CORAZÓN
Mexica. Postclásico tardío
Piedra verde
24 x 20.2 x 11 cm
MNA, INAH, México, D.F.
[10-392930]
El corazón representaba el elemento vital
para la creación del universo. Era el motor
de las ideas y de los sentimientos.
Llamado yólotl, el corazón trascendió su
condición física para convertirse en
símbolo del alma. Por ello, la motivación
mística del sacrificio humano era la
de otorgar a los dioses la sangre y los
corazones, como lo más preciado del ser
humano, en retribución a las bondades
que prodigaban, así como para contener
la ira de éstos en caso de calamidades.
Esta escultura monolítica, cerrada en sí
misma, representa un corazón humano
cuyas cavidades se simulan mediante
una hendidura en la parte superior, que
se continúa hacia abajo y hacia los lados
hasta cubrir poco menos de la mitad
de la superficie semejando un rostro
fantástico. Un fino trazado de líneas
ondulantes semeja chorros de sangre,
o quizá restos de las venas y arterias
que quedan adheridas a la víscera en
el momento de su desprendimiento.
Los corazones eran depositados en los
recipientes llamados cuauhxicalli. LC
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