LÁPIDA DEL ÁGUILA
Mexica. Postclásico tardío
Piedra (tezontle)
34 x 44 x 12cm
MNA, INAH, México, D.F.
[10-1079]
En el México antiguo, el águila era la
representación simbólica del Sol. Su culto
se remonta a épocas muy antiguas. Cuenta
el mito del Nacimiento del Quinto Sol en
Teotihuacan, que cuando se arrojaron
Nanahuatzin y Tecuciztécatl a la hoguera
divina, un águila se arrojó también; por
ello tiene las plumas hoscas y
ennegrecidas.
El águila estaba considerada
como la más valerosa de las aves y la del
vuelo más alto; por lo tanto, la más
cercana al astro. El Sol era concebido
como el guerrero supremo, pues
lucha contra los poderes oscuros
que cada noche lo invaden todo, para
salir victorioso al siguiente día; lo que
explicará la estrecha identificación que
se da entre ambos, águila y sol, en el
pensamiento místico-guerrero de los
aztecas. Una de las órdenes militares más
importantes de la organización castrense
azteca era precisamente la de los
Guerreros águila, los guerreros del
Sol.
El relieve mexica que presentamos
es la representación de un águila con las
alas extendidas y su cuerpo de perfil; con
las plumas simuladas a base de pequeños
mosaicos esculpidos en relieve, algunas
de las cuales terminan en cuchillos de
pedernal. Esta característica quizá
nos permite leer un mensaje que habla
de sacrificio humano en honor al Sol. LC
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