San Miguel Nepantla

Por Maru Mata Barroso

San Miguel Nepantla "pueblo de la poesía", Nepantla significa "en medio". Su nombre fue impuesto por los Mexicas, quienes para designar a los lugares, tomaban como base sus características geográficas y en este caso esta población se encuentra en medio de las partes altas y montañosas de clima frío y las superficies de llanuras y valles de tierra caliente.

Este lugar mágico se localiza entre Amecameca, Estado de México y Cuautla Morelos, según los datos poblacionales, tiene aproximadamente 5000 habitantes y es cuna de una de las figuras mas importantes de la poesía virreinal "Sor Juana Inés de la Cruz". Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, nació en este bello lugar, el 12 de Noviembre de 1648. Fueron sus padres, Isabel Ramírez de Santillana, criolla de Yecapixtla y Pedro Manuel de Asbaje y Vargas Machuca, natural de Vizcaya España.

Cuando tenía tan sólo tres años de edad se fue a vivir a la hacienda de Panoayan con su abuelo materno, Pedro Ramírez, quien tenía una biblioteca que despertó en la pequeña un deseo infinito de conocimiento tal como nos lo narra en su "respuesta a Sor Filotea de la Cruz"…Desde que me rayo la primera luz de la razón fue tan vehemente y poderosa la inclinación a las letras que ni ajenas reprehensiones (que he tenido muchas) ni propias reflexas (que he hech9o no pocas), han bastado a que deje de seguir este notable impulso.

Motivada por esta inquietud empezó a acompañar a su hermana mayor a una escuela en Amecameca y con decisión aseguró a la maestra que su madre la mandaba para recibir las lecciones y para que aprendiera a leer, lo cual logró antes que su hermana.

A la edad de ocho años su inclinación a la lectura se amalgamó perfectamente con su facilidad para escribir y redactó una loa dedicada al Señor del Sacromonte. Juana de Asbaje había nacido poeta y exhalaba su primer canto. Después por recomendaciones del vicario del lugar, Fray Francisco Muñiz, su madre la llevaba a vivir a la Ciudad de México a la casa de su tía María Ramírez, ahí comienza a recibir del bachiller Martín de Olivas sus primeras lecciones de latín, idioma que llegó a dominar a la perfección. El año de 1662, marcó un cambio importante en su vida pues el rey la llamó a su palacio. Quedó tan cautivado por su hermosura y sabiduría que la nombro dama de honor de la virreina Leonor María Carreto.

Vivió cinco años en la corte tiempo que aprovecho para enriquecer y ejercitar su ingenio, al grado de contestar brillantemente las preguntas, argumentos y réplicas que le hicieron como examen un numeroso grupo de profesores y hombres doctos en ciencias, artes y humanidades, por lo que su fama se esparció y cruzó los mares. Sin embargo, aunque era admirada dentro y fuera de la corte decidió dejar la vida superflua y dedicar todo su tiempo al estudio; El 14 de agosto de 1667 ingreso como novicia al convento de Santa Teresa la antigua, mas tarde al de San José de la orden de las Carmelitas descalzas, el cual abandonó enferma meses después para alojarse en el de San Jerónimo el 24 de Febrero de 1669.

A partir de ese momento escribió sin cansancio. Sor Juana fue por sobre todas las cosas una apasionada amante de la libertad en el mas elevado de sus conceptos y en la mas pura de sus acepciones. Invariables fueron las ocasiones en las que se intentó limitar su independencia, prohibiendo la lectura de sus amados libros; pero Sor Juana, en alas de su genio tomó a la naturaleza por libro, a su instinto de observación por maestro y sola, grande e infatigable demostró que no hay autoridad ni poder bastante para acallar el derecho sublime de la libertad de pensamiento. Mujer de genio firme, delicada y sencilla se dedicó con éxito en la pintura, cultivó la música como toda alma elevada, fue contadora en su convento Jerónimo, escribió varias piezas importantes de teatro, su prosa en relatos y cuentos es elegante en la crítica también destacó como lo prueba su carta a Sor Filotea de la Cruz; pero sin lugar a duda lo mas sobresaliente de su obra en su poesía.

La producción sorjuanina comprende poesías líricas, dramáticas, alegóricas, sacras, festivas y populares, todas de incomparable estilo, delicada composición y bella forma.

Pero la real dimensión de Sor Juana consistió y consiste en haberse convertido en profetisa, visionaria y precursora de tantos ideales evolucionados desde su siglo hasta la fecha ya que defendió a la mujer con ahínco y talento literario, que en 1689 al publicarse en Madrid una recopilación de sus poesías titulada "inundación castálida", se le proclamó "musa décima" y "única poetisa", alcanzando gran difusión de sus textos y colocándola al lado de los grandes escritores del siglo de oro.

A esta monja Jerónima le tocó nacer en un siglo de transiciones, procesos sincréticos y de mimesis cultural.

El siglo XVII es un siglo silencioso para las mujeres en el momento en que vuelven a experimentar las peores expresiones de la opresión masculina.

En la Nueva España del siglo XVII, las mujeres principales tienen un confesor privado, un consejero espiritual, de aquellas vinculadas con los círculos mas estrechos del poder colonial, las materias del corazón y la cabeza , la razón y la pasión, no podían ser dejadas al libre arbitrario de seres humanos considerados frágiles y vulnerables como las mujeres. Estas divisiones afectivas y mentales, mas bien establecidas por el poder de los hombres que por la naturaleza o la sociedad misma, aún con todas sus manías jerarquizadotas y discriminatorias no pasaron desapercibidas para nuestra ilustre monja.

Cuando a Sor Juana se le ocurrió hacer preguntas, terminó silenciada de la manera mas tosca y brutal al que podía acudirse en aquellos días, tratándose de una intelectual de su talla; se le prohibió leer y escribir.

La verdadera dimensión de ese hecho, prohibirle leer y escribir a una mujer sabia y talentosa, porque en algún momento, de forma irónica y velada se le ocurrió cuestionar a la maquinaria del poder eclesiástico controlado en esencia por hombres. Tres años después de tan infame decisión Sor Juana morían. Algunos dicen que se dejó contagiar por la peste, otros dicen que murió de sufrimiento y soledad o tal vez debido a la peor de todas las enfermedades imaginables: "El silencio".

Sus restos mortales se encuentran en el claustro que lleva su nombre en la Ciudad de México, en donde en una lápida de Mármol de carrara se expresa: "En este recinto que es el coro bajo y entierro de las monjas de San Jerónimo fue sepultada Sor Juana Inés de la Cruz, el 17 de Abril de 1665".

Después de haber hecho una remembranza de tan ilustre mujer con datos recabados de "monografía municipal" del historiador y cronista municipal José Luis Alanís Boyso, les describiré las instalaciones del Centro Cultural sor Juana Inés de la Cruz ubicado en este municipio de Nepantla Estado de México con una superficie de 2500 m2 rodeado de pequeños montes y atravesado por una vieja vía de tren, su paisaje es representativo de la meseta central de México.

El programa requería la modificación de una serie de edificios ya existentes y la creación de obras nuevas para regenerar la zona y convertirla en un centro cultural que celebra el 300 aniversario de la muerte de sor Juana.

El sitio de la casa donde nació la poetisa fue renovado para convertirse en un centro de exhibiciones llamado "museo de la poesía", un espacio cultural innovador en donde se documenta la literatura la ciencia, la filosofía, la música, el teatro y la danza del siglo XVII. El conjunto esta equipado con una sala de proyecciones para 90 personas un pórtico pergolado semi-cubierto, articula el acceso al museo y a las áreas del servicio, con un Jardín al fondo que cuenta con una vista al paisaje circundante. Cuenta con biblioteca, ludoteca y talleres de teatro, danza, música, artes plásticas y literatura.

Estos elementos están articulados por un corredor pergolado que cruza el proyecto desde el acceso principal y culmina en un área descubierta para juegos infantiles en el centro del terreno esta localizado un auditorio semi-abierto para 1000 espectadores, equipado con camerinos y un sistema de mamparas en el escenario que se abren hacia el paisaje.

Por ser un proyecto que se ubica en el lugar de nacimiento de la poetisa del siglo XVII, Sor Juana Inés de la Cruz se trata de un sitio de gran relevancia histórica. Esperamos que el gobernador del Estado lo visite algún día y lo conozca.


MARU MATA BARROSO