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OFRENDA DE JUEGO DE PELOTA |
CANCHAMexica. Postclásico tardío |
CANCHAMexica. Postclásico tardío |
PELOTAMexica. Postclásico tardío |
PELOTAMexica. Postclásico tardío |
REPRESENTACIÓN
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TEPONAXTLIMexica. Postclásico tardío |
TEPONAXTLEMexica. Postclásico tardío |
HUÉHUETLMexica. Postclásico tardío |
BAQUETA DE PERCUSIÓNMexica. Postclásico tardío |
MACUILXÓCHITLMexica. Postclásico tardío |
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En el recinto ceremonial azteca el Juego
de Pelota se ubicaba. en el mismo eje
que el Templo Mayor frente al Templo
de Quetzalcóatl. Su reconstrucción parte de
las semejanzas que en esencia se
conservaron durante miles de años en
todo el territorio mesoamericano con
las ligeras variantes que daba el estilo
arquitectónico de cada cultura. Basados
también en testimonios de los cronistas
españoles, la cancha medía
aproximadamente 43 x 12 metros
en el patio central y 35 x 12 metros los
patios transversales. Las graderías se
llenaban de público expectante por ver
el resultado final del combate. Esta ofrenda funeraria con objetos relacionados al Juego de Pelota procede de la Ciudad de México. Está compuesta por la representación en miniatura de dos canchas, con su clásica forma de número "uno romano", dos pelotas una de obsidiana y otra de mármol que simulan las que se usaban de hule; cuatro esculturitas de tambores huéhuetl y teponaxtle ; una baqueta de percusión y la imagen de la cabeza de Macuilxóchitl, deidad asociada a los juegos. Resulta claro que el Juego de Pelota era acompañado por música al igual que todos los ritos y ceremonias aztecas, lo que daba al evento un significado seguramente conmovedor y emocionante. LC |