MÁSCARA DE CHALCHIUHTLICUE
Mexica. Postclásico tardío
Piedra verde
37 x 17.5 cm
MNA, INAH, México, D.F
[10-15717]
El uso de la máscara en el México
prehispánico era habitual; el hombre se
convertía en poseedor de las cualidades
del ser cuya máscara portaba. De ese
modo se adoptaba otra personalidad
diferente a la de la realidad cotidiana,
como una especie de fuga en la búsqueda
del otro Yo. Existen dos tipos
básicamente: la máscara propiamente
dicha, con orificios en los ojos y que se
portaba sobre la propia cara, empleada en
todo tipo de ritos y ceremonias, y las
máscaras-rostro, de carácter funerario.
Estas últimas eran aderezadas con
incrustaciones de diversos materiales para
simular ojos y dientes; en ocasiones
portan adornos, como las orejeras, e
inclusive algunas muestran orificios en los
que se tejían mechones de pelo o adornos
de papel o plumas, todo lo cual les
confería un gran realismo. Existe un tipo
de máscaras en pequeño formato, que se
usaban como pectorales, y otras
manufacturadas en metal.
Las máscaras-rostro generalmente no
son retratos y el uso funerario que se les
daba queda comprobado hasta el
momento. Otras máscaras de uso ritual
son las representaciones de dioses. La
máscara de Chalchiuhtlicue de la colección
del Museo Nacional de Antropología
representa el rostro de la diosa del agua
hecho en piedra verde, llevando un
tocado en la cabeza y con incrustaciones
de turquesa en las mejillas, mismas que
se han perdido. Las piedras verdes como
el jade, la turquesa y la esmeralda, etc.,
se asociaban por su color con las deidades
del agua. LC
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