CHAC MOOL
Mexica. Postclásico tardío
Piedra (basalto)
74 x 108 x 45 cm
MNA, INAH, México, D.F
[10-10941]
El 29 de septiembre de 1943, en la
esquina que forman las calles de
Venustiano Carranza y Pino Suárez, fue
encontrada esta escultura que muestra las
características comunes a las figuras de
Chac Mool; se trata de un hombre
semiacostado, descansando sobre sus
antebrazos, con las piernas flexionadas
y la cabeza viendo a un lado, que se
supone es el sur. Sobre su vientre, un gran
cuauhxicalli sostenido por sus manos
aguarda quizá los corazones de alguna
ceremonia de sacrificio humano o una
ofrenda al dios de la lluvia. Dicho
recipiente está decorado con los llamados
quincunces y bordeado por corazones
invertidos. Sobre la superficie se halla
una imagen de Tláloc con sus rasgos
típicos. El personaje lleva un collar de
varios hilos de cuentas, con una placa
rectangular en el centro, que cae sobre
su brazo, dada la posición que guarda su
cuello. Muñequeras y ajorcas también
hechas de cuentas adornan sus brazos y
piernas. Los pies portan elaboradas
sandalias adornadas con cuchillos en la
parte del talón y se deja entrever parte del
máxtlatl o taparrabos que pasa por sus
caderas. La cabeza del personaje porta un
tocado de plumas que cae por la espalda,
adornado con un elemento en forma de
flor; lleva orejeras y su cara luce una
máscara con los atributos de Tláloc, el
dios de la lluvia en el centro de México.
En la parte inferior del bloque de piedra
se encuentra la representación de
Tlaltecuhtli, el dios de la tierra, con sus
acostumbradas coderas y rodilleras
formadas por caras fantásticas
acompañado por un pez, un caracol y
dos cuchillos. Recordemos que el dios
Tlaltecuhtli se representaba en la parte
inferior de algunas esculturas para estar
ubicado en contacto con la tierra, como
debe de ser. En esta obra vemos cómo
los aztecas adoptan una figura de origen
culturalmente muy distinto y de épocas
alejadas entre sí, adaptándolas a las
necesidades de su propio culto. LC
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