EHÉCATL CALIXTLAHUACA
Mexica. Postclásico tardío
Piedra (basalto)
176 x 56 x 50 cm
Museo de Antropología e Historia del Estado de México.
Instituto Mexiquense de Cultura
[10-109262]
Como hemos apuntado, Quetzalcóatl era
una de las deidades principales del
panteón mesoamericano. Es un dios
creador y sostenedor que presidía las
ciencias y las artes. Confundido en los
linderos de lo real y lo mítico,
Quetzalcóatl se transfigura en varias
advocaciones; una de ellas, de la que
ya hemos hablado, es la serpiente
emplumada; otra, Tlahuizcalpantecuhtli
o Venus: una tercera es la representación
del Hombre-Tigre-Pájaro-Serpiente: una
más es la figura de Xólotl y una última,
a la que nos referiremos ahora, que es
la advocación como Ehécatl, dios del
viento.
Previo a la lluvia, un viento en
ocasiones suave y en otras vigoroso,
forma remolinos en las llanuras, a modo
de rabo de nube, levantando los objetos
poco pesados que se encuentran en la
superficie. Es Ehécatl quien limpia y barre
para dar paso a los proveedores de la
lluvia, los tlaloques. El atributo que
distingue a Ehécatl es una máscara en
forma de pico de ave que le permite
soplar y que se observa claramente en esta
extraordinaria figura. De espléndida
factura, la representación de Ehécatl se
muestra esbelta, espigada, de contornos
suavemente redondeados. Su cuerpo
inmóvil porta un pequeño máxtlatl que
apenas cubre los genitales, así como un
par de sencillas sandalias. La posición de
sus brazos y la colocación de los dedos
de las manos posiblemente respondan
a que esta escultura llevó algunos
estandartes o emblemas relacionados
a su actividad divina. La característica
máscara conserva restos de pigmento
rojizo y tras ella se vislumbra el rostro
del dios, en cuyas órbitas oculares
posiblemente hubo incrustaciones de
concha y piedra para simular los ojos,
mismas que se han perdido. LC
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