Los dioses de la vida * El alimento de los hombres


PULGAS

Mexica. Postclásico tardío
Piedra (basalto)
20 x 15 x26.5 cm
MNA, INAH, México, D.F.
[10-41987]

Mexica. Postclásico tardío
Piedra (basalto)
21.9 x 19.5 x 37.4 cm
MNA, INAH, México, D.F.
[10-41754]

Muchos seres de la fauna mesoamericana fueron representados en diversas manifestaciones artísticas; algunos asociados a otros dioses, como las arañas, alacranes, etc., con Tlaltecuhtli, el dios de la tierra; otros como las mariposas negras, murciélagos, etc., a Mictlantecuhtli, dios de los descarnados, - especies compartidas por ambos en no pocos casos -. Otros animales se convirtieron en seres fantásticos, como la serpiente de fuego de Huitzilopochtli y uno, especialmente, se convirtió en dios: la serpiente emplumada.

Los rostros de los dioses tienen, en muchos de ellos, rasgos animales que combinados les otorgaron características sobrenaturales; hombres-tigres-pájaros- serpientes invaden el pensamiento mesoamericano; se adquieren las cualidades de estos seres para tratar de dominar y entender a la naturaleza misma. De este modo, la fauna cobra una importancia vital, siendo parte del entorno que comparte con el hombre, al que incluso sustenta como alimento. Baste recordar el chapulín mexica o las múltiples representaciones de ranas, conejos y perros, por citar algunos ejemplares.

Las pulgas a las que hacemos referencia son dos ejemplares que han sido identificados como tales. El ejemplar con la prominencia en la boca proviene de las excavaciones que se efectuaron en las calles de Meave y Eje Central, en 1943. Aunque las pulgas son un insecto parásito del hombre y otros animales, el hecho de que se alimente con sangre puede dar sentido a su interpretación. LC