La doctrina de la Seguridad Social surge en Alemania desde 1883, y fue adoptada en México dentro de los preceptos revolucionarios, desde el año 1916, como una ideología que cada vez más se robustecido como conquista democrática y anticomunista. Sin embargo, por limitaciones económicas, políticas y de diversa índole, no pudo establecerse el régimen de seguridad social en México, hasta el año de 1944, con las ocho principales prestaciones sociales que en otros países han sido adoptadas en el curso de largos periodos hasta de 40 años. Grandes, vivas y violentas manifestaciones públicas contra la adopción del Seguro Social se efectuaron en la capital mexicana entonces.
Las prestaciones implantadas entonces fueron las de accidentes de trabajo, enfermedades profesionales, enfermedades generales, maternidad, viudez, cesantía involuntaria, vejez y muerte. Y algunos años más tarde, la Organización de las Naciones Unidas a través de su oficina Internacional del Trabajo, solicito de México le enviaran datos suficientes sobre la organización y funcionamiento del Seguro Social en México, para imponer nuestro sistema en los países que aún no contaban con ese gran servicio social. Por su parte, el cuerpo médico nacional ofreció desde un principio sus servicios al Instituto Mexicano del Seguro Social, realizando entre el pueblo mexicano una labor de enseñanza y convencimiento.
En México tuvo que luchar la organización de la seguridad social de México, para llegar a ser, después de sus primeros veinte años de vida, la mejor en Hispanoamérica y una de las mejores del mundo. Al comenzar con un cuadro básico restringido, un cuerpo médico insuficiente, la resistencia de la gente a confiar en la institución, y la adversa propaganda que le hicieron numerosos organismos privados, muchos médicos particulares y los descontentos de los servicios recibidos, el Instituto Mexicano del Seguro Social logró robustecerse con el tiempo. En la actualidad son menos los errores más los aciertos, y estando asegurada la población mexicana en gran proporción, el instituto cuenta con servicios muy amplios ya notables en sus espectaculares centros y edificios. Su sistema es continuamente estudiado por peritos del mundo entero, pues ha sido adoptado y adaptado por numerosos países de todas las latitudes