MARCADOR DE JUEGO DE PELOTA
Maya. Postclásico temprano
Piedra caliza
30.0 x ø 122 cm
Museo de Sitio de Chichén Itzá , INAH. Yucatán [ 10-290175]
La cancha se llamaba teotlachco y
representaba el universo; tenía forma de
I latina o de número "uno romano", con
altos muros en los que se empotraban los
marcadores a través de los cuales debía
pasar la pelota. Según las descripciones
de los cronistas el juego se llevaba a cabo
de la siguiente forma: se colocaban los
jugadores en uno y otro extremo de la
cancha despejaban con la mano una
pequeña pelota de hule macizo, del
tamaño aproximado de la cabeza de un
hombre y la ponían en movimiento,
pegándole en tres modalidades
principales: con las manos y los pies,
con la ayuda de un mazo o palo y con
los hombros y la cadera (esta última
especialidad se llamaba ullamaliztli y fue
la más difundida). Posiblemente había
otros métodos para anotar los puntos
dentro de la cancha, pues difícilmente se
lograba introducir la pelota por el aro,
que no siempre era tal. Algunos
marcadores son complicadas esculturas
en forma de animales, en cuya
composición se dejaba una oquedad
circular para por allí introducir la pelota.
Este marcador en forma de aro procedente
de la zona arqueológica de Chichén Itzá ,
en Yucatán, muestra dos serpientes
emplumadas que se entrelazan, adornadas
con caracoles y cuyas cabezas con
penachos de plumas se encuentran en la
parte superior. Desafortunadamente una
de las cabezas está destruida casi en su
totalidad, pero se advierten algunas de
las escamas de la piel. LC
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