Los Olmecas introducen progresos en la religión
y en la moral
La religión de los otomíes tenía como fundamento
el terror y consistía en el miedo a la muerte, a los rayos y las
tempestades. Los Olmecas adoraban a los astros luminosos que eran
para ellos espíritus superiores, buenos y malos que poblaban el
cielo. Creían en Quetzalcóatl, Dios que descendió del cielo la tierra,
en la figura del hombre blanco barbado y que les enseñó la agricultura,
el tejido de las fibras, la construcción de las viviendas, y a que
los hombres se amaran los unos a los otros.