CUCHILLO DE SACRIFICIO
Mixteca. Postclásico tardío
Sílex y madera
30 x 5 cm
MNA, INAH, México, D.F.
[10-81376]
Para los pueblos mesoamericanos, el
sacrificio humano representaba la garantía
de que los dioses mantuvieran el orden
de las cosas y el desarrollo de la vida.
En los mitos los dioses se inmolan para
dar origen y existencia; toca al ser
humano retribuir ese sacrificio dándoles
lo más preciado: la sangre. Común a todas
las culturas mesoamericanas, el sacrificio
humano requería de toda una parafernalia
para llevarlo a cabo; los objetos rituales
necesarios consistían en una piedra de
sacrificio: un cuauhxicalli, para colocar
el corazón, y un pedernal. Los cuchillos
para sacrificio son, en ocasiones, muy
sofisticados formal e iconográficamente,
como debe corresponder a un rito tan
importante. En este caso, el cuchillo
que presentamos está compuesto por
una navaja de sílex apoyada en una
empuñadura de madera. Proviene de
la cultura mixteca que se desarrolló en la
zona de Oaxaca. El sacerdote cortaba la
piel y músculo de la víctima con este tipo
de pedernales para, posteriormente, meter
la mano por debajo del esternón y cortar
la víscera cardiaca para extraerla. LC
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