TEPONAXTLI
Mexica. Postclásico tardío
Madera
23 x 63.7 x 22.3 cm
MNA, INAH, México, D.F.
[10-222373]
La música resultó ser elemento primordial
y protagonista indispensable para la
celebración de ritos y ceremonias. El gran
sentido musical de los pueblos
prehispánicos fue puesto al servicio de la
danza y la poesía. Los ritos, no exentos de
cierta escenografía y teatralidad - en la
forma, no en el contenido - resultaban
impactantes para la población que asistía a
ellos. Así, flautas, sonajas y tambores
servían de fondo al gran acto ritual. Los
instrumentos de percusión característicos
de nuestras culturas prehispánicas son
muchos y muy variados, destacando
básicamente dos: el teponaxtli
y el huéhuetl.
El teponaxtli es un tambor hueco,
hecho de madera, con dos lengüetas de
diferente grosor y longitud, por lo que
cada una produce un sonido diferente,
pudiéndose tocar simultáneamente como
las voces de madera de la marimba. Se
percutía con un par de palillos cuya punta
estaba cubierta de hule. El sonido es
muy penetrante y con un timbre muy
característico. El ejemplar que mostramos
es la representación de un felino estilizado,
con las fauces semi-abiertas, lo que
permite entrever sus fuertes colmillos.
Todas las formas se encuentran
constreñidas en el bloque de madera, lo
que constituye una constante en la
escultórica azteca. LC
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