Sala 2 El vértice sagrado * El espacio vertical


En sentido vertical, el universo se componía por el nivel celeste y el inframundo. El primero estaba formado por trece cielos, los iniciales relacionados con astros como la Luna, las estrellas, el Sol, Venus, los cometas, o lugar del giro, y los dos siguientes con colores. Sigue el lugar de las tempestades, del noveno en adelante, eran cielos en que habitaban las deidades siendo el último el Omeyocan o lugar de la dualidad.

Al inframundo iban quienes morían de muerte natural. Había que pasar por ocho lugares llenos de peligros para llegar, finalmente, al Mictlán, el noveno y más profundo de ellos.

Atravesaban un río, dos cerros que chocan entre sí, la culebra que guarda el camino, el lugar de la lagartija verde, pasar por ocho páramos, atravesar ocho collados, el lugar del viento frío de navajas, cruzar un río y llegar al Mictlán, donde habitaban Mictlantecuhtli y Mictlancíhuatl, dualidad de la muerte, en equilibrio con la dualidad suprema que habita en el Omeyocan.






Piezas Exhibidas



  • Piedra de Chalco
    En una de las caras de esta piedra, vemos la representación de un  árbol florido en cuya parte superior se encuentra un ave que canta, todo lo cual representa el Tamoanchán, "lugar de los orígenes".

  • Huehuetéotl de Cuicuilco
    Esta es una de las representaciones más antiguas del dios viejo o del fuego, Huehuetéotl, que habita en el centro del universo.

  • Huehuetéotl
    Huehuetéotl-Xiuhtecuhtli, el dios viejo y Seņor del fuego, habita en el centro del universo. Es un anciano arrugado, desdentado y encorvado que en posición sedente carga un enorme brasero sobre sus espaldas. Su edad significa la experiencia y la sabiduría.

  • Huehuetéotl Totonaco

  • Huehuetéotl

  • Caja de Tizapán
    En el interior de la tapa hay cuatro imágenes de Tláloc que sostienen una piedra verde llamada chalchihuite, todo lo cual representa los rumbos del universo y el centro.

  • Lápida de los cielos
    Por sus características, este relieve puede relacionarse con el cuarto de los trece cielos que componían la imagen vertical del universo.

  • Adolescente y anciano aztecas
    El género humano fue la motivación principal de la lucha de los dioses porque perdurara sobre la Tierra. Cuatro fueron los intentos anteriores por crear al hombre y el alimento que lo sustentaría. Corresponde a Quetzalcóatl la tarea de crear a la humanidad actual y darle el maíz, que es su alimento. El hombre, ya niņo, joven o anciano, es un ser de inspiración divina.

  • Disco solar de Xochinilco
    Disco que representa al sol, en cuyo centro se observa el símbolo que lo distingue: el Nahui-Ollin, 4-Movimiento.

  • Plato con motivos solares
    Plato policromado cuyo motivo central es una deidad solar acompaņada de varios símbolos relacionados con el Sol, como son los rayos y las aves.