LÁPIDA DE APARICIO
Centro de Veracruz. Clásico
Piedra
125 x 53.3 x 23 cm
MNA, INAH, México, D.F.
[10-136579]
Algunas canchas de Juego de Pelota
conservan una banqueta decorada con
relieves alusivos, como es el caso de
El Tajín, Uxmal y Chichén Itzá. En esta
última aparecen hombres ataviados con
sus "palmas", "yugos" y "hachas"; así
como jugadores sacrificados vertiendo
chorros de sangre como producto de la
decapitación. Por esas evidencias
aludidas, la guerra cósmica representada
en el Juego de Pelota culminaba con la
decapitación, posiblemente, del ganador:
tomando en cuenta que morir en
sacrificio, muy lejos de ser considerado
un castigo, era un honor que les permitiría
acompañar al Sol. Los diseños en la
banqueta que hemos aludido, son muy
semejantes al de este relieve conocido
como la Lápida de Aparicio que
procede del centro de Veracruz. En él
se observa a un jugador sentado sobre
un pequeño trono, con el torso de frente,
vestido con su faldellín y sus sandalias.
Ciñe un "yugo" en la cintura y porta un
"hacha" en la mano que posa sobre el
trono. Una palma sale por atrás de su
espalda. De su cuerno brota un chorro de
sangre representado por siete serpientes.
Toda la composición se enmarca en un
rectángulo vertical donde los espacios
libres casi no existen. LC
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