual General de División y Presidente de la República, don Lázaro Cárdenas, cuando apenas contaba 13 años de edad. Para esta fecha ya hacía dos años que había terminado su instrucción primaria en la Escuela de Jiquilpan bajo la dirección del entonces profesor don Hilario J. Fajardo, que alguna vez le vaticinó que sería gobernador de Michoacán.

Al terminar su instrucción primaria, ingresó en la administración de rentas de la ciudad, con carácter de meritorio, bajo las órdenes del entonces administrador, don Donaciano Carreón, el cual más adelante puso una imprenta, a la que llevó, como aprendiz, al que sería Primer Mandatario, que llegó en 1909, a ser jefe de aquellos talleres. Ya entonces tenía una marcada curiosidad por la lectura, y leyó con fruición muchas obras de grandes autores, las cuales fueron forjando su espíritu revolucionario y justiciero.

Pasó la adolescencia entregado a su trabajo y las distracciones propias de la edad. Y ya en 1913 le encontramos siendo, además de jefe de la imprenta, Alcaide de la cárcel de Jiquilpan. Y en ese año mismo sintiendo la necesidad ineludible de una reivindicación social para su tierra, abandonó Jiquilpan, llevando por toda compañía aún preso, para entregarse a la lucha revolucionaria. Combatió en las montañas de Michoacán, Tierra Caliente, Espinazo del Diablo, Apatzingan, etcétera. Militaba entonces el General Lázaro Cárdenas a las órdenes del general don Eugenio Zúñiga.

En julio de 1913 se incorporó a las fuerzas revolucionarias del general Guillermo García Aragón en Apatzingan, Michoacán. El día 3 de agosto del mismo años tomó parte en los combates de Tanguancícuaro, contra las fuerzas de Huerta. El día 27 del mismo mes de agosto participó también en la toma de la plaza de Aguililla, Michoacán. Y el 13 de septiembre combatió valientemente, demostrando una extraordinaria pericia militar, en Purépero, Michoacán.

En este mes de septiembre 1913 se le expidió al General Cárdenas su primer despacho como capitán II en el arma de caballería. Después pasó a prestar sus servicios con el coronel Cenobio Moreno, con el grado antedicho, desde esta fecha hasta el 13 de Julio de 1914, en el séptimo regimiento de caballería. El día 8 de julio de 1914 tomó parte en el combate de la Hacienda del Castillo, en contra del gobernador del estado, general Mier. El 14 de julio de este mismo año se incorporó nuevamente a las fuerzas del General Eugenio Zúñiga, y en Tlajomulco, estado de Jalisco, se le confirió el grado de capitán primero, dándosele el mando de uno de los escuadrones del 22 regimiento de caballería. El 29 de agosto toma parte en el tiroteo de San Gregorio, D.F. El día 6 de septiembre participa en el combate de Santa Cruz, y el día 8 en las cercanías de Xochimilco.

El día 11 de septiembre de 1914, por méritos en campaña fue ascendido el General Cárdenas, en Xochimilco Distrito Federal, al grado de Mayor. El día 7 de octubre toma parte en el combate de la Cuesta de Arucha y el día 28 del mismo mes en el tiroteo de La Playa. Y el 22 de noviembre participó en el combate de Puente de Garay, Distrito Federal.

Poco después fue ascendido a Teniente Coronel en premio a su valiente arrojo y a su pundonor militar, incorporándose a las fuerzas del General Federico Morales, viejo revolucionario de los veteranos maderistas.

En esos momentos es cuando surge la división entre Villa y Carranza. El General Cárdenas se colocó de lado de la legitimidad y con aquel grupo de patriotas armados que le seguían, avanzó velozmente hacia Casas Grandes, Chihuahua, atravesando por el accidentado y peligros Casón del Púlpito, hasta que llegó a Agua Prieta, donde conferenció con el General Calles acerca de la marcha de la campaña.

En Sonora

Innumerables son los hechos de armas que realiza en Sonora el General Cárdenas bajo el grado de Teniente Coronel que ostentaba entonces, pero hay que hacer especial mención de los combates de Anívacachi y Cabullona, en los que tomó parte al lado de Aguirre, Cruz Gálvez, Carlos Carranza, Samaniego y Antonio Ancheta. En el parte oficial de estos hechos se leen conceptos como éste: " parte de las tropas que cargaban sobre Cárdenas, retrocedieron y pudo entonces este bravo Jefe disfrutar del alivió que tanto necesitaba ".

Otro de los certificados que consta en su brillante hoja de servicios dice: " El Coronel de Caballería Lázaro Cárdenas, se incorporó a las fuerzas del estado de Sonora a mis órdenes, el día 27 de marzo de 1915, con el grado de Teniente Coronel, donde permaneció prestando sus servicios hasta el día primero de octubre de 1917, fecha en que marcho de Sonora formando parte de la columna expedicionaria al mando del general Guillermo Chávez, partiendo a Chihuahua a combatir a Villa, de donde regresó el día 26 de febrero de 1918. En todo el periodo que estuvo a mis órdenes, observó irreprochable conducta civil y militar; por lo que unidos estos hechos a su reconocido valor, disciplina y celo en el desempeño de sus deberes, y las comisiones que le fueron encomendadas, se hizo acreedor al ascenso inmediato que actualmente ostenta de Coronel, el día 1º de octubre de 1915. – P. Elías Calles ".

En otro certificado del mismo General Calles se encuentran recopilados los siguientes hechos:-Combate en Anívacachi el 7 de abril de 1915. Ataque a Cabullona el 15 de Julio de 1915. Ataque de Anívacachi el 18 de julio del mismo año. Toma de Naco el 19 de julio. Combate de Paredes los días 17, 18 y 19 de septiembre de 1915. Defensa de Agua Prieta los días 1, 2 y 3 de noviembre del mismo año. Tiroteo de Sauceda el día 18 de noviembre. Combate Del Río el 19 de noviembre. Toma de Nogales el 26 de noviembre. Campaña del Yaquí desde el 18 de enero de 1916 hasta el primero de febrero de 1917. Combate de Bacatete el 6 de marzo de 1918. Combate de la Gloria el 26 de marzo. Tiroteo en Vicenteño y la Purísima, estado de Nayarit, el 5 de junio de 1918.

Fue entonces el Coronel de Caballería Lázaro Cárdenas Jefe de la 4ª División de Caballería del Cuerpo de Ejército del Noreste que estaba a las órdenes del General Calles, hasta que, a la muerte del General Guillermo Chávez en Chihuahua, fue nombrado Jefe de la Primera Brigada de Sonora que operaba en contra de Villa. Esta brigada se componía de los batallones 10 y 33 de infantería y el 22 de caballería y fracciones de Artillería de Montaña y Ametralladoras.

Por acuerdo del presidente D. Venustiano Carranza se le ordenó que pasara, en mayo de 1918, a la campaña de Michoacán. Salió de Sonora por ferrocarril, hasta Acaponeta, Nayarit, y desde allí se dirigió por tierra a San Marcos, Jalisco. Era entonces su jefe el General Manuel M Dieguez. En el estado de Michoacán permaneció hasta el 9 de febrero de 1919, en que se le ordenó pasa a las Huastecas.

En las Huastecas y Guerrero

En la zona de las Huastecas el General Cárdenas realizó una brillante labor, como en todos los lugares en los que actuó, tomando parte en distintas acciones de guerra: En el tiroteo de Potrero del Llano el 3 de marzo de 1919; en la Mesa de los Coroneles los días 21 y 22 del mismo mes y año; y en el campamento de Potrancas el 28 de agosto.

Las Huastecas son lugares por demás intrincados, calurosos y difíciles para las acciones bélicas, pero el entonces Coronel Cárdenas no se arredraba ante las dificultades más complicadas tratándose del cumplimiento de su deber y del servicio de la patria.

Y hablan muy claro de su actuación los diferentes hechos de armas realizados en el estado de Guerrero y también en el de Michoacán, en los cuales tomó parte activa y brillante: -Combate de Arcelia, estado de Guerrero, el 7 de julio del año 1918, en aledaños de Pochutla, Guerrero también, el 11 de julio del mismo año. Combate en la Hacienda de los Naranjos, Michoacán, el 24 de julio de 1918; de Uripitío y de teremendo, Michoacán; combate de Tecacho, Michoacán, el 2 de septiembre de 1918; Combate de las Cañadas del Agua y las Cruces, el 14 de septiembre del mismo año. Combate de la Cruz. Michoacán; Combate de San Juan Tumbio. Michoacán, el 4 de octubre; Combate en los Pantanos y Surumbeneo, Michoacán. Comparte en Real de Otamatlán el 31 de octubre de 1918. Combate en los Cerros de Zacatón el 1º de noviembre; en Tzitzio el 14 de noviembre; en jaripeo el 2 de diciembre; y en Tiradores el 24 del mismo mes y año. El 5 de enero de 1919 hubo un tiroteo en, Copullo, Michoacán; y el 11 de enero un combate en Surumbeneo y Uña de Gato, Michoacán.

A través de todos estos combates se iba forjando en el espíritu del General Cárdenas una ideología nueva, llena de sentido de humanidad y justicia; iba aprendiendo en el libro de la vida todas las miserias y dolores por los que atravesaba su patria, y pensaba, indudablemente, que se podía hacer con un poco de buena voluntad un México mejor y que todos tuviesen lo indispensable para vivir, por medio de un trabajo mejor retribuido que en aquellos tristes tiempos de fratricidas luchas, en los que la tradición esclavizante no quería perder sus privilegios a manos de la Revolución libertaria.

El gobierno de la República, en atención a los indiscutibles méritos militares del Coronel Lázaro Cárdenas a través de todas las campañas enumeradas, y como premio también a sus cívicas virtudes, le concedió el despacho de General Brigadier el día 20 de mayo del año 1920.

Campaña de 1923

Corría los últimos días del año de 1923 cuando los elementos adictos a de la Huerta se levantaron en armas. El movimiento era de lo más numeroso que en México se ha visto, y los militares todos del ejército de oriente, de occidente, de Hidalgo y de otros muchos lugares se encontraban a su lado. El General Obregón desplegó toda su inteligencia militar para sofocar al movimiento. Jalisco era uno de los lugares que precisaba dominar para mutilar los frentes para conseguir la victoria. Y envió al General Cárdenas, al frente de mil quinientos hombres, por la vía de Colima, para avanzar por el Lago de Chapala, y tomar la plaza de Ciudad Guzmán. Así sucedió. Pero el enemigo, al darse cuenta de la proximidad de las fuerzas del General Cárdenas, lanzó contra él una columna de 5 mil hombres, la cual después de agudos y sangrientos combates logró acabar con sus fuerzas, hiriéndole y haciéndole prisionero. Fue conducido al sanatorio del Dr. Barriere en Guadalajara, Jalisco, de donde fue conducido, juntamente con otros prisioneros, a la ciudad de Colima, poco antes de los combates de Ocotlán, que fueron decisivos.

Los Delahuertistas, que conocían perfectamente el valor y los méritos que concurrían en el General Cárdenas, en su afán de ganarse los mejores elementos para facilitar el triunfo, no escatimaron ofertas al valiente militar, ofertas que fueron rotundamente rechazadas, porque el General Cárdenas se encontraba dispuesto a morir antes que ver manchada su hoja de servicios por una traición.

Pero no tardaron mucho en reaccionar las fuerzas del gobierno, arrollando a los rebeldes en definitiva derrota que dio oportunidad al General Cárdenas para incorporarse nuevamente a las tropas leales que avanzaban incontenibles de Colima hacia Guadalajara. El General Cárdenas tomó el mando de esta columna que logró dominar a la rebelión.

Y el día 24 de marzo de 1924 se extendía el despacho del General de Brigada del Ejército Nacional a nombre del General Brigadier Lázaro Cárdenas.

El último escalón de la carrera

En atención a toda labor militar a través de campañas de guerra y de pacíficas actuaciones, realizadas por el General Cárdenas y para premiar sus servicios extraordinarios, el Supremo Gobierno de la República, le dio el grado máximo en la jerarquía del Ejército Nacional, o sea el de General de División, con fecha 1º de abril de 1928.

Campaña de 1929

En los primeros días de marzo del año de 1929 estalló un movimiento de rebelión militar en Sonora, con ramificaciones en todas las zonas militares del norte de la República. El gobierno ordenno la inmediata movilización de una fuerte columna de 12 mil hombres a las órdenes del general Cárdenas, la cual debería avanzar por el noroeste. A fin de que la sofocación del movimiento fuese lo más rápida posible, la Secretaría de Guerra y María concedió al general Cárdenas, fiada en su rectitud y competencia, la cantidad de 100 mil pesos mensuales para gastos extraordinarios. Cuando terminó el primer mes de campaña, llevaba gastados el General Cárdenas de aquel elevado presupuesto tan sólo 7 mil pesos. Era el momento más álgido de la rebelión, y el General Cárdenas devolvía a la Secretaría de Guerra, en el presupuesto de aquel primer mes, la cantidad de 93 mil pesos. Lo cual no hace otra cosa que ratificar el dictado de honradez acrisolada que ha merecido ese presidente de México.

El día 11 de mayo de 1931 el gobierno ratificaba con todos los requisitos de la ley el grado de General de División concedido al General Lázaro Cárdenas, bajo los siguientes fundamentos:

Primero: que el señor General Cárdenas inició su carrera revolucionaria el 20 de julio de 1913, sin grado militar, permaneciendo en estas circunstancias hasta el día primero de septiembre del mismo año en que le fue conferido el grado de capitán II.

Segundo: que toda su actuación desde aquella fecha hasta la actualidad, ha sido siempre al lado del Constitucionalismo y gobiernos legales.

Tercero: que obran en su poder las patentes de General brigadier, General de Brigada y General División; y

Cuarto: que la muy honorable Cámara de Senadores en sesión celebrada el día 13 de septiembre de 1928 le ratifico los Grados de Coronel, General Brigadier, General de Brigada y General de División.

Gobernador de Michoacán

A fines del año 1927 se encontraba el General Cárdenas en la Plaza de Villa Cuauhtémoc, Veracruz; lugar a donde fueron diversas comisiones michoacanas para ofrecer la candidatura de gobernador para el nuevo periodo de 1928-1932.

Tres eran los revolucionarios michoacano que iban a la lucha electoral: el General Cárdenas, el General Jaime Carrillo y el General Arturo M. Bernal.

El General Cárdenas, una vez convencido de que la mayoría de su pueblo estaba a su lado, se decidió a aceptar su candidatura en el mes de abril de 1928. Los otros dos precandidatos, ante la popularidad de que gozaba el General Cárdenas optaron por retirarse de la lucha.

En el mes de mayo comenzó su gira política por distintos lugares del estado, acompañado de muchos amigos, y recibiendo en todas partes los apoyos y muestras de adhesión y cariño por parte de sus coterráneos. El día 3 de junio se llevaron a cabo las elecciones, entre el entusiasmo general de la multitud. El día 15 del mismo mes era gobernador electo. Y el día 15 de septiembre de 1928 tomaba posesión de su cargo, comenzando su fecunda y extraordinaria labor frente en su tierra natal en cuyo provecho quería realizar la obra más trascendental que se pudiera, logrando sus deseos de la manera más completa.

Al frente del Partido Nacional

Siendo gobernador de Michoacán inicio ya su franca labor en pro de los campesinos y trabajadores en general, obra que había de seguir decididamente a través de todos los puestos que había de ocupar en lo sucesivo.

Encontrándose en el gobierno de Michoacán, fue llamado a la presidencia del Partido Nacional Revolucionario donde su labor fue poliforme y fecunda. Incontables fueron los problemas que resolvió en la política general del país, siempre bajo las normas Revolucionarias de una equidad humana y justiciera. Entonces fue cuando se reorganizó " El Nacional ", diario oficial del partido; y cuando se apoyó y fomentó toda clase de deportes, estableciéndose en realidad la Confederación Deportiva Mexicana. Entonces fue también cuando nació en el General Cárdenas la idea de crear los Bancos Ejidales para dar facilidades de vida a los campesinos. Y así logró con una administración honrada y de ahorro dejar en la Tesorería del Partido, al dejar su cargo, la cantidad de seiscientos mil pesos, que estaban destinados a formar el fondo de crédito para los ejidatarios.

En la Secretaría de gobernación.

De la presidencia del Partido Nacional pasó a desempeñar la cartera de ministro de Gobernación, a fines del mes de agosto de 1931. Permaneció en este puesto hasta el 15 de octubre del mismo año.

A pesar del poco tiempo que permaneció al frente de esta secretaría, también supo realizar una labor digna de aprecio en el engranaje gubernamental.

Una vez que salió de este cargo, retorna a Michoacán, haciéndose nuevamente de las riendas de su gobierno hasta que en el mes de septiembre del siguiente año tomó posesión el nuevo gobernador electo.

En la Secretaría de Guerra y Marina

El día primero de enero de 1933 era nombrado Secretario de Guerra y Marina el general Lázaro Cárdenas.

Su labor al frente del Instituto Armado de la Nación fue verdaderamente admirable. El conocía, puesto que había pasado lo mejor de su vida en el Ejército, todos los defectos y las necesidades que al ejecutivo acosaban, y no habría de parar hasta corregirlos en su mayor parte.

El fundó la Intendencia General del Ejército, que no existía antes. En logró, en fin, hacer del Ejército una institución netamente patriótica, alejada de toda contaminación política y limitada a su misión defensiva del orden y de la patria, granjeándose así el respecto y la admiración general.

Hoy goza el Ejército Nacional de una disciplina verdaderamente admirable, y de la admiración de propios y extraños, debido a que la disciplina, que desde aquella época impera, es eficiente y segura para la buena marcha del orden y el progreso entre todos los elementos militares. La disciplina es la base de toda gran organización militar.

Y desde la Secretaría de Guerra habría de salir el General Cárdenas para la Presidencia de la República.

Apenas sonó el nombre del General Cárdenas como candidato a la presidencia, fueron innumerables las comisiones que se le acercaron para que aceptase la candidatura. La opinión general del país se hizo unánime, y no apareció, como en otras ocasiones, candidato alguno que le disputara tal honor. El General Cárdenas fue el único candidato, el candidato popular. Y hubo de dejar la Secretaría de Guerra para lanzarse a una rápida gira por todos los Estados, a fin de que le conociesen todos aquellos que aún no habían hecho otra cosa que oír hablar de su labor.

Recorrió pues, la República, y fue electo presidente constitucional de México.

En la Presidencia de la República.

La actuación del General Lázaro Cárdenas como presidente de la República no tiene paralelo en la historia. Bajo la presidencia del General Cárdenas, se logró una absoluta recuperación económica; una nueva y más equitativa distribución de las riquezas públicas; la creación de seis bancos para el apoyo económico a las clases trabajadoras; y la moralización completa en el manejo de la economía oficial".

Ramón González de becerrada rúbrica