CARACOL
Mexica. Postclásico tardío
Piedra basáltica
51 cm x 75 cm 0 101 cm
Museo del Templo Mayor, México, D. F.
[10-208251]
Esta escultura de un caracol marino es
una de las manifestaciones artísticas más
excelsas de la escultórica mesoamericana.
Representa una especie del género
Strombus gigas o caracol de ala,
abundante en el Golfo de México
y en los mares del Caribe mexicano.
El caracol marino es uno de los símbolos
más profundos en contenido filosófico y
cuenta con una tradición mística
ancestral. La antigua filosofía mexicana
explica al caracol como un signo de
generación, nacimiento y origen, es decir,
de la vida.
Quetzalcóatl, dios procreador del
gégénero humano, porta como principal
atributo la representación de un caracol;
algunas veces en corte transversal o
longitudinal. Por su origen, al caracol
se le relaciona también con los dioses
del agua como Tláloc y demás deidades
asociadas. En las ofrendas a este dios,
caracoles y conchas marinas rodeaban
profusamente la imagen de la divinidad.
El caracol marino era también utilizado
como instrumento musical, cuyo sonido
desgarrador dominaba los rituales del
México antiguo.
Esta escultura hecha en piedra de
basalto, cuyos tonos oscilan entre el gris
y el sutil rosado, sobresale por su
naturalismo y armonía de formas;
de su ápice parten líneas incisas que
van ampliándose a medida que
descienden. La técnica empleada fue
la del corte y desgaste. El movimiento
y la perfecta proporción, logrados con
gran maestría, da a esta obra un carácter
artístico insuperable. LC
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