Delegaciones del Distrito Federal
HISTORIA DE LAS DELEGACIONES
Alvaro Obregón:
La fecha exacta de la llegada de los primeros pobladores a lo que hoy es la delegación Álvaro Obregón no se conoce con exactitud. Pero existe documentación de que en la región del pedregal floreció una cultura arcaica, formada por toltecas que emigraron hacia aquí después de la caída de Tula.
Los vestigios más importantes que se conocen datan del período preclásico superior (del año 500 al 200 a. C.). En esta época hubo una superpoblación que permitió que se habitaran nuevas tierras: Cuicuilco, Tetelpan, Copilco, Contreras, Anzaldo y Lomas de Becerra.
Hoy se sabe que el primer centro ceremonial urbano que se estableció en el sur de la cuenca de México fue el de Cuicuilco "lugar de los jeroglíficos", donde se adoraba al dios del Fuego que era representado por un jorobado con un brasero a la espalda. En este importante centro urbano se dieron diversas funciones administrativas, políticas y religiosas y su florecimiento se debió principalmente, a los extensos terrenos agrícolas fértiles con los que contaban y por su acceso a los productos lacustres. Las culturas de Copilco y Anzaldo dependían de este gran centro ceremonial.
Copilco era una aldea agrícola, cazadora y recolectora principalmente, que tuvo un tiempo de vida aproximado de 400 años y floreció en el preclásico medio. Sus habitantes honraron a los muertos, cultivaron maíz, chile, chía, amaranto y chayote, entre otros. El nombre de Copilco fue dado por los mexicas a un lugar situado cerca de la ribera suroeste del lago y significa "lugar de Copil". Para entender mejor este nombre hay que remontarse a los antiguos mitos:
Dice la tradición que Copil, era hijo de Malinaxóchitl, hermana de Huitzilopochtli. Esta era una famosa hechicera y tan poderosa y malévola que "con ver a una persona al otro día moría y le comía vivo el corazón y la pantorrilla, y mandaba a los alacranes, víboras, ciempiés y a todos los animales venenosos que la obedecían para hacer males".
Toda su maldad fue castigada con el abandono de los sacerdotes y el pueblo y ella decidió para vengarse, infundir en su hijo Copil, el odio contra los individuos de su raza. Copil espiaba los movimientos de sus hermanos los mexicas, para aniquilarlos y así estuvo hasta que fue muerto en Tepetzinco (hoy Peñón de los Baños), y su corazón fue arrojado a un lugar llamado Tlacocololco, en donde brotó un nopal. La leyenda dice que fue en este nopal donde después se posó el águila devorando a la serpiente que indicó a los mexicas el lugar en que debían fundar su ciudad.
En lo que respecta a Anzaldo, localizada en las cadenas montañosas del Pedregal de San Ángel, se encontraron restos de origen tolteca cuando se hicieron excavaciones en 1934.
Fue la erupción del Xitli hace aproximadamente 2,400 años, la que acabó con el predominio de esta cultura. Después del desastre, los habitantes huyeron a zonas más altas de la Sierra de las Cruces, quedando debajo de la lava, las evidencias de la grandeza de esta civilización.
La fecha exacta de la llegada de los primeros pobladores a lo que hoy es la delegación Álvaro Obregón no se conoce con exactitud. Pero existe documentación de que en la región del pedregal floreció una cultura arcaica, formada por toltecas que emigraron hacia aquí después de la caída de Tula.
Los vestigios más importantes que se conocen datan del período preclásico superior (del año 500 al 200 a. C.). En esta época hubo una superpoblación que permitió que se habitaran nuevas tierras: Cuicuilco, Tetelpan,
Copilco, Contreras, Anzaldo y Lomas de Becerra.
Hoy se sabe que el primer centro ceremonial urbano que se estableció en el sur de la cuenca de México fue el de Cuicuilco "lugar de los jeroglíficos", donde se adoraba al dios del Fuego que era representado por un jorobado con un brasero a la espalda. En este importante centro urbano se dieron diversas funciones administrativas, políticas y religiosas y su florecimiento se debió principalmente, a los extensos terrenos agrícolas fértiles con los que contaban y por su acceso a los productos lacustres. Las culturas de Copilco y Anzaldo dependían de este gran centro ceremonial.
Copilco era una aldea agrícola, cazadora y recolectora principalmente, que tuvo un tiempo de vida aproximado de 400 años y floreció en el preclásico medio. Sus habitantes honraron a los muertos, cultivaron maíz, chile, chía, amaranto y chayote, entre otros. El nombre de Copilco fue dado por los mexicas a un lugar situado cerca de la ribera suroeste del lago y significa "lugar de Copil". Para entender mejor este nombre hay que remontarse a los antiguos mitos:
Dice la tradición que Copil, era hijo de Malinaxóchitl, hermana de Huitzilopochtli. Esta era una famosa hechicera y tan poderosa y malévola que "con ver a una persona al otro día moría y le comía vivo el corazón y la pantorrilla, y mandaba a los alacranes, víboras, ciempiés y a todos los animales venenosos que la obedecían para hacer males".
Toda su maldad fue castigada con el abandono de los sacerdotes y el pueblo y ella decidió para vengarse, infundir en su hijo Copil, el odio contra los individuos de su raza. Copil espiaba los movimientos de sus hermanos los mexicas, para aniquilarlos y así estuvo hasta que fue muerto en Tepetzinco (hoy Peñón de los Baños), y su corazón fue arrojado a un lugar llamado Tlacocololco, en donde brotó un nopal. La leyenda dice que fue en este nopal donde después se posó el águila devorando a la serpiente que indicó a los mexicas el lugar en que debían fundar su ciudad.
En lo que respecta a Anzaldo, localizada en las cadenas montañosas del Pedregal de San Ángel, se encontraron restos de origen tolteca cuando se hicieron excavaciones en 1934.
Fue la erupción del Xitli hace aproximadamente 2,400 años, la que acabó con el predominio de esta cultura. Después del desastre, los habitantes huyeron a zonas más altas de la Sierra de las Cruces, quedando debajo de la lava, las evidencias de la grandeza de esta civilización.
Evolución Política
Estructura de Gobierno en la Delegación Álvaro Obregón
Antecedentes:
La estructura de gobierno de Álvaro Obregón está estrechamente vinculada con la serie de cambios que se han dado en la historia de nuestro país y en las distintas formas de gobierno, divisiones políticas y organización que ha tenido, a lo largo de los años, la Ciudad de México. Los conquistadores españoles al asentarse en México, copiaron las formas de gobierno que funcionaban en España para manejar a las colonias. En el caso de la Nueva España, se adoptó el sistema municipal castellano. Entre las principales figuras de gobierno estuvieron la Alcaldía, la Real Audiencia, el Ayuntamiento y la Regencia. Después de la Independencia cambiaron también las leyes y las formas de gobierno.
La época colonial administrativamente giró en torno a la jurisdicción de Coyoacán, la mayor parte del territorio estuvo sujeto al marquesado del Valle, otra parte al Cacique Don Juan de Guzmán y un último independiente de los dos y de la Ciudad de México, el hospital Pueblo de Santa Fe. San Ángel comienza en el pueblito de Chimalistac, lugar de gran belleza tradicional, extendiéndose por un lado hasta Coyoacán y por el otro hasta Tizapán. La Iglesia de Chimalistac se edificó en 1535 y en 1585 el Convento del Carmen, principal factor de desarrollo para el pueblo de San Ángel. Los padres Carmelitas de Chimalistac realizaron la construcción de un convento, que quedo bajo la advocación de San Ángel Mártir en el año de 1617; por lo tanto el poblado que fue formándose alrededor de esta construcción religiosa se denominó San Ángel. Otra de las zonas, bajo la propiedad de esta orden fue el Olivar de Los Padres en donde se cultivó esta especie, para satisfacer la demanda de los demás conventos de la zona y de la comunidad. Posteriormente los sacerdotes del convento hicieron alianzas con los caciques de Coyoacán, cediéndoles grandes porciones territoriales que comprendían desde Chimalistac, Mipulco, Tizapán, Ocotepec, hasta el Santo Desierto de los Leones, quedando los pueblos como islas rodeados por propiedades del clero. Esto provocó múltiples conflictos por tierras y repartimientos de agua de los ríos Magdalena Mixcoac, Santa Fe y Ameyalco, así como sus afluentes, ojos y caídas de agua, sus laderas o profundas barrancas dieron lugar a batanes, obrajes, molinos, huertas, sembradíos de trigo y grandes extensiones de olivos, creándose grandes haciendas y ranchos, alcanzando en el sigo XVIII un auge en diversas actividades económicas con el surgimiento de grandes y modernas fábricas en la zona fabril de San Ángel, Tizapán Contreras y Santa Fe.
La Constitución de 1824 definió para el país una forma de gobierno republicano representativo, con plena separación de poderes y con estados libres y soberanos. El Congreso designó a la Ciudad de México como residencia de los supremos poderes de la federación.
La capital del país era a la vez, capital del Estado de México al que pertenecía el Partido de San Ángel, una de las partes importantes de la actual Delegación Álvaro Obregón. La extensión del territorio del Distrito Federal se definía como aquella comprendida en un círculo cuyo centro era la Plaza Mayor ( el Zócalo) con un radio de dos leguas de extensión.
Fuera de la circunscripción del Distrito Federal quedaron numerosos poblados como San Ángel, Coyoacán, Tlalpan, Mixcoac y Tlalnepantla, que pasaron a formar un distrito dentro del Estado de México, cuya cabecera era San Agustín de las Cuevas, nombre que se le solía dar al actual Tlalpan.
Con el régimen centralista, en 1836, se estableció el cambio de denominación de Estados por la de Departamentos, los que se subdividieron en Distritos y éstos a su vez, en partidos. De esta manera, el Departamento del Distrito Federal se convirtió en el Departamento de México. Este Departamento tenía un gobernador y en cada cabecera había un prefecto y en algunas otras poblaciones un subprefecto.
Durante el gobierno del general Antonio López de Santa Anna en 1853, el Departamento de México se convirtió en Distrito otra vez. En la reorganización administrativa se decidió dar una mayor extensión al territorio del Distrito de México y dividirlo en tres prefecturas: la del Norte, la de Occidente y la del Sur. La Municipalidad de San Ángel, comprendida dentro de la prefectura Sur y cuya cabecera era Tlalpan; estaba representada por un comisario municipal propietario, un suplente, un juez propietario y otro suplente, los cuales impartían justicia a los pueblos de San Ángel, Tizapán, San Jerónimo, Contreras, San Nicolás, San Bernabé, Tetelpan, Tlacotepec y Chimalistac; a las haciendas de Guadalupe, Goycochea, La Cañada, San Nicolás y Anzaldo y a los ranchos de Acopilco, Perea, Gálvez, Batancito, Toro, Padierna, Palma y Olivar.
El territorio de la actual Delegación Álvaro Obregón quedó comprendido entre las prefecturas de Tlalpan y Tacubaya. La prefectura de Tlalpan se integraba por once municipalidades: Tlalpan, Coyoacán, San Ángel, San Pedro, Actopan, Tulyehualco, Tláhuac, Santa María Aztlahuacan, Iztapalapa, Iztacalco y Milpa Alta. La prefectura de Tacubaya estaba integrada por ocho municipalidades, siendo las más importantes Tacubaya, Mixcoac y Santa Fe. A la municipalidad de Tacubaya se integró el pueblo de Nonoalco, el barrio de Santo Domingo, la hacienda de Olivar del Conde y el rancho de Nápoles. Los territorios que ocupaban son hoy parte de la Delegación Álvaro Obregón.
Algunos lugares de la antigua Municipalidad de Mixcoac hoy pertenecen a Álvaro Obregón; tal es el caso de los ranchos de la Castañeda, San José Tarango y Molino del Conde. En lo que fue la Municipalidad de Santa Fe, hoy es parte de la Delegación lo que se llamó Santa Rosa, con las haciendas de Buenavista y Molino de Belén.
En 1854 Santa Anna decretó con precisión, los nuevos límites del Distrito: al norte hasta el Pueblo de San Cristóbal Ecatepec; al noroeste, hasta el río de Los Remedios, San Bartolo y Santa Fe; al Suroeste hasta Huixquilucan, Mixcoac, San Ángel y Coyoacán; al sur, hasta Tlalpan, Xochimilco e Iztapalapa; al oeste, hasta el Peñón y al noreste, hasta el lago de Texcoco.
La Constitución de 1857 previó la elección del Estado del Valle de México con el mismo territorio que el del Distrito Federal.
En 1861, el Distrito Federal se convirtió en la Municipalidad de México, con los Partidos de Guadalupe Hidalgo, Xochimilco, Tlalpan, San Ángel y Tacubaya.
En 1865, durante el Imperio, el archiduque Maximiliano de Habsburgo expidió el Estatuto Provisional del Imperio Mexicano, conforme al cual el Distrito Federal quedó comprendido dentro del Departamento del Valle de México. Durante ese tiempo, las funciones de los municipios quedaron limitadas a deliberaciones, tenían competencia para nombrar a sus empleados, nombrar proyectos de arbitrios y ordenanzas, elaborar presupuestos y nombrar comisiones entre los concejales.
Al triunfo de la República los ayuntamientos recobraron las facultades previstas en la Constitución de 1857, que perduraron durante el resto del siglo.
En 1903, siendo Presidente de la República el general Porfirio Díaz, se expidió la Ley de Organización Política y Municipal del Distrito Federal, con lo cual el gobierno y la administración municipal del Distrito Federal quedaron a cargo del Ejecutivo Federal, por medio de tres funcionarios dependientes de la Secretaría de Gobernación: el gobernador del Distrito Federal, el Presidente del Consejo Superior de Salubridad y el Director de Obras Públicas. Desaparecieron las prefecturas y se crearon 13 municipalidades con sus respectivos ayuntamientos: México, Guadalupe Hidalgo, Azcapotzalco, Tacuba, Tacubaya, Mixcoac, Cuajimalpa, San Ángel, Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco, Milpa Alta e Iztapalapa. Los ayuntamientos continuaron teniendo sus funciones políticas en cuanto a la administración municipal, tenían voz consultiva y derechos de vigilancia, iniciativa y veto; pero les fue suprimida la personalidad jurídica y el Distrito Federal se hizo cargo de todos sus bienes, derechos, acciones y obligaciones. El edificio del Ayuntamiento Constitucional de San Ángel se encontraba enfrente del convento del Carmen en donde actualmente se encuentra el Centro Cultural San Ángel.
En 1919, la estructura interna del Ayuntamiento tenía las siguientes oficinas: la Presidencia del H. Ayuntamiento, la Secretaría Municipal, la Tesorería Municipal, Policía y Comisaría Foráneas, Cárcel Municipal, Sección Médica, Justicia Común, Juzgado de Paz, Juzgado del Registro Civil, Obras Públicas, Aguas, Saneamiento y Jardines, Limpia y Transporte e Instrucción Pública.
En 1928 se suprimieron las 17 municipalidades y el Distrito Federal se convirtió en Departamento Central, integrado en su totalidad por las antiguas municipalidades que se convirtieron en delegaciones. La actual delegación de Álvaro Obregón llevaba el nombre de delegación San Ángel.
En 1932 la delegación San Ángel cambió de nombre para honrar al general Álvaro Obregón asesinado en La Bombilla en 1928, lugar donde actualmente se encuentra el Monumento al caudillo. El decreto decía, a la letra: " Se cambia a la delegación San Ángel el nombre que actualmente tiene, por el de Villa o Ciudad (según sea el caso) Obregón, para honrar la memoria del que fuera glorioso Jefe Máximo de la Revolución."
La Delegación Álvaro Obregón, anteriormente llamada Delegación San Ángel, tomó su nombre actual el 9 de enero de 1932, para honrar la memoria del que fuera caudillo revolucionario, General Álvaro Obregón. Este cambio se propuso a raíz del asesinato del que fue objeto en la Bombilla, el 27 de julio de 1928. A través de su historia la Delegación Álvaro Obregón ha sufrido considerables modificaciones en su jurisdicción territorial. Por su ubicación geográfica comprende parte del antiguo territorio de las municipalidades de San Ángel, Mixcoac, Tacubaya y Santa Fe. Sus barrios, pueblos, haciendas, ranchos y villas que lo constituyeron, han sido absorbidos por la actual área urbana a través de la conurbación de sus antiguos pueblos entre ellos por las vialidades más antiguas y el sistema de transporte; que unió hacia el sur Tacubaya, San Pedro de los Pinos-Mixcoac-San Ángel-Ciudad Universitaria, a través de la ahora Av. Revolución. En la zona oriente la comunicación de los centros San Ángel-Coyoacán, se dio sobre la calle de Arenal-Francisco Sosa, las cuales contribuyeron a la extensión del área urbana sobre su territorio, ocupando áreas de cultivo del Antiguo Lago y lomeríos de antigua extracción minera ricos en arena, grava y tepetate.
En la cuarta década de este siglo, la apertura de la avenida de los Insurgentes propició el fraccionamiento de terrenos y la construcción de residencias tales como Guadalupe Inn, Florida, Hacienda Chimalistac e incluso el Pedregal de San Ángel. De 1950 a 1960, y debido a la saturación de las zonas centrales de la ciudad, se edificaron viviendas en lomeríos; estos fenómenos ensancharon las vías de comunicación de San Ángel y de varios poblados rurales, entre ellos San Bartolo Ameyalco y Santa Rosa Xochiac.
En 1970 se promulgó la Ley Orgánica del Distrito Federal, dividiendo el territorio del Distrito Federal en 16 delegaciones políticas; la delegación Villa Álvaro Obregón quedó con este nombre y se cambió nuevamente la delimitación de su territorio, quedando conformada como se conoce actualmente.
En la zona suroeste de la delegación surgieron nuevos fraccionamientos para familias con ingresos medios y altos, lo cual encareció el precio del suelo y provocó la mudanza de la población de escasos recursos. Destacan las casas unifamiliares en fraccionamientos, lotes aislados y condominios de nueva creación, en Villa Verdún o Colinas del Sur.
En la zona noroeste se ubicó la gente de menores ingresos, sobre áreas minadas, o con pendientes acentuadas. En su gran mayoría fueron asentamientos irregulares provocados por la actividad económica de la explotación minera, actualmente en esta zona se combinan los usos habitacionales e industriales y se han integrado a la traza urbana de los antiguos poblados de Santa Lucía y Santa Fe.
En la zona sureste predomina el uso residencial, como son las colonias Guadalupe Inn, San José Insurgentes, San Ángel Inn, La Florida, Chimalistac y Pedregal de San Ángel, donde se localizan las principales vialidades y los centros comerciales. Entre las principales vías de comunicación figuran el Anillo Periférico, las avenidas Insurgentes y Revolución, la Calzada de las Águilas y las calles que conducen a Coyoacán, San Jerónimo, Magdalena Contreras y el Desierto de los Leones.
Tenanitla o Tenanitlán- Topónimo oficial de San Ángel, tiene dos significados: tenamitl, que quiere decir "cerco o muro" de ciudad y titlan, que quiere decir "entre". Su significado es "entre la muralla". Fernández del Castillo en cambio, dice que por su etimología –tetl "piedra"; nimiqui "estar cerca", tlan "junto o lugar". Tenatitlán quiere decir "lugar que está junto a la piedra o lugar del pedregal".
Copilco- "Lugar de Copil".
Ameyalco- Viene de Ameyalli, que significa fuente o manantial y co, que quiere decir en. Su nombre quiere decir "en el manantial o en la fuente brotante".
Xochiac- Xochi: flor; atl: agua. El nombre quiere decir "en el agua de las flores".
Chimaliztac- chimalli: escudo; iztac: "blanco". Su nombre significa "escudos blancos".
Tizapán- Tiza: yeso o greda; pan: en, sobre, encima. El significado del nombre es "en donde la tiza".
Aculco: A, atl, agua; cultic o coltic, torcido, curvo, sinuoso. Aculco significa "donde quiebra el agua".
Atlamaya- Nombre de un antiguo barrio de San Jacinto que viene de atl, agua; y meyecantli: mano derecha. El
nombre significa "donde el agua tuerce a mano derecha".
Tetelpan- Según Fernández del Castillo el nombre quiere decir "en los teteles". Los teteles son montones de piedra.
Totolapan- Un paraje de Santa Fé. Totol, quiere decir pavo o guajolote; pan, río de los guajolotes.
Azcapotzalco:
La Ciudad de México ha vivido un proceso de expansión sobre los islotes de Tenochtitlán y Tlatelolco, que creció a ritmo muy lento durante los tres siglos de dominación colonial y que da un formidable salto, cuantitativo y cualitativo, en la segunda mitad del siglo XIX.
A partir de la fundación de nuevas colonias y fraccionamientos, comienza a tejerse una red urbana que unirá a la Ciudad de México con diversos pueblos, relativamente aislados de ella: Azcapotzalco, Tacuba, Tacubaya, Mixcoac. San Ángel, Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco.
Azcapotzalco, ocupa uno de los lugares privilegiado en la reconstrucción histórica de lo que es el Valle de México, dado que la fundación de Tenochtitlán se efectuó bajo el permiso expreso del señorío tecpaneca de Azcapotzalco (en aguas y tierras que eran de su propiedad), además de que los mexicas rindieron tributo a los tecpanecas durante más de un siglo, podemos pensar que la historia misma de la ciudad puede fijar un nuevo punto de partida en el año 1230, cuando se inicia el gran desarrollo cultural de Azcapotzalco y se funda el señorío tecpaneca que llegó más tarde a dominar el Altiplano Central.
Los arqueólogos afirman que Azcapotzalco durante el periodo preclásico 1500 a.C., este fue un centro de desarrollo comercial. Probablemente existían en el área pequeñas aldeas y villas agrícolas que más tarde, en el periodo clásico del 400 al 800 d.C., se mantuvieron bajo el influjo cultural y político de Teotihuacán.
Tras la decadencia y destrucción de esta ciudad, Azcapotzalco fue uno de los centros donde continuaron las tradiciones culturales teotihuacanas.
Sus habitantes hablaban náhuatl y otomí, practicaban una religión compleja asociada a deidades agrícolas que eran relacionadas con los elementos de la naturaleza: el aire, el agua, el fuego y la tierra. Asimismo, conocían el calendario solar y una serie de técnicas artesanales para trabajar piedra, concha, plumas, hueso y otros materiales. Desde entonces se convirtió en un centro ceremonial de enorme importancia en la región.
La palabra Azcapotzalco se deriva del náhuatl:
Azcatl que significa Hormiga, Potzoa o Potzalli que significa montículo, y Co que significa en.
Por eso el significado de Azcapotzalco es " En el Hormiguero ".
El nombre está ligado a una leyenda referente a Quetzalcóatl, deidad máxima de los toltecas.
". . . Después de formarse el Quinto Sol, Quetzalcóatl fue el encargado de volver a crear al hombre, y por ello tuvo que introducirse en el Mictlan o inframundo, donde la muerte guarda los restos fósiles de la humanidad pasada.
Las hormigas le indicaron a Quetzalcóatl el lugar donde se encontraban los restos humanos, y él mismo tuvo que convertirse en hormiga para robárselos y sacarlos; pero al huir a toda prisa, tropezó y cayó; los esqueletos quedaron desarmados y los huesos se revolvieron. Cuando los juntó y los volvió a armar, no coincidían, por ello algunos hombres son más pequeños que otros.
Más tarde las hormigas también penetraron en el inframundo para sacar granos de maíz que habían quedado olvidados y eran necesarios para mantener a la nueva humanidad."
El símbolo de Azcapotzalco es la hormiga roja rodeada con granos de maíz. La leyenda representa el descubrimiento del maíz por parte de los toltecas, quienes gracias a la insistente observación de los hábitos de las hormigas, supieron que éstas escondían bajo tierra los granos de esta planta rica en nutrientes.
La constancia y laboriosidad de la gente de Azcapotzalco se ha caracterizado a lo largo de su historia, por su empeño y dedicación en el trabajo, y al desarrollo comercial e industrial de la región.
Orígenes y Asentamientos de Azcapotzalco México DF, Martes 16 de Septiembre de 2003
Hay pruebas que confirman la existencia de asentamientos humanos desde los años 10,000 a 5,000, a.C., además de que en Azcapotzalco se han encontrado osamentas de animales prehistóricos así como utensilios.
Durante el periodo preclásico que abarcó del año 1200 a.C. al 200 d.C., la cuenca de México contaba con pequeñas aldeas, que se dedicaban a la caza, pesca, artesanía y por supuesto a la agricultura.
De la cultura olmeca surgieron dos grandes civilizaciones, la teotihuacana y la de cuicuilco, ésta última fue destruida por el volcán Xitle y sus habitantes tuvieron que emigrar a Teotihuacan.
Teotihuacan fue tan importante que habitantes de aldeas como Azcapotzalco, Texcoco, Tlatilco, Copilco, Cuicuilco, Tlapacoya y otros más emigraron a los pequeños barrios de Teotihuacan.
A causa del desproporcionado crecimiento en su población, los teotihuacanos se revelaron contra los reyes-sacerdotes y destruyeron la ciudad, por lo cual tuvieron que establecerse otra vez en las aldeas que se encontraban alrededor de la cuenca y más allá de ella; en Cholula, Michoacán, Morelos y el Estado de México.
En esta etapa se desarrolló la Ciudad de Tula, la cual impuso tributos a las provincias conquistadas. Este señorío dominó el Valle de México y sus alrededores hasta aproximadamente el año 1168 d.C.
La Fundación
A la caída de Teotihuacan, Azcapotzalco cobró importancia, continuando las tradiciones culturales y las costumbres teotihuacanas, se convirtió en un gran centro ceremonial y comercial.
Al fundarse Tula, los mejores artesanos, orfebres y técnicos emigraron a esa ciudad, relegando a Azcapotzalco, el cual perdió importancia junto con otras ciudades.
Se dice que fue Matlacohuatl, de la región Tula-Jilotepec, quien hizo renacer a Azcapotzalco poco antes de la caída de Tula en el año 1152, también se dice que este señor se casó con una princesa chichimeca y de esa unión nacieron Chiconcuac y Acolhua.
A la caída de Tula, los acolhuas se fueron hacia Tula y Jilotepec y así regresaron a Azcapotzalco bajo el mando de Xolotl, este regreso fue por los años 1200 a 1230 d.C.
Este es el periodo más certero para aceptar la fundación del imperio Tecpaneca.
En ese entonces, en Azcapotzalco se encontraban aldeas con influencias teotihuacana y otros orígenes; dándose esta unión de grupos étnicos, se formó el imperio denominado "Tecpaneca".
Epoca Prehistorica de Azcapotzalco México DF, Martes 16 de Septiembre de 2003
Tanto los tecpanecas como otras minorías, sentían la necesidad de extender sus territorios, ocultando su principal objetivo que era tomar la estafeta del poder dejada vacante por los toltecas.
Cuando los mexicas llegaron a Chapultepec, fueron atacados por los acolhuas y tecpanecas, los cuales los hicieron prisioneros y arrojaron al lago de Texcoco, obligándolos a refugiarse en Tenochtitlán y Tlatelolco, en barrios pertenecientes al señorío de Azcapotzalco.
Los mexicas se convirtieron en guerreros aliados dirigidos por los tecpanecas, con esta ayuda los tecpanecas conquistaron Culhuacán en el año 1342.
Tezozómoc con una maniobra política, trata de exigir la sumisión a Acolhua al imponerles la elaboración de productos fabricados con algodón tecpaneca. Los acolhuas no estuvieron de acuerdo con esta situación y se revelaron, haciendo con el algodón de Azcapotzalco, armas e insignias para su propio pueblo. Los tecpanecas por este contramovimiento político quemaron lztapalapa que era señorío de Acolhua, dando muerte al gobernador de esas tierras.
Los tecpanecas organizaron 3 ejércitos al mando de Tlacatecatl señor de Tlatelolco; otro al mando de Chimalpopoca, señor de Tenochtitlán y el tercero al mando de varios capitanes, todos estos dirigidos por Tezozómoc.
La estrategia fue la de ir atacando varios señoríos acolhuas, quemando algunos lugares cercanos a Azcapotzalco, provocando con esto la petición de una tregua, siendo realmente ésta una estrategia militar para reforzar sus líneas, dando como resultado en Texcoco la derrota y muerte de su señor Ixtlixóchitl, quedándose como sucesor Nezahualcóyotl, su hijo; dándole sublimes tributos a los tecpanecas por parte de los acolhuas tales como materias primas y piedras preciosas.
Tezozómoc no contento con los tributos, utilizaba a los acolhuas para reconstruir las ciudades dañadas, cultivar sus campos, reedificar templos y palacios de Azcapotzalco, ayudando también las mujeres en labores domésticas y de mantenimiento.
Para el control de estos señoríos, Tezozómoc dispuso mayordomos y gobernantes; las ciudades de Acolhua y Coatlinades, por sus dos hijos, repartieron también las tierras acolhuas de Coatlinchan, Huexotla y Texcoco enviando a sus pobladores a las ciudades tecpanecas de Azcapotzalco.
Tezozómoc, respetando el linaje de Nezahualcóyotl, lo envió al palacio de su padre en Texcoco pero sin ningún poder político.
Posteriormente, los aztecas copiaron las tendencias expansionistas y de organización de los tecpanecas en la formación de su triple alianza.
Tezozómoc era tachado como tirano dictador; un hombre inteligente, hábil y osado, que gobernaba su señorío expansionista y militarista influenciado por Tula, señorío de Azcapotzalco.
Azcapotzalco en los siglos XII y XIV gracias a su religión refulgente, controlaba casi todo el altiplano central, manteniendo relaciones políticas y comerciales con Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Veracruz.
La capital del estado tecpaneca era Azcapotzalco, con estructuras importantes como palacios y templos.
Comercio, Economía y Organización Social
Los pochtecas formaban parte de un muy importante círculo social en el aspecto económico de la comunidad. Los pochtecas realizaban trabajos de gran calidad.
En Azcapotzalco a los esclavos se les daba la opción de comprar su libertad, pagando por ella o casarse con una mujer libre teniendo hijos; los mercados de esclavos que se encontraban en Cuautitlán, al ser conquistados se trasladaron a Azcapotzalco para tenerlos como fuente de mano de obra garantizada para las edificaciones de la ciudad.
Existía también el comercio que era la principal fuente de la economía, ya que en Azcapotzalco existían los principales mercados que intercambiaban todo tipo de productos con ciudades cercanas.
La organización social en Azcapotzalco estaba bien conformada. En 1532, contaba con 23 calpullis, entre ellos: Pochtla, Izquitlan, Tetlaxuman, Azcacualco, Tlamatzinco, Atenco, Amolonco, Amalinaltzingo, Nextengo, Ahuizotla, Tlihuacan, Cuautla, etc. Dentro de estos barrios se encontraban escuelas de mancebos llamados Telpuchcallis, donde se impartían todo tipo de conocimientos: templos donde hacían bailes rituales y festejaban al dios del Calpulli y festejos de índole agrícola.
Estas son las clases sociales de la comunidad tecpaneca:
Mayeques o esclavos: Únicamente prestaban su fuerza laboral para los nobles y no contaban con ninguna propiedad.
Macehuales o agricultores: Formaban el grupo más numeroso en individuos, trabajaban las tierras de la comunidad. Estos tenían la opción de ascender a nobles.
Tlamacazque (Sacerdotes) y Teteuhtin (Jueces Administrativos): Estos formaban parte del 3er. estrato social, algunos fungían como consejeros del señor y tenían la responsabilidad de castigar los delitos civiles.
Nobles: Formaban parte del 4to. peldaño. Los nobles por descendencia eran parientes de linaje del señor, contaban con sus propias escuelas (Calmecas).
Gran Señor Caudillo: Ocupaba el cargo por su linaje, y/o también por conquistas hechas a los pueblos.
Ciencia y Religión
Utilizaban un calendario solar regulador de sus actividades agrícolas, tenían 18 meses de 20 días cada uno, además de 5 días menontemi, se usaba también el calendario ritual de los olmecas y mayas de 260 días.
Tenían una gran tradición de artesanos, los tecpanecas daban mucha importancia a plasmar en testimonios escritos, los sucesos más importantes, pero por desgracia, la mayor parte, fueron destruidos en las guerras con los mexicas y después por los españoles.
Al igual que en toda mesoamérica, los tecpanecas creían que se habían creado dos fuerzas que incurrieron en la vida; una fue la humanidad y otra la naturaleza.
Algunos dioses tecpanecas eran:
Totan: Nuestro padre.
Huehuetcotl: Dios viejo.
Cuecuex: Primer caudillo de los tecpanecas pero conocido con ese nombre en Azcapotzalco.
Tláloc: Señor de aguas celestes.
Ehecatl o Quetzalcóatl: Deidad del viento.
Coatlicue: Creadora de la tierra, daba o quitaba la vida era madre de Huitzilopochtli.
El objetivo principal de la religión consistía en la dualidad (humanidad y naturaleza).
Organización Política y Militar
Su sistema político tenía 4 consejos de guerra, hacienda, ciencias, religión y gobierno, al jefe supremo se le llamaba "Uei Tlatoani" y este autorizaba o revocaba decisiones del tribunal y era elegido por su antecesor o su padre, tenía linaje directo con los señores de Tula.
La organización tecpaneca se dividía en tres ejércitos: Azcapotzalco, Tenochtitlán y Tlatelolco cada uno contaba con un capitán general y el armamento consistía de:
lxcahuipilli Chaleco de Algodón.
Chimalli Escudo redondo de petates, plumas, varas y macanas con navajas de obsidiana.
Los guerreros portaban sus trajes de acuerdo a los grados militares, así tenían a los caballeros Águila, Tigre, Ocelotl, Coyote y Otomí.
El Ocaso
Antes de morir, Tezozómoc designó a su hijo Tayatzin como sucesor, otro que era Tlayacapatzin como señor de Tlacopan. Su primogénito Maxtla se sintió ofendido y sé autonombro como el único Tlatoani y monarca superior del Anáhuac.
A partir de ese momento se dividieron las opiniones entre los tecpanecas, los señores de Tlatelolco y Tenochtitlán apoyaron a Tayatzin y desbancaron a Maxtla, pero fue descubierto por él y se anticipo encarcelando a Tayatzin, rápidamente los tenochca nombraron a lzcoatl como sucesor y Maxtla mandó matar a Nezahualcóyotl en su palacio de Texcoco reconquistando con esta acción su señorío.
La unión entre los mexicas y acolhuas impidió la reacción y organización de Azcapotzalco para defenderse, una vez conquistada Azcapotzalco fue presa fácil de las demás comunidades pertenecientes a los tecpanecas, pero siguió siendo cabecera de la región, recibía tributos y era tributario de la triple alianza, quienes se llevaron a los grandes artesanos hacia Tenochtitlán. Otra cosa que se llevaron, fue el importante mercado que se ubicó en la misma ciudad.
Para 1520 Azcapotzalco contaba con aproximadamente 600,000 habitantes.
Antecedentes de Azcapotzalco México DF, Martes 16 de Septiembre de 2003
En 1519, cuando Hernán Cortés entró por primera vez a Tenochtitlán, Moctezuma lució sus lujosas vestimentas que eran realizadas en Azcapotzalco, que pasó a ser una comunidad sometida y no quedaban vestigios de su esplendor, tanto que su cabecera real se había trasladado a Tacuba (Tlacopan).
Después de un ataque, los españoles decidieron huir a tierra firme, burlada la vigilancia, los españoles entraron a Azcapotzalco pero su fuerza militar estaba disminuida y entonces se suscito el hecho de "La Noche Triste en el Ahuehuete" el 30 de junio de 1520. Meses más tarde con nuevos bríos, Cortés conquistó Tenochtitlán (el 13 de agosto de 1521).
300 Años de colonización
Después de la conquista española se estableció el Virreinato y los encomendadores Delgadillo y Maldonado se apropiaron de la tierra de los Tecpanecas.
Con el atraco y una epidemia de Cocoliztli, se redujo la población a 300 personas aproximadamente, viendo eso arribaron a Azcapotzalco 12 frailes dominicos para que no se cometieran más injusticias con los indígenas, estos ayudaron a los frailes a la construcción de la parroquia de Azcapotzalco, iniciada el 23 de marzo de 1565.
En 1678, el virrey Fray Payo Enríquez de Rivera, decreto que a los nativos de Azcapotzalco se les exentara de una contribución de 8 indígenas para los trabajos de empedrado de calles, mientras ellos hacían la reparación del río de los Remedios.
En 1709, Azcapotzalco contaba oficialmente con 27 barrios (en realidad eran 33), algunos de los que siguen existiendo, son: San Bernabé, San Miguel Amantla, San Martín Xochináhuac, San Pedro Xalpa, Santiago Ahuizotla, Santa Lucía, San Miguel Nextengo, además de las Haciendas de Clavería, El Rosario y San Antonio, y ranchos como San Rafael, San Marcos y San Isidro.
En 1709, Azcapotzalco estaba dividido en 6 haciendas y 9 ranchos dedicados a la siembra y a la crianza de ganado vacuno.
Muchos de los antiguos barrios se conservaron pero con nombres cristianizados
# Los Reyes
# Nuestra Señora de la Concepción
# San Andrés Huautla
# San Bartolo Cahuantongo
# San Bernabé
# San Francisco Tetecala
# San Francisco Xocotitlas
# San Juan Mexicanos
# San Juan Tecpanecas
# San Juan Tlihuaca
# San Lucas Acalotenco
# San Marcos
# San Martín Xichináhuac
# San Mateo Xalpa
# San Miguel Amantla
# San Miguel Nextengo
# San Nicolás
# San Pedro Xalpa
# San Salvador Xochimanca
# San Sebastián
# San Simón
# Santiago Ahuizotla
# Santo Domingo
# Santo Tomás
# Santa Apolonia
# Santa Bárbara
# Santa Catarina
# Santa Cruz Acayucan
# Santa Cruz del Monte
# Santa Lucía
# Santa María Malinalco
# Tlatilco
# Xocoyohualco
Después de 11 años de guerra, en 1821 el Ejército de las Tres Garantías decidió avanzar hacia la capital, al frente se encontraba Encarnación Ortíz quien se unió a las tropas de Anastasio Bustamante, finalmente el 19 de agosto del mismo año la batalla prosiguió en la parroquia de Azcapotzalco donde los realistas se parapetaron; fue entonces que Bustamante ordenó a sus oficiales que colocaran un cañón para causar estragos en las tropas enemigas, pero después llegaron más refuerzos realistas y ordenó la retirada, las fuerzas insurgentes se lanzaron nuevamente al ataque, logrando poner fin al movimiento de independencia.
El 27 de septiembre de 1821 entró triunfante a México el ejército trigarante terminando con esto 300 años de esclavitud, que en caso concreto, provocaron en los tecpanecas, una alegría y jubilo con la disposición de ser útiles a México.
Para la primera administración política de México a cargo de Guadalupe Victoria y Manuel Félix Hernández, se realizó la primera delimitación del Distrito Federal incluyéndose Azcapotzalco, Coyoacán, Xochimilco, Mexicaltzingo, Tlalpan, Tacuba y Tacubaya, pero no se desligaron de la influencia de la Ciudad de México. El 1° de septiembre de 1854 Antonio López de Santa Anna, quien estaba como presidente, concedió el título de "Villa" a Azcapotzalco, por los hechos que ocurrieron el 19 de agosto de 1821.
Aunque se le negó el título de Ciudad y de celebrar una feria anual, Azcapotzalco por su herencia misma continúo siendo pieza importante para el desarrollo de la Ciudad de México.
El Porfiriato México DF, Martes 16 de Septiembre de 2003
En 1898 bajo el régimen de Porfirio Díaz, el territorio del Distrito Federal fue dividido nuevamente, el Congreso de la Unión aprobó el establecimiento de la municipalidad de México con la instalación de 6 Prefecturas tomando en cuenta en tercer lugar a Azcapotzalco.
En 1914, se promulgó la ley orgánica del Distrito Federal y en el artículo 8° se establecieron 12 delegaciones, una de ellas era Azcapotzalco a cuyo órgano rector se le denominó Departamento del Distrito Federal, en ese entonces el ambiente que reinaba en el país era de luchas fratricidas.
En Azcapotzalco se reflejo la opulencia de las elites de la dictadura de Porfirio Díaz en las haciendas de Areaga y Clavería, que fueron víctimas de la "leva", y contra su voluntad servían al ejército general y quien se rebelaba era castigado. Aún cuando la vida era hostil, los pobres tenían sus ratos de esparcimiento durante las festividades religiosas.
Una de esas festividades se origina en la época de los "tecpanecas", llamada "La fiesta de los Naturales", donde los barrios de Azcapotzalco se unían para venerar a los Santos Patronos de cada barrio, con una procesión, cantos, música y juegos pirotécnicos.
Otra festividad importante era la del Patrono de los campesinos San Isidro Labrador, cada 15 de mayo adornaban sus carretas y utensilios de labranza, complementaba la fiesta el palenque con sus peleas de gallos y un banquete comunal, ya por la tarde había una verbena popular compuesta de golosinas y varias vendimias.
El "Víctor", festividad trascendente y de raíces prehispánicas en Azcapotzalco durante octubre, donde se desbordaba el júbilo y la catarsis de los habitantes con procesiones, letanías, ferias gastronómicas, toros y bailes.
Durante el porfiriato, Azcapotzalco fue establecida como la tercer prefectura política en importancia en el Distrito Federal. La actividad económica estaba controlada principalmente por dos haciendas: la de Areaga y Clavería.
Seguía siendo una zona rural, como centro tenía la Villa de Azcapotzalco circundada por barrios establecidos a lo largo del eje de la Avenida Tacuba-Azcapotzalco; alrededor de éstos existían numerosos pueblos y rancherías, algunos de ellos de origen prehispánico.
La demarcación fue llamada “Azcapotzalco de Porfirio Díaz", y convertida en centro de veraneo para las clases más adineradas de la época. En la que es ahora la Avenida Azcapotzalco, se erigieron elegantes caserones de estilo afrancesado; de hecho algunos de ellos pueden todavía ser apreciados a lo largo de dicha calle. Por las avenidas adoquinadas se dice que pasaban finísimas carretas; así como mulitas que cargaban productos de diferentes partes de la capital para el mercado. Era frecuente ver a los burros cargados de alfalfa, carbón, leña, leche, huacales con frutas o verduras.
El contraste entre quienes más podían y quienes vivían en la miseria seguía creciendo. Los grandes hacendados explotaban por medio de las "Tiendas de Raya” a los campesinos otorgándoles como salarios la sal, maíz, fríjol y pulque; mientras que el circulo selecto de los llamados “Compadres” de Don Porfirio, que hablaban francés y se vestían a la inglesa, su vida eran las reuniones sociales y los festejos, eran además publicados en el diario de la “Gente Decente”, El Imparcia1.
En 1882 se llevó a cabo la inauguración de la línea del tranvía que comunicaba el centro de la Ciudad de México con Tlalnepantla, pasando por Tacuba y Azcapotzalco.
Al igual que en todo el país, el descontento de los chintololos por las condiciones de vida que padecían a diario, se hizo evidente. Los campos de Azcapotzalco quedaron abandonados, muchos hombres y mujeres se sumaron a la lucha revolucionaria por conseguir tierra libre para trabajarla. Una vez que regresó la calma, se establecieron sindicatos y uniones de trabajadores; y Azcapotzalco continuó siendo uno de los principales productores agropecuarios que surtía el enorme mercado de la Ciudad de México.
La Revolución México DF, Martes 16 de Septiembre de 2003
Un gran medio impulsor del deseo de libertad en la gente de Azcapotzalco era el periódico "Regeocreación", leído en los hogares desde 1900 en el pueblo de Azcapotzalco. Pero la historia no narra algún detalle de los hechos históricos conseguidos por los chintololos para todos los hombres de Azcapotzalco, los cuales participaron para conseguir un pedazo de tierra para las futuras generaciones.
Con la obtención de la libertad se inició una nueva era de progreso arribando la industrialización a Azcapotzalco.
En 1929 donde alguna vez fueron tierras de pastura y sembradíos se convirtieron en la segunda zona industrial más importante del país y la primera del Distrito Federal.
Personajes famosos
Personajes que Nacieron y/o Vivieron en Azcapotzalco
José Antonio Valeriano
De raza indígena fue gobernador de los indios de la Capital de la Nueva España en 1531 y fundador y Rector del Colegio de Santa Cruz Tlatelolco en 1533. Nació en Azcapotzalco; escritor y escultor. Impartió cátedras de filosofía antes de ser Rector del Colegio. Benefició a muchos con su enseñanza de la Literatura Castellana y en la Teología.
Fray Sebastián de Aparicio
Llegó de Galicia a Azcapotzalco, convivió con los indígenas, trabajaba con ellos y enseñó la doma de toros y de caballos por lo que se consideró a Azcapotzalco cuna de las suertes de charrería, además instauró la ofrenda de Día de Muertos.
Fernando Montes de Oca
Nació en Azcapotzalco en 1829; durante la invasión de Estados Unidos, falleció protegiendo la libertad y soberanía de México el 13 de septiembre de 1847.
José del Carmen Rocha
Gobernador de Azcapotzalco en los años de Independencia, sobresalió por defender los derechos de los nativos y criollos de Azcapotzalco, murió en 1831.
José Asunción Hermosa Hernández
Excelente compositor, discípulo de Melesio Morales y compañero de Julián Carrillo (Creador del Sonido 13) entre sus obras destaca la ópera, "María".
Dr. Nicolás C. Soriano
Nació en Azcapotzalco el 6 de diciembre de 1900, destaco en la medicina social, dedicando la mayor parte de su tiempo al servicio de las personas de escasos recursos económicos, fue miembro del grupo "Corsarios", murió el 14 de diciembre de 1966.
Dr. Alejandro Velasco Zimbrón
Nació el 19 de noviembre de 1906, especialista en ortopedia y traumatología fundó el primer banco de huesos para injertos en América Latina, concentró sus esfuerzos en estudiar la poliomielitis, fundó 5 hospitales entre ellos el de "Guadalupe y Consolación".
Encarnación Ortíz "El Pachón"
Fue uno de los artífices del triunfo insurgente sobre las fuerzas realistas en la última batalla por la Independencia de México efectuada el 19 de agosto de 1821 en la Parroquia de Azcapotzalco.
Rafael Reyes Spíndola
Nació en Oaxaca en 1860 y murió en 1922, fundador del periódico "El Universal", "El Mundo Ilustrado", en Puebla, "EI Mundo" y "El Imperial" en México, vivió en Azcapotzalco gran parte de su vida.
Carlos Díaz Duffoo
Nació en Veracruz en 1861, formó con Rafael Alducin el periódico "Excélsior", con Manuel Gutiérrez Nájera la revista "Azul", escribió varias obras de teatro como "El Padre Mercader", "La Jefa" y "El Barco"; murió en 1941 en su casa de Azcapotzalco.
Aquiles Elorduy
Nació el 20 de septiembre de 1876, vivió en Azcapotzalco de 1918 a 1926 y de 1945 hasta su muerte en 1964, fue uno de los primeros 9 integrantes del Partido Antirreleccionista, fundó el periódico "La Recreación" en la época de Lázaro Cárdenas, escritor de periódicos como "Excélsior" y "Novedades", en revistas como "Siempre" y "Hoy", escritor de comedias como "Los juguetes", "Una canción de toda la noche" y "La mano izquierda".
María Elena Amador
Nació en Costa Rica, en 1905 se estableció en Azcapotzalco donde sostuvo una escuela primaria, enseñó, con un método moderno para ese tiempo, a leer y escribir ayudando así a los niños pobres.
Don Fidencio Cabrales
Vivió más de 70 años en Azcapotzalco, fue escultor de piedra, mármol y madera, participó en la edificación del monumento a la Revolución; aparte de su vida artística tuvo gran capacidad de trabajo y ayuda social. Murió en Azcapotzalco el 31 de octubre de 1994.
Ignacio N. Torreblanca
Músico de gran nivel, vecino de Azcapotzalco, en su honor se le puso su nombre a un auditorio al aire libre en la Calzada Azcapotzalco-La Villa.
Germán Butze
Escritor crítico humorístico de la vida social, autor de "Los Supersabios" fue vecino de la Colonia Azcapotzalco.
José Sosa "José José"
De los interpretes más reconocidos en el mundo, vivió desde su infancia en la Colonia Clavería.
Emma Godoy
Escritora y periodista, fundadora de la Asociación Pro-Defensa de los Derechos del Anciano, vivió varios años en la Colonia Nueva Santa María.
Eulalio López
"El Zotoluco"
Nació en Azcapotzalco el 12 de Enero de 1968, se presentó como novillero en la Plaza de Toros México el día 22 de julio de 1984. Posteriormente tomó la alternativa el 20 de julio de 1986 con Fermín Espinosa "Armillita" de padrino y Javier Escobar "El Fraile" como testigo en San Buenaventura, Coahuila. Confirmó su alternativa en la Plaza de Toros México, el 26 de noviembre de 1989 teniendo como padrino a Manolo Mejía y posteriormente en Las Ventas el 23 de marzo de 1997 siendo su padrino Manolo Sánchez y su testigo Oscar Higares. Triunfador en la fiesta brava en la localidad de Valencia y en Las Ventas.
Por la falta de registros civiles adecuados no se tiene el dato preciso de todas las personas que han dejado profunda huella durante el transcurso de su vida y que han enaltecido el orgullo de Azcapotzalco.
Dialectos y Religiones Actuales México DF, Martes 16 de Septiembre de 2003
Tomando como base la edad de 5 años o más en edad de expresarse, se cuenta orgullosamente con una población, que habla alguna(s) lengua(s) indígenas.
De las personas que hablan alguna lengua indígena, destacan las siguientes:
# Otomí
# Náhuatl
# Zapoteco
# Mixteco
# Mazahua
# Totonaca
# Maya
Uno de los datos más importantes dentro de la población es lo referente a la religiosidad, que aunque no es tomada en cuenta en la vida política del país, es forma parte de la vida de la sociedad mexicana.
De manera generalizable la población de Azcapotzalco tiene alguna de las siguientes religiones:
# Católica
# Protestantes o Evangélicas
# Judaicos
De otra forma, ejercen alguna otra religión ó no creen en ninguna.
Benito Juárez: Los Orígenes de la Delegación Benito Juárez
Diversos estudios arqueológicos desarrollados en la Ciudad de México han encontrado hallazgos evidentes de un origen Teotihuacano y Mexica. Las aldeas, villas, barrios y pueblos asentados en su territorio a sí lo demuestran. Durante varios siglos el territorio estuvo cubierto por aguas y fueron asiento de pequeñas poblaciones agricolas, haciendas, ejidos y ranchos.
Entre los primeros pueblos y barrios, encontramos el de Mixcoac, Ticomán, Xoco, Atoyac, Actipan, Tlacoquemécatl, Zacahuitzco y Nonoalco; todos ellos caracterizados por ser terrenos con grandes cantidades de agua (semipantanosos) donde crecían zacates, magueyes, nopales y diversos matorrales cuando no se encontraban inundados por las aguas del lago Texcoco, razón por la cual los antiguos pobladores desarrollaron las técnicas de explotación agrícola en zonas acuáticas; asiento de haciendas, ejidos y ranchos campestres, donde abundaban especies de aves acuáticas como los patos y los chichihuilotes.
Los ríos y lagos existentes, que además de constituirse en líneas limítrofes naturales e importantes vías de comunicación, resultaban Indispensables en su desarrollo económico, y que en conexión con la cosmogonía religiosa, dio origen a la particular denominación y simbolismo, aun prevaleciente, de los poblados establecidos. Así por ejemplo Mixcoatl (culebra de agua), Zacahuitzco (zacate espinoso), Atoyac (lugar de manantial o río), Atlacuihuayán - léase Tacubaya - (lugar en que se toma el agua), etc., etc.
1564 Se construye por los franciscanos el primer templo en Santa Cruz Atoyac.
1595 El Segundo templo fue el de Santo Domngo de Guzman en Mixcoac.
1833 Valentín Goméz Farías, ilustre vecino de la hoy nuestra delegación, fué el principal artifice de la primera Reforma, vivió en el barrio San Juan Mixcoac en una casa construida en el siglo XVIII, que todavía existe.
1899 Decreto que dispone la municipalidad de México y 17 prefecturas municipales entre las que estuvieron: Tacubaya, Mixcoac y General Anaya, dentro de estos quedaron comprendidos los territorios de nuestra Delegación actual. El Gobierno del Distrito Federal queda a cargo de un representante del Ejecutivo.
1917 Ya promulgada la Constitución de 1917, se decretó a la Ciudad de México como la Capital de la República Mexicana.
1928 Reforma que suprime el “Régimen Municipal del Distrito Federal” por el “Departamento Central”, los territorios de la actual Delegación correspondieron al Departamerto Central y al municipio General Anaya.
1941 La Ciudad de México es dividida en 4 delegaciones, entre éstas, la Delegación Benito Juárez.
1970 La actual Ciudad de México queda dividida en 16 delegaciones.
Coyoacán:
Origen de la palabra Coyoacán
El vocablo Coyoacán es el resultado de una serie de transformaciones que en su escritura y pronunciación sufrió la palabra náhuatl Coyohuacan, de cuyo significado se tienen varias acepciones, entre las que destacan:
* Manuel Orozco y Berra, historiador: Coyote flaco
* Manuel Delgado i Moya, historiador local: Lugar de los pozos de agua
* José Ignacio Borunda, fraile historiador: Territorio de agua del adive o coyote
* La versión más aceptada es la que lo define como: lugar de los que tienen o poseen coyotes, basada en la explicación del topónimo original, que se compone de tres voces nahuas:
Coyotl Coyote
hua Posesión
can Lugar
Esta última definición es apoyada por historiadores de la talla de Cecilio Robelo Rivera y Cambas y Antonio Peñafiel, y aceptada por el cronista de Coyoacán Luis Everaert, quien afirma en su texto "Coyoacán a Vuela-pluma" que: "siguiendo a León-Portilla, se justificaría la intromisión del coyote en el topónimo si se considera que, aparentemente, Coyoacán estaba consagrada a una de las más importantes deidades del panteón mexica, Tezcatlipoca (Espejo Humeante), cuyo nagual era, precisamente, ese cánido depredador".
Bernardino de Sahagún contaba que "hay en estas tierras un animal que se dice coyotl, al cual algunos de los españoles le llaman zorro, y otros le llaman lobo, y según sus propiedades a mi ver no es lobo ni zorro, sino animal propio de esta tierra, es muy velloso, de larga lana; tiene la cola gruesa y muy lamida; las orejas pequeñas y agudas, el hocico largo (...)".
Alberto Pulido, en "Coyoacán, historia y leyenda" asegura que desde tiempos inmemoriales "el coyote fue el factor más importante en la ecología del valle de México hasta el siglo XIX, por su destreza en combatir los roedores dañinos: ratones, tuzas y sabandijas de toda especie".
Estas aseveraciones quizás vengan a confirmar de un modo u otro la existencia de estos depredadores en zona coyohuaca, la cual proporcionaría más elementos para la interpretación de su tóponimo y jeroglifico.
El jeroglifico que identifica a esta entidad es el de un ideograma o figura de un coyote sentado visto de perfil, con la lengua de fuera y un círculo a mitad del cuerpo, características por las cuales durante mucho tiempo se pensó que la imagen hacía referencia a un coyote con el pelo erizado, hambriento y sediento.
Varios investigadores supusieron posteriormente que la lengua de fuera podría remitirnos a un coyote cansado y jadeante, dadas las cualidades de agilidad y velocidad que le son inherentes; pero no implicaba necesariamente que estuviera sediento ni hambriento. En esta circunstancia el círculo que aparenta implicar hambre o vacío podría solamente representar una especie de señal para diferenciarlo de otros cánidos de la zona.
Es muy probable que el topónimo y glifo actuales hayan surgido dentro de la época en que Coyoacán se fundó, fecha en la cual los historiadores aún no se han puesto de acuerdo, aunque se cita como parámetro el lapso comprendido entre los siglos X y XII de nuestra era. Tanto el glifo como el topónimo se encuentran representados en diversos pergaminos, códices y figuras prehispánicas.
Organización Política
Coyoacán fue la sede de la primera capital de la Nueva España y del primer ayuntamiento del altiplano en el siglo XVI. Ya en el México independiente mantiene su carácter de Municipio hasta 1929, año en que fue designada como una de las 16 delegaciones políticas del Distrito Federal
Desde 1997 la Delegación Coyoacán forma parte del primer Gobierno del Distrito Federal elegido por voto popular. Su sede política y administrativa se encuentra en la casa Municipal ubicada en jardín Hidalgo No.1, Villa de Coyoacán y, y en las oficinas anexas de Allende No.36, localizadas en la parte posterior de dicha casa.
A partir del año 2000, los Jefes Delegacionales de las 16 sedes políticas del Distrito Federal han sido electos por voto directo.
Contexto Histórico
El más notable de los estadistas tepanecas, el gran Tezozomoc, opto por dar rango de ciudad a Coyoacán en el año 1410, designando como rey a uno de sus hijos, Maxtla, que se hizo célebre por su odio a los mexicas. Este a la muerte de su padre, en 1426, provocó en tal forma a sus rivales que éstos, bajo el mando de Izcóatl y auxiliados por Nezahualcóyotl, señor de Texcoco, acabaron para siempre con el poder tepaneca, y, desde entonces, sus tres metrópolis y pueblos anexos pasaron a ser definitivamente tributarios de los aztecas.
Son demasiados conocidos los sucesos de la campaña cortesiana para hablar aquí de ellos pero días después del aciago 13 de agosto de 1521 Hernán Cortés se instaló en compañía de sus principales capitanes, sus soldados y sus ilustres prisioneros, Cuauhtémoc y los señores de Tlacopan y de Texcoco, Tetlepanquetzal y Coanacochtzin.
Ocurren entonces dos acontecimientos de carácter jurídico de la mayor importancia en la historia cívica de México, debidos a Hernán Cortes;
El primero es la designación en Coyoacán, de la ciudad capital de una nueva entidad política, a la que se llamó Nueva España, con lo cual surgió a la vida legal, y que fue la más importante del nuevo Mundo durante casi tres siglos.
El segundo es la instalación, también en Coyoacán, del primer ayuntamiento o cabildo en el altiplano, o sea, la puesta en funciones de la primera autoridad colegiada civil para gobernar a la ciudad con criterio occidental.
Ambas excepcionales primicias de una sociedad civilizada ligan en forma positiva e indisoluble a Hernán Cortés con la que fue metrópoli tepaneca, satélite mexica, después cabecera de un marquesado, villa municipal y ahora Delegación del Distrito Federal
A inicios del siglo XVII en el momento que paulatinamente se fueron retirando las aguas del fondo del lago colindante, disminuyó las zonas pantanosas gracias a la construcción de trenes y canales; las tierras que fueron surgiendo libres de agua se dedicaron a la agricultura.
Varios ranchos y haciendas se instalaron en la zona y comenzaron al mismo tiempo que los pueblos de la franja del Pedregal, a explotar estas tierras; con ello se iniciaron también los conflictos. La agricultura predominaba en toda la zona aún ya bien entrado el siglo XX.
El cambio social experimentado en la zona, se inicia cuando en 1890 se inaugura la col. Del Carmen en la cual se representaba la modernidad que pregona el gobierno. A partir de aquí el crecimiento que posteriormente tendrá Coyoacán afectara de manera diferente a los distintos pueblos y barrios de la zona.
En 1910, Coyoacán apenas rebasaba los límites marcados por la antigua traza colonial. Se hallaba vinculado con la Ciudad de México a través de caminos de hierro, terracería y algunas de asfalto que interconectaban, además con los pueblos de los alrededores como Tlapan, San Angel y Mixcoac.
En 1926 se inaugura la Calzada México- Coyoacán. La cual atravesaba la colonia del Valle, se pavimento también la avenida Hidalgo. Se habla también de una ruta de camiones que iba del centro de Coyoacán al Pueblo de Los Reyes, la cual pasaba por el Barrio de la Conchita. Estas áreas poco a poco se iban acercando a la cabecera.
Este es uno de los varios ejemplos que llevan a que los habitantes de los alrededores se incorporen al trabajo fabril, así el carácter campesino se va transformando por la paulatina incorporación al trabajo productivo y al crecimiento de la Ciudad de México, el cual llevo al establecimiento de nuevas colonias y fraccionamientos en los pueblos de Coyoacán, disminuyendo los espacios dedicados al trabajo agrícola.
Desde el punto de vista administrativo político, Coyoacán dejó de ser Municipio en 1929 para transformarse en Delegación del Distrito Federal. La benéfica reserva forestal de los Viveros continúa tomando forma hasta 1934. El censo de l año siguiente arroja el dato de una población inferior a los treinta mil habitantes. Durante la década que se inicia entonces, Coyoacán vive la trágica jornada de los Camisas Rojas, y para sus finales proporciona alojamiento a dos personajes de la escena mundial totalmente disímbolos pero ambos exiliados: el rey Carol de Rumania, y el número dos de la Revolución Bolchevique León Trotsky.
En 1940 el proceso de transformación social es eminente, se crean las zonas habitacionales de Xotepingo y Ciudad Jardín; las Av. Miguel Ángel de Quevedo y Pacífico.
Varios de los espacios ocupados por los pueblos fueron vendidos, expropiados por causas de utilidad pública o permutados. En este proceso se vieron envueltos los Barrios de San Lucas, San Francisco, Niño Jesús, Los Pueblos de los Reyes, La Candelaria Y San Pablo Tepetlalpan.
En el decenio de los cuarenta se inicia el incontenible fenómeno del aumento de su población. Durante la siguiente década se instala la Máxima Casa de Estudios en la Ciudad Universitaria y se incrementa la fiebre de las construcciones y la de la depredación de muchos de sus valores naturales y urbanísticos.
El crecimiento poblacional, se incrementó en la década de los sesenta, sobre todo en la zona de los Pedregales, que fue ocupada en su totalidad por invasiones sucesivas. Existiendo un crecimiento no planificado en la zona oriente de Coyoacán. Actualmente con la urbanización de fraccionamientos y conjuntos habitacionales se observa la totalidad de su suelo ocupado.
En 1970 la Nueva Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal, creó, redefinió y reasignó competencia y órganos, para quedar su estructura básica integrada. La desconcentración administrativa recibió un impulso definitivo a partir de la nueva concepción de la Zona Central, con el objeto de propiciar un desarrollo justo y equilibrado, de alentar la participación ciudadana en la solución de diversos problemas, agilizar la realización de trámites y acercar los servicios a la población mediante un criterio de mejor distribución jurisdiccional; quedando el Distrito Federal dividido para su gobierno en 16 delegaciones contándose entre ellas Coyoacán.
Desde 1997 la Delegación Coyoacán forma parte del primer Gobierno del Distrito Federal elegido por voto popular. Su sede política y administrativa se encuentra en la casa Municipal ubicada en jardín Hidalgo No.1, Villa de Coyoacán y, y en las oficinas anexas de Allende No.36, localizadas en la parte posterior de dicha casa.
A partir del año 2000, los Jefes Delegacionales de las 16 sedes políticas del Distrito Federal han sido electos por voto directo.
Cuajimalpa:
Desde 1490, Cuajimalpa tenía su escudo, que fué plasmado en el Códice Mendocino, conocido también como la colección de Mendoza, por haber sido un manuscrito pictográfico elaborado por encargo de Don Antonio de Mendoza, primer Virrey de la Nueva España, para ser remitido al emperador Carlos I.
El códice Mendocino consta de 71 hojas de papel pergamino y fué divido en tres partes: La primera es una crónica de hechos relevantes, desde la fundación de Tenochtitlan, en 1325, hasta la culminación del reinado de Moctezuma Xocoyotzin, el último emperador Azteca, en 1520.
La segunda relata mediante dibujos los tributos de cada año, pagados por 371 poblaciones al señor Moctezuma. Es precisamente este sello de los tributos en el que se tomo para constituirlo en escudo descifrando su significado Nauatlato.
La tercera describe la vida, usos y costumbres de los mexicanos de esta época. “Cuau” (itl): árbol, madera. El verbo transitivo “Xima”, que por ser complemento de una cosa, significa carpintear o trabajar la madera. Una “l” formativa y la proposición locativa “pan” que significa sobre o encima.
Lugar donde se corta y labra la madera.
El jeroglífico está formado por un árbol de tres ramas, derribado en el piso, con tres astillas triangulares que simboliza su labranza. A lo largo del tronco aparece clavada un hacha de cobre de manufactura Tlepaneca.
Al iniciarse el siglo XXI se consideró respetar nuestras tradiciones y edificar un mundo nuevo con base a ellas, se pretende con esto preservarlas sin traicionarlas.
Con este escudo, se pretende tener un vínculo coherente entre el pasado y el porvenir. No consideramos un deber entregarnos pasivamente a la perpetuación rutinaria del pasado.
Si sentimos orgullo de nuestro pasado, tenemos la obligación de superarlo, es decir, de renovarlo, pero sin sepultarlo. Consideramos necesario forjar un presente que a su vez sea digno de ser legado como tradición, a nuestros hijos.
Por eso hemos querido renovar nuestro escudo sin que pierda su perfil del pasado.
Queremos seguir conservando el concepto moral que representan nuestros bosques, pero queremos subrayar la importancia que otorgamos a la existencia de nuestros pueblos, que son los fundadores y destinatarios finales de nuestros esfuerzos. Por eso quitamos el hacha clavada en el tronco de nuestro árbol simbólico, porque nuestra demarcación ha dejado atrás la tala de sus bosques.
Nosotros queremos que nuestro escudo siga siendo un símbolo que nos unifique y nos obligue por igual a luchar por todos. Los símbolos son estaciones de un largo peregrinar, cada etapa se liga con las que le anteceden. En cada una está viva, permanente, vigente, nuestra apetencia de redención colectiva.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Época Prehispánica:
Los orígenes históricos de Cuajimalpa de Morelos re remontan al año de 1342 cuando los Tepanecas, pueblo asociado a los Otomíes, se estableció en esta región, siendo así los primeros habitantes del actual territorio.
Los Tepanecas permanecieron cerca de cien años en los bosques de Cuauhximalpan, controlados política y administrativamente por Azcapotzalco. Este dominio duró hasta 1447, cuando los pueblos situados en el Valle de México se rebelan e integran la Triple Alianza que formaban Texcoco, Tenochtitlan y Tacuba, para liberarse del yugo Tepaneca; sus tropas derrotan en Huixquilucan a las de Azcapotzalco obligándolos a refugiarse en Cuauhximalpan y hasta 1432 les permitieron regresarse a sus lugares de origen.
La conquista definitiva se realizó en 1437 durante el gobierno del Tlatoani Mexica Izcóatl (Serpiente de Obsidiana) que conquista Cuauhximalpan, siendo transferido al reino de Tlacopan.
El 8 de noviembre de 1519 entraron a Tenochtitlan las tropas castellanas al mando de Hernán Cortés. La noche del 30 de junio de 1520, tras una cruenta batalla fueron impelidos a huir por los irritados guerreros indígenas, refugiándose el domingo 1° de julio de ese año en Cuauhximalpan para descansar algunas horas, como lo señala el Lienzo de Tlaxcala.
Años después, tras el triunfo de los españoles, Hernán Cortés incorporó (junto con otros pueblos indígenas) a su señorío, el estado y marquesado del Valle.
Cortés fundó algunos pueblos como Santa Rosa, Santa Lucía y dió mayor importancia a otros que ya existían, tales como: Cuauhximalpan, Chimalpa y Acopilco agregándoles un nombre español junto con el indígena por varias razones, tambien aseguró el tránsito de sus hombres a lo largo del camino México-Toluca y de paso hizo que prosperaran sus asentamientos agrícolas y ganaderos. Estos lugares los pobló principalmente con indios amigos.
En 1534 otorgó tierras al pueblo y le llamó San Pedro Cuauhximalpa. En esta ocasión también concedió tierras a varias poblaciones de la región como San Lorenzo Acopilco, San Mateo Tlaltenango y San Pablo Chimalpa, las cuales desde ese momento, aparecen listadas entre los bienes de Cortés aprobados por la Corona Española, como parte de su reino particular.
Don Hernán Cortés era un católico muy devoto de San Pedro. Dicen sus biógrafos que desde la adolescencia, en que padeció una enfermedad muy grave, su familia imploró su salvación al apóstol San Pedro. Desde entonces, cada año festejaba su día en la iglesia o en su casa. Por esa razón a su primogénito lo bautizó con el nombre de Pedro.
Época Colonial:
La Cuajimalpa colonial fué un minúsculo pueblo, del que dependían otros más reducidos. Sus pobladores se dedicaban a aserrar, labrar y quemar madera. Por lo extenso de sus bosques, en síntesis era una aldea de leñadores y carboneros. Otras ocupaciones menos importantes fueron la agricultura y la ganadería, ejercidos a nivel familiar.
Por ser Cuauhximalpa región de los pueblos que vivían de labrar maderas y hacer carbón, allí rigió la ordenanza real de Señalamiento y Corte de los Montes que se contrae a la ley 14, título 24 del libro 7° de lo Novísima recopilación, disposiciones que en su 1° y 2° artículos en que obligaban a los ayuntamientos y pueblos de cada lugar a la vigilancia y reconocimiento de los montes y cuyo artículo 3° decía “No se permite talar o cortar los montes si no es bajo las reglas siguientes:
1° Para proveer de la leña necesaria y hacer el carbón sólo se cortará de los árboles bien formados, dejando en ellos horca y perdón, es decir el tronco con dos de las ramas madres por donde se críen, medren y se mantengan.
2° Las maderas que los vecinos necesiten para reparar y fabricar sus casas, templos o molinos, sólo se podrán cortar los árboles que estén en sazón, dejando la mejor pica y guía que tuviere el árbol para su medra, y si fuese necesario cortarlo desde el tronco se dará licencia por escrito por el regidor o comisario para hacer estos cortes, siendo obligación del que lo haga reponerlos con nuevas plantas.
Artículo 4° Los dueños de los montes particulares replantarán cada año los árboles que durante el transcurso del mismo hayan cortado, con apercibimiento de que si no lo hacen, el propietario pagará los gastos que en este trabajo se eroguen.
Artículo 10. El gobierno acordará un premio a los pueblos o particulares que a más de la reparación de los árboles presenten cada año plantíos logrados de tres tantos más de árboles que hayan cortado”.
Las leyes de Novísima Recopilación siguieron vigentes durante muchos años del México independiente.
La Arquitectura Colonial:
La Arquitectura Colonial en Cuajimalpa se manifestó en la construcción de la Parroquia de San Pedro Cuajimalpa , entre los años de 1628 y 1755, en que se declaró formalmente terminada.
La iglesia San Pedro Cuajimalpa sufrió varias modificaciones que la hicieron más grande , pero no menos hermosa. En 1785 se levantó una de sus torres (la que da al norte); la otra, orientada al sur, data de 1925.
La iglesia comenzó a funcionar como vicaria foránea dependiente de la parroquia de Mixcoac. Entre sus territorios artísticos se encuentran, un antiquísimo San Miguel y Una Virgen de Guadalupe, copia fiel de la original, así como otros cuadros y esculturas.
La Venta de Doña Marina:
Otras actividades económicas importantes durante el periodo colonial fue el establecimiento a la orilla del Camino Real a Toluca, a la altura de Cuajimalpa, La Venta de Doña Marina, conocida así por su antigua dueña, Marina Gutiérrez Flores de la Caballería, esposa de Alonso de Estrada, tesorero real de la Cuidad de México y donde se atendía a los viajeros ofreciéndoles hospedaje, comida, cambio de caballos y reparación de carretas y diligencias.
Los posteriores dueños entraron en conflicto con las comunidades indígenas que ofrecen el mismo servicio en las ventas del Tianguillo y La Pila, que igualmente servían de abrevadero a los animales. Estas ventas eran un lugar seguro y en ellas sus huéspedes estaban a salvo del ataque de los salteadores .
A partir del 4 de mayo de 1884, fecha en que corre por primera vez el ferrocarril que una México con Toluca, la Venta de doña Marina empezó a decaer ya que los viajeros preferían recorrer este trayecto en tren y no en diligencia.
Hoy en la Venta hay numerosos restaurantes que venden antojitos mexicanos.
Monte de las Cruces:
El Monte de las Cruces debe su nombre a la multitud de estos signos que se encuentran por todas partes, señalando los lugares en que algunos pasajeros fueron asesinados por bandidos y también los sitios en que la Acordada ajustició a numerosos forajidos.
Ahí se encuentra el pequeño monumento que señala el sitio en que estuvo el Cura Hidalgo el día de acción contra el coronel realista Trujillo, el 30 de octubre de 1810.
Esta montaña fue a lo largo del siglo XIX, hasta el establecimiento de la República, guarida de insurgentes y escondite de bandidos, lugar de asaltos (de frecuentes y memorables atracos, como lo señala Ignacio Manuel Altamirano), y de cobardes asesinatos, como los de Santos Degollado y Leandro Valle.
En el siglo XXI , es el sitio preferido de deportistas y numerosas familias que lo usan para celebraciones y entrenamientos.
Desierto de los Leones:
"El acueducto que conduce el Agua Delgada de los Leones y del Desierto que surtió la parte norte de la Ciudad de México, comienza arriba de Chapultepec, pasa al norte de éste, quiebra por la calzada de la Verónica y entra en la Ciudad doblando al oriente en la Tlaxpana hasta llegar al torrente de la Mariscala donde se hallaba la caja repartidora.
Destruidos sucesivamente los arcos al embellecimiento de la gran avenida hasta la Tlaxpana y continuándose el derrumbe en La Verónica, pronto desapareció la arquería que contaba más de 900 arcos y medía 6 kilómetros de largo en 1892".
Hoy el Desierto de los Leones, como es llamado aquel histórico lugar, es un parque Nacional de la Delegación Cuajimalpa. Fue declarado por decreto presidencial el 27 de noviembre de 1917.
Una Resolución Presidencial publicada en el Diario Oficial de 6 de mayo de 1981, reconoció los derechos y títulos de los comuneros de San Mateo Tlaltenango, en vista de los certificados expedidos por el Archivo de la Nación el 27 de abril de 1916 y el 15 de enero de 1971.
Sobre el Desierto de los Leones dicha resolución expresa que hubo queja de los vecinos de San Mateo por tierras que les habían dado como ejidos invadidas por don Manuel Torres, propietario de la hacienda contigua y que el Conde de Gálvez había aprobado las diligencias de mensura el 12 de julio de 1689, practicadas por Oidor don Pedro de Labastida, por lo que se entregaron 500 varas de tierra por cada viento y por orden judicial del 27 de abril de 1690 se dio posesión al pueblo de San Mateo los terrenos de la Loma Pachuquilla que según el Diario Oficial el 19 de diciembre de 1922, por vía dotatoría se dio al poblado una superficie de 250-00-00 hs. que se tomaron de la hacienda Buenavista para beneficiar a 138 jefes de familia, ya que el poblado se encontraba en posesión de las tierras.
En usufructo de las tierras concedidas, la Real Cédula, incluía la loma de Pachuquilla que los naturales de San Mateo pidieron al Alcalde Mayor del Estado y Marquesado del Valle don José de Asso y Otal se les hiciera Merced de los remanentes de agua que bajan de un ojo de agua que estaba en el Desierto y pasa por el pueblo de Santa Rosa Xochiac y la hacienda de Buenavista, esto se concedió por resolución el 20 de diciembre de 1762 que ya desde el 4 de enero de 1624 el Rey Felipe V les mercadeó los terrenos montuosos que van desde el cementerio a la barda del convento.
Consideró la Resolución Presidencial de 1981 que el Desierto de los Leones fué declarado Parque Nacional pero nunca se expidió decreto expropiatorio, por lo que pueden coexistir los derechos de propiedad comunal con la circunstancia de Parque Nacional, en términos del Articulo 65 de la Ley Forestal. En caso de que existan propiedades particulares enclavadas dentro de los terrenos comunales a que se refiere la Resolución Presidencial de reconocimiento y titulación, deberán quedar excluidas de está área, siempre que reúnan los requisitos establecidos por los artículos 193 fracción II y 252 de la Ley Federal de la Reforma Agraria y demás relativos de la Ley y sus Reglamentos.
CUAJIMALPA EN EL SIGLO XIX
La Independencia:
El siglo XIX fue para Cuajimalpa escenario de algunos acontecimientos de relevancia. El 30 de octubre de 1810, se escenificó la batalla del Monte de las Cruces. Hecho fundamental en la Historia de México, porque fue el primer combate que los Insurgentes libraron en campo abierto contra el ejército realista y al obtener la victoria, esta fué celebrada en la Venta de Cuajimalpa dentro del Antiguo Mesón de San Luisito. Ahí Hidalgo, Allende y los demás jefes de Independencia tomaron la difícil determinación de no lanzarse sobre la capital del virreinato y retroceder para continuar incendiando la flama de la Independencia en toda la Nueva España.
Finalmente Hidalgo decidió no tacar la Cuidad de México, argumentando que se acercaba Calleja con su ejército y lo podía atacar por la retaguardia. Además de que únicamente le quedaban 30 balas de cañón y su ejército había sufrido muchas bajas que generaron la deserción de sus seguidores. No todos los dirigentes aceptaron esta decisión, pero por ser Hidalgo quien dirigía el ejército, hizo que la orden fuera obedecida y en la mañana del 3 de noviembre de 1810, se inició el abandono de Cuajimalpa rumbo a Aculco en el Estado de México.
Hidalgo fué capturado y fusilado más tarde, pero su obra fué seguida por uno de sus alumnos más destacados en el Colegio Nicolaita de Valladolid y José María Morelos y Pavón fué quien habría de darle al movimiento de Independencia una estructura política en el Congreso de Chilpancingo y la Constitución de Apatzingán.
Durante los once años que duró la guerra de Independencia, el comercio y las comunidades se vieron afectadas por grupos guerrilleros que operaban en la región afectando a pueblos y familias de Cuajimalpa.
México Independiente y la Reforma:
Durante este siglo (XIX) "La Venta" en Cuajimalpa atendió a todo tipo de viajeros. Entre los más lustres se encuentran William Bullock, naturista inglés que escribió “Diez años de residencia y viaje en México”, en 1824, Mathie de Fossey, colono francés autor de “Viaje de México”; en 1841, Paula de Kolontz, condesa Austriaca, quien acompaño a la emperatriz Carlota y la Marquesa Calderón de la Barca, esposa del primer embajador de España en México y reconocida por su calidad literaria.
En el periodo que abarcó la Reforma Juarista, Cuajimalpa fué escenario de algunas batallas entre los restos del ejército conservador y las fuerzas liberales que, a pesar del triunfo, sufrieron pérdidas lamentables como la captura de fusilamiento de Melchor Ocampo, Santos Degollado y Leandro Valle, en el mes de junio de 1861, dándose la ejecución de los últimos en el Monte de las Cruces, muriendo todos a manos de las fuerzas conservadores encabezadas por Leandro Márquez y Félix Zuloaga.
Otro hecho sobresaliente que se dió en esta etapa fué cuando Maximiliano llegó a la capital y quiso conocer algunas provincias del interior, de camino a Toluca, el 29 de octubre de 1864, se detuvo en Cuajimalpa donde pernoctó habiendo asistido a una misa en el Convento del Desierto de los Leones. Con el viaje del emperador hubo una ganancia: el camino a Toluca fue mandado a reparar y con ello se vio beneficiada Cuajimalpa.
Al término de la Guerra de Reforma y de la intervención francesa, las montañas y bosques de Cuajimalpa se convirtió en el refugio ideal de salteadores y bandoleros. Su presencia en la zona duró hasta el régimen Porfirista, cuando fueron eliminados.
CUAJIMALPA EN EL SIGLO XX
Época Prerrevolucionaria:
A principios del siglo la población del municipio de Cuajimalpa ascendía a poco más de 5000 habitantes, de los cuales 1600 vivían en la cabecera Delegacional.
Siendo presidente municipal don Pedro Segura (1884-1910), fue aprobada la introducción del agua a la población por cañería moderna, obras que fueron inauguradas durante la gestión de don Pedro Cortés (1919-1913).
Época Revolucionaria:
La Revolución de 1910, trajo graves problemas a Cuajimalpa. En su territorio boscoso se produjeron numerosos combates entre Zapatistas y Carrancistas. En constante sobresalto (unas veces por temor a los bandidos y otras por miedo a las atrocidades de las acciones enemigas), Cuajimalpa no pudo dedicarse de tiempo completo al trabajo. Asimismo las tropas que pasaban de camino a Toluca, a menudo secuestraban a la gente de ciertos recursos y pedían por ella rescates impagables. Al no ser cubierta la cantidad solicitada, en ocasiones la mataban para robar sus pertenencias.
Como todas las poblaciones que circundaban la Ciudad de México, Cuajimalpa fue ocupada varias ocasiones por el Ejercito Zapatista. Miles de hombres del ejercito del sur combatieron el 12 de febrero de 1915, contra los Carrancistas en Cuajimalpa y Santa Fe, siendo rechazados aquellos, quienes se refugiaron en el Desierto de los Leones. Al siguiente día, los Carrancistas continuaron su contraataque sobre la línea de Cuajimalpa y Santa Fe, obligando al general Quintanilla y a sus 600 hombres a entregar las armas.
El 28 de enero de 1916, se libró un nuevo combate en Cuajimalpa entre Carrancistas y Zapatistas. Los Carrancistas no sabían qué hacer para terminar con el Zapatismo; el ejercito campesino mal armado con sus grandes sombreros y la estampa de la Virgen de Guadalupe resurgía por todos lados con su lema “Tierra y Libertad”.
Las acciones que se desarrollaron en Cuajimalpa durante la época de la Revolución fueron relatadas por el historiador Alfonso Taracena en su libro “La Verdadera Revolución Mexicana”, donde relata la historia de Valentín Reyes, un revolucionario que venía del pueblo del Ajusco y que aún es recordado por los viejos de la región por las tropelías que cometió.
A partir de los años treinta, la Ciudad de México entró de lleno en el proceso de desarrollo que años más tarde la habría de consolidar como una de las grandes metrópolis del mundo.
Al término del mandato presidencial del general Lázaro Cárdenas, Cuajimalpa todavía era una región rural, más próxima en todos los órdenes a la provincia que a la gran metrópoli. En ese entonces, sus hombres y mujeres comenzaban a trabajara en la Ciudad de México vendiendo su fuerza de trabajo. Solían ir a Santa Fe, a Las Lomas y a Tacubaya.
En los años cincuenta el país empezó a crecer económicamente aún más y a acrecentar su tasa demográfica. El desarrollo económico seguía proviniendo del modelo de sustitución de importaciones y de una fuerte atención del mercado interno cuya mayor concentración tenía como sede la Ciudad de México.
Así arrancó una etapa de acelerada expansión del área urbana, tanto por las necesidades de economía como por las del propio crecimiento natural de la población y por el aumento de la migración de las zonas rurales hacia la ciudad.
El crecimiento ya no sólo provino de la aparición de nuevas colonias razonablemente planeadas sino que, por un lado, ante la demanda se multiplico la oferta de nuevos fraccionamientos que ya no ofrecían la calidad de los anteriores ni se estructuraban alrededor de la ciudad en forma adecuada y por el otro, se aceleraron los fenómenos de expansión ilegal en tierras ejidales y antiguos pueblos.
Como resultado de este crecimiento en 1964, el entonces regente Ernesto P. Uruchurtu, tomó la determinación de prohibir nuevos asentamientos o fraccionamientos dentro del Distrito Federal.
Esta prohibición generó un nuevo fenómeno que contribuyo a desordenar el desarrollo de la ciudad, al desviar la dinámica poblacional hacia los vecinos municipios del Estado de México y hacia poblados aledaños del Distrito Federal.
De esa manera, en Cuajimalpa surgieron desarrollos de vivienda residencial entorno a la cabecera Delegacional, Contadero y el Fraccionamiento Vista Hermosa, así como el establecimiento de algunos asentamientos irregulares en algunas laderas de los cerros y barrancas.
Con los sismos de 1985 y su secuela de destrucción en la zona centro, se aceleró el ritmo de descentralización de los servicios hacia el poniente y sur de la ciudad y fue entonces cuando esta región empieza a constituirse en un polo de desarrollo emergente en el Distrito Federal, con el establecimiento de grandes consorcios en la parte noreste de la Delegación, constituyendo a Cuajimalpa en una zona de gran atractivo para la inversión.
Cuauhtémoc
Cuauhtémoc:Límites geográficos de la Delegación:
Con base en la Ley Orgánica de la
Administración Pública del Distrito Federal
Cuauhtémoc.- A partir del cruce formado por los ejes de las Avenidas Río del Consulado y Ferrocarril Hidalgo, sobre el eje de esta última, se dirige al Suroeste, entronca con la calle Boleo y por su eje se encamina al Sur, cruza la Avenida Canal del Norte y llega a la Avenida del Trabajo (Eje 1 Oriente), por cuyo eje va al Suroeste y al Sureste hasta el Eje de la Avenida Vidal Alcocer, por cuyo eje continúa con dirección al Sur, prosigue con el mismo rumbo sobre el eje de las Avenidas de Anillo de Circunvalación y de la Calzada de la Viga, de este punto prosigue hacia el Sur por el eje de ésta hasta encontrar el eje del Viaducto Presidente Miguel Alemán, por el que se dirige hacia el Poniente en todas sus inflexiones hasta la confluencia que forman los ejes de las Avenidas Insurgentes Sur y Nuevo León; de dicho punto avanza por el eje de la Avenida Nuevo León con rumbo Noroeste, hasta llegar al cruce con la Avenida Benjamín Franklin, por cuyo eje prosigue hacia el Noroeste hasta el punto en que se une con la Avenida Jalisco, para continuar por el eje de esta última con rumbo Noreste hasta entroncar con la Calzada José Vasconcelos
.Se encamina por el eje de esta Calzada, hasta intersectar el eje del Paseo de la Reforma por cuyo eje prosigue al Noroeste hasta la Calzada Melchor Ocampo (Circuito Interior), por cuyo eje continúa en dirección Noreste, llega al cruce de la Avenida Ribera de San Cosme, Calzada México-Tacuba y Avenida Instituto Técnico Industrial, y por el eje de esta última Avenida prosigue hacia el punto en que se une con los ejes de la calle Crisantema y Avenida Río del Consulado; por el eje de esta última Avenida se dirige hacia el Noreste en todas sus inflexiones hasta llegar a su confluencia con los ejes de la Avenida de los Insurgentes Norte y Calzada Vallejo para tomar el eje de la Avenida Río del Consulado, con dirección Oriente, hasta su cruce con el de la Avenida Ferrocarril Hidalgo, punto de partida.
Gustavo A. Madero:
LA FUNDACIÓN DE LA VILLA
La Delegación Gustavo A. Madero, denominada así en memoria del insigne mexicano mártir de la Decena Trágica, se localiza al norte del Distrito Federal, con una superficie de 85.6 Km2 y una altitud al nivel del mar de 2.278 mts. Colindando con el Estado de México al norte y al noroeste, con las Delegaciones Cuauhtémoc y Venustiano Carranza al sur, y con la Delegación Azcapotzalco al oeste.
El centro territorial de la actual Delegación en la época prehispánica sele conoció con el nombre de Tepeaca, pero con la llegada de los peninsulares se le llamó pueblo de Tepeaquilla, y por acta de Cabildo, el 3 de diciembre de 1563 se denominó oficialmente y por primera vez con el nombre de Guadalupe (Río de Lobos), con una población no superior a los 300 habitantes, dividida en dos grandes renglones, la indígena sujeta a reducción y la de españoles y mestizos; la primera se erigiría con el tiempo en pueblo y la segunda en Villa.
Era el año de 1707, cuando Don Andrés de Palencia cedió por testamento la cantidad de 100.000 pesos (cien mil pesos) para que se fundara un convento de monjas de Sta. Mónica o una Colegiata, pero Benedicto XIII expidió la Bula del 9 de enero de 1725, donde ordenaba que la parroquia de Guadalupe fuese una Colegiata Insigne. Esa fue la razón que tomó en cuenta el Arzobispo de México Don Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta, para solicitar del Rey Felipe V que el pueblo de Guadalupe fuera elevado a la categoría de Villa. El Rey, reconsiderando el Concilio de Trento, extendió la Cédula Real del 28 de diciembre de 1733 para que el Virrey Marqués de Casafuerte hiciera la erección de la Villa de españoles y que los indios sujetos a reducción por la Parcialidad de Santiago Tlatelolco, se transformaran en pueblo independiente, lo que se logró con la Cédula de la Real Audiencia de México el 19 de agosto de 1735.
Sin embargo los naturales siguieron estando sujetos a reducción hasta 1741, cuando solicitaron la erección de su pueblo en forma independiente, logrando la determinación del 11 de agosto de 1741 por el Virrey Duque de la Conquista y Auto de la Real Audiencia del mismo año, muy a pesar de la Parcialidad de Santiago Tlatelolco.
No fue sino hasta el 24 de julio de 1751 cuando apareció el decreto que ordenaba que la población española de Guadalupe tuviera su título formal de Villa, pero la ejecución del mismo quedó en suspenso hasta que se delineara la traza de la misma.
Fue entonces cuando la Ordenanza del 4 de diciembre de 1786 confería al Intendente Corregidor de México la facultad de nombrar a un Delegado de Justicia para la Villa.
En el año de 1787 el Cabildo de la Colegiata instó al protector del santuario, el Oidor Don Eusebio Ventura Beleña, para que lograra que Guadalupe se erigiera en Villa sujeta a la Ciudad de México. Habiendo hecho la petición al Virrey en el sentido que fuera temporal, ya que con mayor número de habitantes, estos designarían a sus propias autoridades.
En el siglo XVII la Villa de los españoles era una Intendencia sujeta al Gobierno de la Ciudad de México, teniendo a la cabeza un Teniente Corregidor llamado Justicia, elegido por el Cabildo de la Ciudad a propuesta del Corregidor, con funciones civiles, penales y de abasto, sufriendo con el paso del tiempo algunos cambios en sus funciones.
Cuando Guadalupe y sus pueblos se independizaron de la Parcialidad de Santiago Tlatelolco se gobernaron por un Ayuntamiento, teniendo a la cabeza a un Gobernador y oficiales de la misma nación, elegidos democráticamente, ya que los pueblos presentaban sus ternas, excepto los barrios y el mismo pueblo de Guadalupe sin tener injerencia en las votaciones: los Justicias, los Regidores, ni los Escribanos. Las funciones que se les encomendaban eran puramente civiles y penales.
LOS PRIMEROS AYUNTAMIENTOS.
Podemos afirmar que dentro de la vida institucional de nuestra actual Delegación, los Ayuntamientos principiaron en el año de 1813 como constitucionales, ya que así lo establecía la Constitución de Cádiz de 1812, pero las verdaderas funciones de Gobierno estuvieron encomendadas a los Tenientes hasta el año de 1820, cuando se dejó sentir en la vida comunitaria la igualdad de clases, como resultado del movimiento nacional de Independencia, desapareciendo las distinciones de indios y españoles.
Para poder erigir un Ayuntamiento era necesario, de acuerdo con la legislación, un mínimo de 1000 habitantes y lanzar la propuesta por la diputación del Virrey, y una vez constituido, sus funciones serían las de vigilancia, obras públicas, limpieza, industria y comercio, además de las de agricultura.
Este Ayuntamiento fue también el primero de la Ciudad de Guadalupe Hidalgo, categoría que se logró por los buenos oficios de Don Valentín Gómez Farias, ya que el Decreto del 1° de febrero de 1828 ordenaba que la Villa fuese elevada al rango de Ciudad.
El Acta Constitutiva de la Federación del 31 de enero de 1824 y la Constitución Federal del 4 de octubre siguiente fijaron las bases para la organización política y administrativa de los Estados Unidos Mexicanos. El 18 de noviembre de 1824 el Congreso señaló a la Ciudad de México como sede oficial de los Poderes de la Nación y le asignó al Distrito, que desde entonces se llama Federal, una superficie comprendida en un círculo de dos leguas (8.800 m) de radio con centro en la Plaza Mayor.
Al triunfo del Centralismo, el Distrito Federal desapareció y su territorio fue incorporado al Departamento de México. Con base en lo dispuesto en el artículo 3° de la Sexta Ley de las Bases y Leyes Constitucionales expedida el 29 de noviembre de 1836. La República quedó dividida en Departamentos, éstos en Distritos, y éstos a su vez, en Partidos, subsistiendo los Ayuntamientos.
El 20 de febrero de 1837 se expidió un decreto para que el Distrito Federal se incorporara al Departamento de México, el cual estaría a cargo de un Gobernador y contaría con Ayuntamientos regidos por Prefectos mientras que los Poderes Federales conservarían su residencia oficial en la Ciudad de México, subsistiendo éste sistema de organización aún en las Bases Orgánicas de 1843.
El 22 de agosto de 1846 se dispuso que rigiera de nuevo la Constitución de 1824 y se restituyeron los Estados en lugar de los Departamentos. Estos hechos fueron ratificados por el Acta Constitutiva y de Reformas del 21 de mayo de 1847 cuyo artículo sexto prevenía que mientras la Ciudad de México fuera Distrito Federal tendría voto en la elección de Presidente y nombraría Senadores.
El 2 de mayo de 1853 se dictó la Ordenanza Provisional del Ayuntamiento de México que integró el cuerpo Municipal con un Presidente, doce Regidores y un Síndico. En el año de 1854 se cambió mediante un decreto su extensión, dividiéndose en ocho Prefecturas Centrales o Interiores correspondientes a los ocho cuarteles Mayores de la Municipalidad de México y tres Exteriores.
La Constitución del 5 de febrero de 1857 dictó las bases para que el Distrito Federal fuese un Ayuntamiento de elección popular.
El 4 de mayo de 1861 un segundo decreto dividió el Distrito Federal en la Municipalidad de México y las Prefecturas de Guadalupe Hidalgo con dos Municipios: La de Villa de Guadalupe Hidalgo y la de Azcapotzalco; la de Tacuba con cinco Municipios: Tacubaya, Tacuba, Mixcoac, Santa Fe y Cuajimalpa; la de Tlalpan; y la de Xochimilco, con ocho Municipios: Xochimilco, Tláhuac, Actopan, Tulyehualco, Milpa Alta, Ostotepec, Mixquic y Hastahuacan.
LA PREFECTURA DE LA VILLA DE GUADALUPE HIDALGO.
El Decreto del 6 de mayo de 1861 confirió a Guadalupe Hidalgo la calidad de cabecera de partido, tomando como modelo la legislación francesa, con un Prefecto a la cabeza, nombrado y removido por el Gobernador del Distrito Federal.
Para el 5 de mayo de 1862, el Gobernador Anastasio Parrodi señaló la división municipal de cada partido, figurando con el mismo carácter Guadalupe Hidalgo como cabecera y Azcapotzalco. Al frente del partido estaba un Prefecto nato del Ayuntamiento que era además el Jefe de la Policía.
El año de 1865, ya con el régimen imperial Guadalupe Hidalgo fue Municipio integrado por un Ayuntamiento a la cabeza del cual estaba el Alcalde, ya que el Distrito estuvo en manos de un Subprefecto, designado por el Prefecto, que era la autoridad máxima del Departamento.
El 16 de diciembre de 1899, el Distrito Federal comprendía en su división territorial a Guadalupe Hidalgo como Prefectura con las Municipalidades de Guadalupe Hidalgo e Iztacalco.
Posteriormente la Ley de Organización Política y Municipal del 23 de marzo de 1903 estableció que el Distrito Federal formaría parte de la Federación y se dividió en trece Municipalidades de acuerdo a las disposiciones dictadas por el H. Congreso de la Unión.
El Presidente de la República como titular del Ejecutivo Federal asumió en ese tiempo el Gobierno del Distrito Federal, presidió el Consejo Superior de Seguridad y la Dirección de Obras Públicas, conservando los Ayuntamientos y en lo administrativo, sus funciones políticas, las de tipo consultivo y de vigilancia.
La Constitución del 5 de febrero de 1917 dio facultades al Congreso de la Unión para legislar todo lo relativo al Distrito Federal, el cual quedó dividido en Municipalidades con Ayuntamientos de elección popular directa y su gobierno quedó a cargo de un Gobernador nombrado y removido libremente por el Presidente de la República.
Las reformas al artículo 73 Fracción VI de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos del 28 de agosto de 1928 suprimió el régimen Municipal encomendando el Gobierno de la entidad directamente al Presidente de la República y quien lo ejercería por conducto del órgano que determinara la nueva Ley Orgánica.
Es así como el 31 de diciembre de 1928, el Congreso de la Unión promulga la nueva Ley Orgánica de Distrito y de los Territorios Federales, que nombra al órgano de Gobierno del Distrito Federal, como Departamento del Distrito Federal integrado por las Municipalidades de México, Tacubaya, Mixcoac, Tacuba y trece Delegaciones: Guadalupe Hidalgo, Azcapotzalco, Iztacalco, Coyoacán, General Anaya, San Angel, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac.
LA CREACIÓN DE LA DELEGACIÓN.
El 7 de agosto de 1931, con aprobación del Senado de la República, la Ciudad de Guadalupe Hidalgo se transformó en Delegación del Departamento del Distrito Federal, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 24 de septiembre del mismo año, y se le designó con el nombre del mártir revolucionario Gustavo A. Madero.
Sin embargo, surgió el descontento popular y en extensa petición de firmantes dirigida al Presidente de la República, Don Manuel Avila Camacho, se pedía que la Villa de Gustavo A. Madero conservará su nombre primitivo, encabezando la larga lista Doña Carolina Villareal, viuda de Don Gustavo, aceptando que la Villa se siga llamando Villa de Guadalupe Hidalgo, pero se llamaría Delegación Gustavo A. Madero, nombre que perdura hasta la fecha.
Con fecha 31 de diciembre de 1941 se expidió la Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal, en donde se integraron las disposiciones que rigieron el Departamento hasta 1960, dividiendo el Distrito Federal en la Ciudad de México y las Delegaciones: Azcapotzalco, Iztacalco, Villa Gustavo A. Madero, Coyoacán, Villa Alvaro Obregón, Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac.
Posteriormente, en 1970 se crearon las Delegaciones Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, quedando así un número total de 16 Delegaciones para el buen gobierno de la Administración Pública del Distrito Federal. Para el año de 1970 se publica la nueva Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal que deroga la de 1941, generando una gran desconcentración administrativa y una mayor participación ciudadana en la Administración Pública.
El 29 de diciembre de 1978, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Nueva Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal, definiendo las funciones del Departamento del Distrito Federal en materia de Gobierno, Jurídica, Administrativa, de Hacienda, de Obras y Servicios, Social y Económica, para su debida aplicación, posteriormente, el 6 de febrero de 1979 se publicó en el Diario Oficial el primer Reglamento Interno del Departamento del Distrito Federal y el 16 de diciembre de 1983 se reformó y adicionó la Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal, el 17 de enero de 1984 se publicó en el mismo Reglamento Interior el ámbito de competencia y de organización del Departamento, las atribuciones del titular, de las Secretarías Generales, de la Oficialía Mayor, de la Tesorería, de la Contraloría General y los Órganos Desconcentrados entre los que se encuentran las actuales Delegaciones.
El 26 de agosto de 1985 se publicó el nuevo Reglamento Interior del Departamento del Distrito Federal, que rige la competencia y organización del mismo, así como las atribuciones de las unidades administrativas en las que se cuentas las Delegaciones como órganos desconcentrados.
DESCONCENTRACIÓN ADMINISTRATIVA EN DIEZ ZONAS TERRITORIALES.
Con el propósito de optimizar y racionalizar los recursos de la Delegación Gustavo A. Madero se empezó a realizar desde el año 1983 una serie de adecuaciones dentro de la estructura de éste organismo y es así como en el año de 1989 se autorizó la desconcentración administrativa.
La desconcentración administrativa, se dio bajo la visión de que los ciudadanos pudieran realizar sus trámites en oficinas más cercanas y accesibles a sus domicilios, con agilidad y transparencia; para que la autoridad pudiera atender las demandas procedentes con oportunidad y eficiencia; para fortalecer y recuperar espacios de convivencia y relación solidaria, dividiendo la Delegación en zonas de desarrollo integral, cuya extensión territorial y número de asentamientos aseguraran la identificación y planteamiento de soluciones a sus problemas; estableciendo una estructura operativa mínima y suficiente para llevar a cabo la acción gubernativa, la realización de obras menores y prestación de los servicios básicos, formalizando la concentración y participación social que apoyara la gestión pública en las diez zonas de desarrollo, integradas por colonias, unidades habitacionales, barrios y pueblos, reubicando al mismo personal de la Delegación, con los mismos derechos y condiciones generales de trabajo, tomando en cuenta sus domicilios particulares, con maquinaria, equipo, vehículos, mobiliario y enseres para las oficinas y campamentos para cada una de las zonas.
El proceso de modificación a la estructura orgánica de la Delegación, se realizó en base en la comunicación que hizo a ésta la Coordinación Ejecutiva de Desarrollo Organizacional de la Oficialía Mayor del Departamento del Distrito Federal, mediante oficio No. CE/516/89, con el que se dio a conocer el dictamen favorable a la Secretaría de Programación y Presupuesto para la modificación de la estructura propuesta, misma que estuvo vigente a partir del primero de septiembre de 1989.
En ésta modificación se contempló la creación de 10 Coordinaciones de Zonas Delegacionales, mismas que contaban con la siguiente estructura: cada una con una Unidad Departamental de Jurídica y de Gobierno, una de Desarrollo urbano y de Obras y otra de Desarrollo Social; así mismo la supresión de dos Subdirecciones y seis Unidades Departamentales en la Subdelegación Jurídica y de Gobierno; tres Subdirecciones, once Jefaturas de Unidad Departamental en la Subdelegación de Desarrollo Urbano y Obras; cinco Subdirecciones y nueve Unidades Departamentales en las Subdelegaciones de Desarrollo Social y de Participación Ciudadana, y cuatro Unidades Departamentales en la Subdelegación Administrativa. La Contraloría Interna no tuvo ninguna modificación.
La segunda etapa se llevó a cabo con base en el comunicado en la Coordinación Ejecutiva de Desarrollo Organizacional del Departamento del Distrito Federal, mediante oficio No. C.V./700/900 a la Delegación Gustavo A. Madero, en el que se le comunica el Dictamen con el que la Dirección General del Servicio Civil de la Secretaria de Programación y Presupuesto, autorizó una nueva modificación de su estructura orgánica, vigente a partir del 1° de septiembre de 1990.
Esta modificación en síntesis, consistió en reducción de las Subdelegaciones Jurídica y de Gobierno, de Desarrollo Urbano y Obras, de Desarrollo Social, de Participación Ciudadana, así como la creación de una Subdelegación General y el cambio de nombre de la Subdelegación de Administración por el de Subdelegación Administrativa; sé renivelaron los diez puestos de Coordinadores de Zona al promoverse al nivel de Directores de área, con la denominación de Subdelegados Zonales; la Contraloría Interna se vio reducida a una Subdirección y dos Jefaturas de Unidad Departamental.
El Distrito Federal, por virtud del proceso de reformas de 1993 modificó su estructura jurídica y política. Se cambió desde la denominación del Título Quinto de la Constitución, que anteriormente señalaba "De los Estados de la Federación", por el "De los Estados de la Federación y el Distrito Federal". De esta manera, se buscó establecer una nueva estructura institucional que garantizara la seguridad y soberanía de los Poderes de la Unión, y a la vez la existencia de órganos de Gobierno del Distrito Federal representativos y democráticos.
Para dar cabida a la nueva normatividad hubo necesidad de realizar cambios en la Constitución, a diversos artículos, siendo los más significativos los relativos a los artículos 73 y 122.
En 1996, se dieron reformas al artículo 122 constitucional; y si bien las reformas de 1993 habían modificado la organización del Distrito Federal, las nuevas provocarían cambios substanciales, especialmente en la elección mediante el sufragio universal, libre, directo y secreto del Jefe de Gobierno del Distrito Federal y subsecuentemente de los Delegados.
Antes de la reforma de 1996, se estableció que el Jefe del Distrito Federal, sería nombrado por el Presidente de la República, de entre cualquiera de los Representantes de la Asamblea, Diputados Federales o Senadores, que hubiese obtenido el mayor número de asientos en la Asamblea, este mecanismo de designación, no tuvo vigencia en la práctica, ya que un artículo transitorio indicaba que entraría en vigor en diciembre de 1997, pero antes de que esto sucediera, la reforma de 1996 al artículo 122 Constitucional anuló la vigencia.
Actualmente el artículo 122 Constitucional, establece en su base tercera, respecto a la organización de la Administración Pública Local en el Distrito Federal:
I. Determinará los lineamientos generales para la distribución de atribuciones entre los órganos centrales, desconcentrados y descentralizados;
II. Establecerán los órganos político-administrativos en cada una de las demarcaciones territoriales en que se divida el Distrito Federal.
Asimismo fijará los criterios para efectuar la división territorial del Distrito Federal, la competencia de los órganos político-administrativos correspondientes, la forma de integrarlos, su funcionamiento, así como las relaciones de dichos órganos con el Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Los titulares de los órganos político-administrativos de las demarcaciones territoriales serán elegidos en forma universal, libre secreta y directa, según lo determine la ley.
AUTONOMÍA FUNCIONAL.
Fue hasta el año 2000 cuando se llevaron a cabo los acuerdos sobre la Reforma Política del Distrito Federal concerniente a los Órganos Político-Administrativos en donde el titular de una Delegación sería electo por votación universal, libre, directa y secreta y se le denominaría Jefe Delegacional conforme al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal en su Título Quinto, Capítulo II, artículo 105.
Como resultado de la Reforma Política y el proceso electoral de 2000 en la elección de Jefes Delegacionales, gana por el voto popular mayoritario de la ciudadanía de la Delegación Gustavo A. Madero, el Ing. A. Joel Ortega Cuevas, quien toma protesta el 1° de octubre del 2000 como primer Jefe Delegacional y es durante su gestión en el año 2001, que da inicio el proceso de reestructuración orgánica conforme al Dictamen autorizado No. 141/2001, signado por el Oficial Mayor y con vigencia al partir del 1° de febrero del 2001 y en observancia a las disposiciones contenidas en los artículos 115, 116 y 117 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal; 37, 38 y 39 de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Distrito Federal; 4°, 120, 121, 122, 123, 124, 125, 126, 127, 128, 153, 154, 155 y 156 del Reglamento Interior de la Administración Pública del Distrito Federal, publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el 28 de diciembre del 2000.
A partir del 1° de febrero del 2001 entraron en vigor las reformas al Reglamento Interior de la Administración Pública del Distrito Federal que consolidarán la autonomía funcional de las Delegaciones. Con ello, la estructura de Gobierno de cada Delegación tendrá una base común y, al mismo tiempo, la flexibilidad necesaria para adaptarse a las necesidades de la localidad.
Los Gobiernos Delegacionales requirieron de adecuaciones en sus estructuras administrativas para el cumplimiento eficiente de sus responsabilidades. Por eso, el presupuesto de egresos del 2001 transfiere recursos de la Administración Central a las Delegaciones, además de que el Congreso de la Unión aprobó, por unanimidad, la participación de las Delegaciones del Distrito Federal en los fondos de Fortalecimiento Mundial (Fortamun).
Atendiendo al compromiso del Gobierno de mejorar en calidad y oportunidad la prestación del servicio público y derivado de esta modificación, los cambios más significativos en la Delegación Gustavo A. Madero se4 presentaron en las nomenclaturas de:
Delegado, que cambia por la de Jefe Delegacional, las Subdelegaciones cambian por la de Direcciones Generales y las Subdelegaciones Territoriales cambian por Direcciones Territoriales.
Así también destaca la autorización de puestos de estructura de nueva creación, 3 Direcciones Ejecutivas, una de Seguridad Pública, otra de Desarrollo Económico y una más de Participación Ciudadana, 11 Direcciones de Área, 7 Coordinaciones Técnicas, y 1 Coordinación de Alianza, 2 Coordinaciones Delegacionales más a las 2 ya existentes, siendo estas la Coordinación de Planeación y Modernización Administrativa y la Coordinación de Informática que era una Subdirección adscrita a la Dirección General de Administración, resaltando también la creación de la Intendencia de la Basílica para conservar en materia de limpieza e imagen urbana, el entorno de la Basílica de Guadalupe como el Centro Mariano más grande del Mundo y punto indiscutible de unidad de millones de mexicanos.
En los puestos Homólogos por Norma de nueva creación, estos consistieron en 2 Asesores "A" y 2 Asesores "B" adscritos a la Coordinación de Asesores, eliminando un puesto de Asesor, la eliminación de 6 Secretarios Particulares de Subdelegado, permaneciendo el de Coordinador de Asesores y la de Secretario Particular, dando un total de 6 puestos Homólogos por Norma contra 9 que existían en el Dictamen anterior.
La creación de más puestos técnicos operativos se instrumentó con el fin de responder con mayor eficacia y eficiencia a las demandas ciudadanas de la Delegación con el aumento de 28 a 30 las de Subdirección, las Jefaturas de Unidad Departamental de 31 a 61 y en el ámbito Territorial, las Jefaturas de Unidad Departamental de 30 a 40, 10 más al crearse para cada Dirección Territorial la de Administración, para mejorar la planeación, organización y control de los recursos, dando un total de 101 Jefaturas de Unidad Departamental, fortaleciendo así la capacidad de respuesta y de operación de la Delegación.
En los puestos de nueva creación de Enlace quedo: 33 Enlace "A", 56 Enlace "B", y 11 Enlace "C", sumando en total 100. En los de Líder Coordinador de Proyectos de la categoría "A" aumentaron de 23 a 57, de la categoría "B" disminuyeron de 8 a 2 y de la categoría "C" se crearon 6, sumando 65 puestos de Líder Coordinador de Proyectos en total contra 60 que había en el Dictamen anterior.
Destaca la eliminación de la estructura del actual Dictamen autorizado con vigencia a partir del 1° de febrero del 2001, los puestos de Contralor Interno, 2 Directores de Unidad y 4 Subdirectores Homólogos por autorización especifica.
La nueva estructura Delegacional con vigencia a partir del 1° de febrero de 2001 consta de 175 puestos de estructura, 6 Homólogos por Norma, 65 de Líder Coordinador de Proyecto y 100 de Enlace, conformando estos un total de 346 puestos en la Delegación Gustavo A. Madero, quedando sin efecto la anterior estructura, vigente a partir del 1° de septiembre de 2000.
Con la instrumentación de estos programas y la redefinición de responsabilidades entre el Gobierno de la Ciudad y las Delegaciones, se dio un paso firme hacia la consolidación de la autonomía funcional que la ley confiere a estos Órganos.
Esta desconcentración de recursos y responsabilidades construye los cimientos y reafirma nuestro compromiso con una Reforma Política Integral del Distrito Federal, que contempla la consolidación de las actuales Delegaciones como órganos autónomos y representativos de Gobierno.
Iztacalco:
Introducción
Para muchos, el nombre de Iztacalco evoca un paisaje florido de chinampas, un paseo dominguero y un pueblo pintoresco. A otros tal vez les recuerde la resistencia de los pueblos rurales del sureste de la ciudad a perder sus tierras y su identidad frente a una ciudad voraz. Pero para la mayoría de los habitantes de nuestra urbe significa una delegación más del Distrito Federal, altamente industrializada, con sobrepoblación y plenamente integrada a la infraestructura urbana de la ciudad de México.
En efecto, los límites actuales de Iztacalco encierran una suma de historias distintas. Su territorio está, es cierto, completamente urbanizado, pero esa urbanización creció sobre los terrenos de varias comunidades que intentan hasta la fecha mantener vivos algunos rasgos propios que marcan y delimitan su identidad particular frente a la ciudad que las ha absorbido.
En ese sentido, Iztacalco es una muestra simbólica de los rasgos típicos de nuestra ciudad y aun de nuestro país: sus calles, sus casas, sus edificios, sus barrios antiguos y sus inmensas colonias y unidades habitacionales son un ejemplo magnífico de cómo la ciudad en algún momento de su historia perdió los estribos y se puso a crecer sin control, al ritmo que marcaba la transformación económica del país.
Poseída por el entusiasmo de la construcción de una nueva idea de urbanismo que nacía a su vez de una nueva idea de nación, la ciudad se pintó rápidamente del gris de la industria. Absorbió las zonas rurales de los alrededores, los pueblos, los campos de cultivo, los huertos, las chinampas, los ríos y canales, los terrenos que alguna vez fueron parte de sus lagos, luego pantanos y potreros.
La llamada explosión demográfica -el crecimiento sin freno de la población- fue una consecuencia paralela del crecimiento de la mancha urbana y sus industrias; con la gente llegaron los problemas de vivienda, transporte, servicios... y las distintas formas de intentar solucionarlos. Iztacalco, nombre de un territorio que ahora es la delegación con la más alta densidad de población del Distrito Federal, se convirtió en el espejo de lo que algunos llaman nuestra macrópolis.
Si la Ciudad de México logró fama de ser la más grande del mundo, Iztacalco puede -si quisiera- presumir que tiene la gigantesca Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixihuca, la segunda zona industrial en importancia del Distrito Federal, el Palacio de los Deportes. Grandes proyectos que reflejaron en su nacimiento una idea de desarrollo y un proyecto social que intentaba dar soluciones espectaculares a situaciones que se desbordaban.
Pero esta transformación tuvo costos inmensos para la misma ciudad: no sólo devoró sus recursos naturales, su flora y fauna, y prácticamente acabó con el agua de sus lagos, ríos, canales, ojos de agua y manantiales, sino que con ellos de paso terminó con la forma de vida de las comunidades rurales que proveían sus mercados desde tiempos prehispánicos.
Estas comunidades mantenían con la ciudad una relación ambigua, a la vez de simbiosis y de resistencia. Todas ellas de origen prehispánico y población mayoritariamente indígena, mantuvieron durante siglos formas de organización social existentes desde el dominio mexica, que el gobierno colonial heredó al independiente con el nombre de parcialidades.
La distancia que las separaba de la ciudad era de cinco leguas, mucho mayor que su relativa cercanía geográfica. Con oficios íntimamente ligados a su entorno campestre, formas de propiedad
comunal y cultos locales, mantenían un orden propio coherente, pero que se enfrentaba al de la ciudad española.
Mixiuhca, Zacatlalmanco, Iztacalco, después con los nombres añadidos de la Magdalena, Santa Ana y San Matías, eran pueblos al sureste de la ciudad que ahora están casi en su zona central.
Pueblos de chinamperos que llevaban sus productos por el canal de la Viga, y de paso le daban un aire florido y pintoresco que lo convirtió en paseo favorito de los capitalinos.
Pueblos dueños de una historia propia, tuvieron que cederla junto con sus tierras a la ciudad que veía en sus peculiaridades un tropiezo para imponer su orden particular, el de la capital que
es en todos los sentidos.
Ahora podemos intentar integrar esas dos historias que en un proyecto liberal de país parecían mutuamente excluyentes. Esta integración es necesaria porque sigue siendo en muchos sentidos
una realidad viva: en las fiestas patronales, en la memoria de los que todavía recuerdan cuando un proyecto popular -la restitución de ejidos- cambió por otro -la construcción de la Ciudad Deportiva en esos mismos terrenos.
Origenes y Glifo de Iztacalco
En diferentes códices, elaborados todos después de la Conquista, se halla plasmada la historia antigua de Iztacalco, historia que se remonta a hace alrededor de setecientos años, cuando los mexicas se establecieron en uno de los treinta y un islotes del lago de Texcoco.
En estos pergaminos hechos por tlacuilos en diferentes materiales, los mexicas guardaron registro de su genealogía, hechos históricos y leyendas empleando una escritura pictográfica, aunque se piensa que también se usaron los glifos para crear la base de una escritura fonética, uniendo las primeras sílabas de las palabras representadas.
En los últimos códices que se elaboraron se mezcló la representación pictográfica con leyendas -escritos- en nahuatl y en español.
A partir de estos documentos trazados con maestría sabemos que el nombre de Iztacalco está íntimamente ligado al proceso de obtención de sal de las aguas salobres del lago de Texcoco, con un filtro de tierra y calor; el mismo procedimiento fue utilizado en la comunidad aún a principios del siglo XX.
El códice Mendocino fue elaborado por el maestro pintor indígena Francisco Gualpuyoguálcal. Este códice fue enviado por el primer virrey de la Nueva España, don Antonio de Mendoza, a Carlos V. En este documento se detalla la historia, tributos y costumbres de los mexicas después de la fundación de Tenochtitlan hasta el reinado de Moctezuma II.
Del códice Mendocino se tomó el símbolo que sirve ahora de emblema de la delegación. Se trata justamente de una casa con uno de estos filtros, en donde los granos son representados por puntos negros, mientras que de la parte superior brotan volutas de vapor y abajo se acumula el agua filtrada en una vasija.
Otros códices en los que aparece también Iztacalco son el Aubin o códice de 1576, el Osuma, el Xólotl, el Florentino, el Azcatitlan, Cozcatzin, Boturini -el símbolo de Iztacalco también representa un filtro, con la casa significada de frente o de perfil y la presencia constante de los puntos negros que significan la sal, por lo que puede concluirse que el significado correcto del nombre sería aproximadamente el de "casas de la sal" o "en la casa de la sal", definición que apoyan autores como Manuel Orozco y Berra, Fray Diego Durán, Antonio Peñafiel, Cecilio Robelo y Luis Cabrera.
En el Códice Xólotl, una de las fuentes más importantes de historia prehispánica, Iztacalco, Zacatlalmanco y Mixiuhca son señalados como unos de los últimos lugares que tocó la peregrinación de los aztecas en su búsqueda de la tierra prometida, después de pasar por Chapultepec, Culhuacan, Iztapalapa, Mexicaltzingo y Huexotla.
Este códice, compuesto a mediados del siglo XVI, narra la historia del imperio chichimeca, desde Xólotl hasta Nezahualcóyotl.
En la misma lámina se ve también la presencia de un canal o río, que es probablemente el lugar donde se unían los lagos de Chalco y Texcoco, y que ma´s tarde correspondería a la Acequia Real, conocida más recientemente como canal de la Viga. En otra de las láminas el señor de Iztacalco lleva una vara en la mano, simbolizando su vasallaje ante el gobernante de Texcoco, Ixtlixóchitl.
Aquí el glifo de Iztacalco se representa con una casa de perfil con dos puntos concéntricos debajo significado la sal.
El códice Osunta tuvo en su tiempo un valor contencioso, pero a nosotros nos aporta además valiosa información histórica: fue elaborado como parte de un proceso de averiguaciones encargado por Felipe II al visitador Jerónimo Valderrama entre 1563 y 1566, para aclarar ciertas reclamaciones hechas en contra de las autoridades virreinales.
Entre los funcionarios acusados estaba el oidor Vasco de Puga, a quien los de Iztacalco acusaban de no entregar su tributo, de no pagar la pastura de sus caballos que mantenía en la estancia de Iztacalco y de maltratar a los indios y a sus autoridades.
Iztacalco aparece también en el mapa de Siguenza, que se conserva en el Museo Nacional de Antropología; este códice contiene la historia tradicional mexica, y también se le conoce como "Mapa jeroglífico de la Peregrinación de los aztecas". Desde Iztacalco, representado como una casa con dos círculos concéntricos en la parte superior, parte el camino hacia Mixiuhcan, el último sitio en el que se detuvieron los aztecas antes de fundar Tenochitlan.
Como ya se mencionó, otros códices referentes a la historia azteca son el Aubin y el Azcatitlan. El primero, llamado así por haber pertenecido al francés Joseph Aubin, fue elaborado en papel europeo y escrito en una mezcla de castellano y glifos ideográficos.
En él, como en el códice Azxatitlan, se menciona asimismo la presencia azteca en Pantitlán, lugar en el que alguna vez hubo un enorme remolino o sumidero, representado claramente a su vez en el códice Florentino como un sitio señalado con banderas en donde se rendía tributo a Tláloc y a su esposa, la diosa Chalchiutlicue.
Por último, el códice Cozcatzin, de 1535, y el códice de Santa Anita Zacatlalmanco que se encuentran en el Museo del Hombre, en París tienen un valor referencial, pues se presentaron como pruebas en distintos pleitos de tierras.
Iztacalco durante el virreinato
Una vez derrotado el pueblo mexica, los españoles se lanzan a la tarea de convertir indios a la religión católica, para facilitar su dominación. La evangelización de los pocos habitantes de Iztacalco estuvo a cargo de frailes franciscanos, primeros religiosos en llegar a los nuevos dominios de los reyes de España.
Se erigió un pequeño convento dedicado a San Matías, en el que vivían cuando mucho dos religiosos, pues los indígenas no llegaban a ser 300. Por ser escasa la feligresía en los alrededores, estos frailes se contaban entre los pocos que no visitaban pueblos aledaños en su labor evangelizadora; tan sólo acudían una vez al año a la ermita de San Antonio, para celebrar la fiesta de dicho santo.
Apenas en la segunda mitad del siglo XVII se registran bautizos en al vicaría de Iztacalco; había entonces ocho pequeños barrios periféricos al pueblo.
Los españoles prefieren no cambiar los nombres indígenas de los pueblos, ya que los naturales se identificaban como integrantes de los mismos; adoptaron entonces la costumbre de anteponer al nombre indígena el de un santo, que pasaba a ser el patrono del pueblo. Al parecer en Iztacalco no siguieron esa costumbre, pues varios pueblos usaron en primer lugar el nombre indígena y después el del santo patrono, como Xicaltongo San Francisco. En la actualidad esta particularidad está en desuso.
Todavía a finales del virreinato Iztacalco estaba en medio del lago, condición que le impidió un crecimiento significativo. Iztacalco quedó comprendido en la parcialidad de San Juan Tenochtitlan. A principios del siglo XVII sólo contaba con 296 habitantes en los barrios de la Asunción, Santa Cruz, Santiago, San Miguel y los Reyes.
Iztacalco en el México independiente
En 1855 se reorganizan las prefecturas y municipalidades del Distrito de México, y así la municipalidad de Iztacalco quedó conformada por los pueblos de San Matías, San Juanico, Santa Anita, la Magdalena Atlacolpa y la Asunción Aculco; por los barrios de la Santa Cruz, Santiago, San Miguel, la Asunción, San Sebastián Zapotla, los Reyes, San Francisco, San Antonio Zacahuisco, y por los ranchos Cedillo y de la Viga o de la Cruz Metlapalco.
Como dato curioso, se recuerda que en 1850 tuvo lugar el primer viaje de un barco de vapor en el Valle de México, entre Chalco y la Viga.
Antonio García y Cubas menciona en su Atlas geográfico estadístico e histórico de la República Mexicana de 1858, a Santa Anita e Iztacalco "Compuestas estas poblaciones totalmente de indígenas, sus casas son, unas de adobe y otras de carrizo, diseminadas y colocadas en desorden; pero su situación a orillas del canal, que comunica las lagunas de Texcoco, Xochimilco y Chalco; las numerosas islas flotantes o chinampas, cuya palabra viene de las voces tlali ompatl que significa tierra en el agua, cubiertas de verduras y flores que se reflectan en el agua, dan a estos lugares un aspecto muy sencillo a la vez que pintoresco, sirviendo de paseo y recreo a los habitantes de la capital".
En 1892, se verifica un reparto gratuito de tierras entre los padres de familia que habitaban Iztacalco; se trató de 255 hectáreas que anteriormente formaban parte de los potreros de Tlacotal, Bramaderos y Zaldívar, debido a que la Constitución prohibía a las parcialidades poseer o administrar bienes raíces.
Para fines del siglo XIX Iztacalco formaba parte de la prefectura de Tlalpan, y tenía una población de 2 800 habitantes, distribuidos en sus pueblos, barrios y ranchos.
Las localidades en su mayoría se encontraban rodeadas tanto por cuadros de las chinampas, como por canales artificiales que también las atravesaban.
Chinampa significa "siembra sobre escudo", se trata de una especie de isla artificial, construida con un armazón de estacas ancladas al fondo del lago y sobre el cual se tejen varas. Esa estructura se cubre con lodo del lago, que resulta de gran fertilidad debido a los restos biológicos y microorganismos contenidos en él, además de recibir la humedad constante que se filtra desde abajo, por lo que no requiere de riego. Esta técnica fue desarrollada por los xochimilcas: al principio construyeron las chinampas como jardines o huertos flotantes, con ramas y troncos de un árbol lacustre llamado ahuexotl o ahuejote, cubierto con hierbas, raíces y lodo lacustre; con el tiempo, las ramas y troncos usados enraizaron y quedaron fijos. Posteriormente las construyeron con estacas fijas al fondo para evitar que flotaran.
Los canales se comunicaban entre sí y con el canal principal, conocido en esa época como de la Viga, de Xochimilco o Nacional.
Cada chinampa correspondía a un propietario; además de la choza donde habitaba éste con su familia, tenía el sembradío de flores y legumbres que se venderían en la Ciudad de México.
Según parece, las chinampas de Iztacalco no estaban fijas, pues de acuerdo con las crónicas de la época los indios las desplazaban sobre las aguas de los canales cuando era necesario, jalándolas con una cuerda, a la manera como se acercan barcos y lanchas al muelle; sin embargo, al enredarse con las hierbas del fondo del lago y enraizar las mismas varas usadas en el armazón, quedaban finalmente ancladas.
Iztacalco era un lugar de tránsito entre la ciudad y localidades más lejanas, a las que se llegaba por el lago o por canales; entre otras Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta hacia el sur y Texcoco rumbo al oriente. Si bien su población fabricaba artículos para el autoconsumo, siempre se distinguió por su producción agrícola, básicamente dedicada al comercio con los habitantes de la Ciudad de México.
Iztacalco después de la Revolución
Todavía durante la primera mitad del presente siglo, Iztacalco y Santa Anita estaban situados en la orilla del canal principal y eran uno de los paseos dominicales preferidos de la población de la Ciudad de México, sobre todo durante la cuaresma.
Había embarcaderos para las peculiares canoas llamadas trajineras. El tradicional paseo de los domingos consistía en embarcarse y comer a bordo los platillos preparados con anterioridad, o bien comprar los antojitos, como verduras frescas, tamales, enchiladas y pulque, que ofrecían las indias que conducían pequeñas canoas en los canales.
Parte importante del atractivo paseo era el paisaje: chinampas dedicadas al cultivo de rosas, amapolas y azucenas; otras al de legumbres y, por todos lados, el color verde que inundaba la vista. Los canales estaban llenos de aves acuáticas: patos, gallaretas, chichicuilotes; agachonas, gansos, gallinas de agua; abundaban también aves rapaces como gavilanes y aguiluchos.
El canal principal era atravesado por puentes para peatones, bajo los cuales transitaban las trajineras. La garita estaba en uno de esos puentes y tenía dos arcos, que eran cerrados por la noche con grandes compuertas para regular el nivel de las aguas del canal. Todavía en esa época había sólo llanuras en ambas orillas del canal de la Viga. Se veían, bastante separados entre sí, unos cuantos jacales construidos con adobe o carrizos y muy pocas casas con muros de tabique o piedra.
La fiesta principal de Iztacalco era la procesión de Corpus en el mes de agosto. Se lanzaban cohetes y tocaban las campanas a la una de la tarde para anunciar su inicio; el camino se adornaba con flores y pétalos en el piso y enramadas a los lados; se hacían también puentes en los que se colocaban jaulas con pájaros.
A partir de los años treinta se empieza a cegar el canal de la viga y sobre su trazo se construye la calzada que hoy conserva ese nombre.
Desde entonces, pero particularmente a partir de los años cincuenta, es constante el fraccionamiento de los terrenos ya desecados a ambos lados de la calzada de la Viga, así como su poblamiento con colonias populares. Se instalan fábricas y se crean, entre otras, las colonias: La Cruz, Pantitlán y Granjas México, para procurar que los trabajadores de las mismas vivieran en sitios cercanos.
Las primeras industrias de la localidad estaban dedicadas a la manufactura de cajas y láminas de cartón, colchones, muebles de madera, y productos químicos y alimenticios De esta forma, Iztacalco conserva su rostro rural hasta hace poco tiempo; su incorporación a la vida moderna de la ciudad ocurre hace apenas cuatro décadas.
Las primeras industrias de tipo moderno que se instalaron en la zona fueron las fábricas de cajas y láminas de cartón, colchones, muebles de madera, sombreros y productos químicos; además de empacadoras y enlatadoras de conservas.
Iztapalapa:
En el siglo X graves problemas económicos y sociales aquejaron a la ciudad sagrada de Teotihuacan, como resultado a las malas cosechas y los disturbios de carácter religioso, dichas circunstancias provocaron que sus habitantes se vieran en la necesidad de abandonar su ciudad.
Mientras esto ocurría diversos grupos nómadas, cual fue el caso de los nahualts y chichimecas, dirigidos por Mixcóatl, irrumpieron en el norte del valle de Anáhuac, a su paso destruían lo que se les atravesaba, la ciudad evacuada no fue la excepción. Su peregrinar los llevó hasta el sur del valle de Anáhuac, bordeando para ello los diversos lagos y canales existentes, en las faldas del Cerro de la Estrella juzgaron conveniente establecerse en el poblado de Culhuacán.
El poblado de Culhuacán se localizó en la ribera sur de la península que forma la Sierra de Santa Catarina, contando con diversos barrios tanto en tierra firme como en las chinampas.
Mixcóatl se unió a una mujer con quien engendró a Topiltzin (nacido hacia 947), éste, una vez que cumplió la mayoría de edad gobernó el poblado de Culhuacán. El nuevo soberano decidió cambiar de asiento la capital y se trasladó a Tollantzinco, lugar en donde según las crónicas habitó sólo cuatro años, y de ahí a Tula, llevando consigo a los artífices y constructores Teotihuacanos que aún quedaban en el valle.
Durante el siglo XI la tribu de los Toltecas cobró gran importancia, los acostumbrados movimientos migratorios de estos años llevaron a que este pueblo se asentará también en Culhuacán en 1114.
Entre sus principales monarcas sobresalieron:Nauhyotl (muerto en 1124), Cuauhtexpetlatzin (1124-1181),Huetzin (1181-1202),Nonoalcatl (1202-1223) y Cuauhtonal (1237-1251).
A mediados del siglo XII los Toltecas fueron desplazados por la tribu de los Chichimecas, la cual por varios años ejerció el mando de la ciudad a través de Mazatzin (1251-1274), Quetzaltzin (1274-1287), Chalchiuhtlatonac (1287-1304), Cuautlix (1304-1311), Yuhuallatonac (1311-1321), Tziuhtecatzin (1321-1334), Xihitlemoc (1331-1352), Coxcox (1352-1376), Acamapixtli (1376-1388), y Achicometl (1388-1400).
Cabe destacar que a finales del siglo XIV se produjeron graves enfrentamientos entre las distintas tribus pobladoras de esta región por ejercer el poder, se ha dicho que el florecimiento de Culhuacán comprende el período que va desde la caída del imperio Tolteca hasta el nacimiento de la cultura Azteca. "Culhuacán fue considerado como centro de civilización y durante tres siglos fue un poder dominante en el Valle de México".
FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996
A principios del siglo XIV los aztecas, procedentes de Aztlán, obtuvieron la anuencia del rey Tecpaneca Tezozomoc para atravesar su territorio y asentarse en el Cerro de Chapultepec. Allí vivieron tranquilos durante unos cuantos años, sin embargo las crónicas destacan que cuando sus jóvenes se dieron a la tarea de raptar a las mujeres de los pueblos vecinos, fueron reprimidos, obligados a refugiarse en Culhuacán, en calidad de siervos.
Los colhuas eran un pueblo nómada procedente del norte, de filiación y lengua náhuatl; venían guiados por un jefe llamado Mixcóatl. Su llegada al Altiplano Central coincidió con los últimos tiempos de esplendor de Teotihuacán.
Los colhua se integraron con otros grupos y dieron origen al pueblo Tolteca-Chichimeca que heredó de los teotihuacanos el culto a Quetzalcóatl y edificaron un nuevo centro ceremonial: Tula que actuó como centro civilizador de pueblos errabundos y cazadores.
En el Valle de México, hacia el siglo VII de nuestra era, fundaron su capital al pie del Cerro de la Estrella, la que denominaron Culhuacán. Contaban con una economía basada principalmente en la agricultura de chinampas, la explotación, los productos de lago y los artefactos de juncia o tule.
Su bravura en las batallas, provocó que en unos cuantos años cambiara su situación, así de vasallos se convirtieron en aliados del señor culhua. Para los pobladores de Culhuacán, Azcapotzalco y Texcoco, los aztecas no significaban más que una tribu semisalvaje, la cual vivía en un islote, alimentándose de raíces, hierbas y animales.
Acamapixtli, originario de Culhuacán pudo consolidar la dinastía azteca, tarea que prosiguió Itzcóatl, terminando con el dominio del señor de Azcapotzalco, formó la Triple Alianza con Texcoco y Tacuba e inauguró la era imperial de Tenochtitlan.
El Cerro de la Estrella, llamado por los antiguos Huizachtépetl, fue para los aztecas el escenario de la ceremonia del "Fuego Nuevo.". Para esta tribu la terminación de un ciclo de 52 años se solemnizaba con la extinción total del fuego y el impresionante acto de volver a encenderlo en la cumbre de la montaña. En los días anteriores a este acontecimiento la gente destruía sus enseres domésticos, las mujeres y los niños se quedaban en casa, las embarazadas se recluían en las trojes donde se guardaba el maíz y los hombres se reunían sollozantes al pie y en las laderas del cerro en espera del desenlace. A la puesta del sol los sacerdotes ascendían a la cumbre y cuando aquellas estrellas llegaban al cenit, el principal de ellos hundía su cuchillo de pedernal en el pecho de la víctima propiciatoria que los otros sujetaban y luego, sobre la herida abierta, encendía un fuego con los aperos de madera. Todos lanzaban entonces exclamaciones de alegría. Mensajeros especiales prendían antorchas en el "Fuego Nuevo" y corrían a llevarlo a los altares de los templos, de donde el pueblo tomaba lumbre para sus hogares. La última ceremonia de esta índole se celebró en 1507.
En vísperas de la conquista española, Culhuacán ya no era una localidad preeminente en el sur del Valle. En sus proximidades se había desarrollado Iztapalapa, también a la orilla del lago y al pie del Cerro de la Estrella, aunque del lado norte de esa montaña, fue una de las villas reales que rodeaban Tenochtitlan a la cual abastecían de víveres y a la vez protegían, dada su situación geográfica, la convertía en la primera línea de defensa.
Iztapalapa fue gobernada por Cuitláhuac, hermano de Moctezuma II, contaba con unos 10 mil habitantes dedicados a la horticultura y a la floricultura mediante el sistema de chinampas. Estas actividades explican que en la ciudad sobresalieran los huertos, los estanques para peces, los criaderos de aves, el jardín botánico y el palacio de Cuitláhuac, todo de cantera y vigas de cedro, con patios muy espaciosos que la convirtieron en un verdadero vergel.
En el centro ceremonial de la ciudad desembocaba el camino de Meyehualco, que se comunicaba con Mexicalcingo y con Tenochtitlan.
Otra de las importantes vías de comunicación lo constituyó la calzada de Iztapalapa, ella comunicaba también con la gran Tenochtitlan, esta obra la empezó a construir en 1429 el IV gran señor de los aztecas Itzcóatl, aprovechando el trabajo sumiso de los tecpanecas y xochimilcas. El terraplén, cimentado en el fondo del lago, sobresalía metro y medio de las aguas, medía ocho kilómetros de longitud y era tan ancho que por él podían transitar ocho caballos a la par. A la mitad del trayecto estaba el fuerte de Xoloc, de piedra, con torres a los lados y en medio un petril almenado y dos puertas, una de entrada y otra de salida. De ese partía el ramal a Coyoacán.
FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996
A su llegada al Valle de México, los españoles se aposentaron en el pueblo de Iztapalapa el 6 de noviembre de 1519, desde donde hicieron su primera visita a la capital tenochca. El ejército conquistador había partido desde Tlaxcala con los indígenas aliados, con el objeto de apoderarse definitivamente de la capital, organizando su ataque contra varias villas indígenas que eran defensa de Tenochtitlan. Todos esos pueblos lucharon valerosamente contra la invasión que ocasionó mucha destrucción y muerte.
Iztapalapa junto con otras poblaciones cercanas fue aniquilada y sojuzgada por Gonzalo de Sandoval, que se percató de que era el principal baluarte y aliado de los mexicas. La región fue arrasada, las crónicas calculaban que murieron alrededor de cinco mil habitantes durante la guerra, y por las epidemias. Con esa población tan disminuida, la nueva administración española organizó los poblados de aquella comarca. Hernán Cortés asignó seis pueblos como propios de la Ciudad de México, entre ellos estaban Iztapalapa, Mexicaltzingo, Culhuacán y Huitzilopochco "Churubusco". Poco después sólo Iztapalapa quedó en poder de la Ciudad de México, las otras poblaciones fueron otorgadas en "encomienda" a particulares.
Por tal motivo, la capital se consideraba como el encomendero corporativo de la comunidad de Iztapalapa, de la que recibía tributos, usaba la mano de obra y designaba y pagaba el salario de su párroco, hasta fines del siglo XVI en que se convirtió en propiedad de la corona.
Culhuacán fue otorgado a Cristóbal de Oñate en encomienda, que heredó su hijo Hernando, después su nieto y luego un hijo de éste, hasta que la encomienda terminó. Huizilopochco, fue dado por Cortés al conquistador Bernandino Vázquez Tapia, que heredó su hijo y después su nieto, ambos del mismo nombre que el conquistador. A fines del siglo XVII pertenecía a Teresa Maldonado Zapata, quien recibía los tributos. Por aquella época Mexicaltzingo pertenecía a la corona española a quien pagaba los tributos.
La comarca donde se desenvolvían estos poblados quedó dentro de la jurisdicción de Mexicaltzingo, que desde principios del siglo XVI fue designada Corregimiento y Cabecera del mismo por el gobierno español. En el siglo XVII cuando se anexaron a este Corregimiento Los Reyes y Santa Martha, estancias de Tenochtitlan, se cambió al Corregidor por un Alcalde Mayor, y durante la implantación de las Intendencias por el gobierno de los monarcas borbones, -1786- se designó a un Subdelegado de la Intendencia de México.
En cuanto a la población, sabemos que en 1552 fue levantado el primer censo de la Nueva España, después que había sido asolada por varias epidemias. En ese año Culhuacán contaba con 817 tributarios y 260 Mexicaltzingo; veinte años después tenía en la jurisdicción a 2,420 nativos como contribuyentes. En el poblado de Iztapalapa a mediados del siglo XVIII residían 80 familias, 31 eran españoles y el resto castas, en la segunda mitad de ese siglo la habitaban 130 familias de naturales, según Antonio de Alcedo.
La población de Mexicaltzingo y Churubusco se distribuía en 9 barrios y 3 estancias: San Juan Nextipac, La Asunción y Santa Cruz, cada una ubicada a media legua de la cabecera, estas aparecían como "visitas doctrinales". A principios de la colonia en el poblado de Iztapalapa sus habitantes se encontraban distribuidos en 5 barrios y al finalizar el virreinato tenían bajo su jurisdicción 3 haciendas y 2 ranchos.
En Culhuacán había 18 estancias circundando la cabecera, de las cuales en el siglo XVIII solamente se conservaban San Lorenzo Tezonco y Santiago Acahualtepec.
Conocemos algunos de estos datos gracias al "Plano de Culhuacán" y la "Relación Descriptiva..." a la que acompañaba, y que había mandado a hacer en 1580 el corregidor de Mexicatlzingo, Gonzalo Gallego, con el objeto de enviarlos al rey Felipe II. Lo más interesante de este plano es que aparecen señaladas las estancias del rumbo de Culhuacán con sus capillas, muchas de las cuales aún existen. También aparece, junto a la iglesia principal del pueblo, asentado un molino y batán trazado en forma de arco, en el que se hacía papel.
Se explica la preocupación por la producción del papel en tanto constituía materia prima fundamental para el monasterio de San Juan Evangelista, ambos inmuebles para su adecuado funcionamiento se basaban en un embarcadero construido en el siglo XVI, aprovechando una acequia y alimentado por manantiales y corrientes. Seguramente eran utilizados para el funcionamiento del molino de papel y para abastecer al convento agustino. Aún se conservan restos del molino, encerrados en el patio de un predio particular.
Poco después de haber instalado los franciscanos su sede en la Ciudad de México. En la región de Iztapalapa establecieron dos "visitas de doctrina", San Mateo Huitzilopochco y San Lucas, la primera se convirtió en parroquia secular en 1548 y la segunda en 1570.
Por su parte los frailes agustinos comenzaron en 1552 la construcción de su monasterio en Culhuacán, edificación que se llevó a cabo en varias etapas, concluyéndose en 1569 bajo la advocación de San Juan Evangelista –la tradición popular también la ha llamado de San Matías. En este monasterio los frailes fundaron un seminario de lenguas, el cual funcionó durante más de cien años, en él se preparaba a los religiosos en el aprendizaje de los idiomas y dialectos indígenas y de la labor evangelizadora.
Los religiosos de la orden franciscana, levantaron en 1580 un claustro en Huitzilopochco. También edificaron pequeñas casas en San Marcos Mexicaltzingo, hacia 1580, Santa Marta y Nativitas Tepetlacingo, hacia 1862. Estas fueron durante mucho tiempo visitas, subordinadas a la parroquia de San José de los Naturales de la ciudad de México, excepto Mexicaltzingo que fue doctrina hasta 1770 en que todas las iglesias de esa demarcación fueron secularizadas y dotadas de su propio clérigo.
Las iglesias de San Lucas Evangelista, San Marcos Mexicaltzingo, San Juan Evangelista, la capilla del Calvario, y la de Santa Marta Acatitla, fueron edificadas sobre basamientos de un templo prehispánico, que seguramente era también religioso y que los españoles destruyeron para imponer sobre aquellos los suyos; generalmente los materiales de los anteriores sirvieron para la construcción de los nuevos templos.
FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996
El paisaje rural de los alrededores de la Ciudad de México fue transformándose lentamente durante el siglo XIX. La región de Iztapalapa, a pesar de encontrarse a escasos 14 kilómetros de la capital, durante los primeros años del México independiente, sólo alcanzaba a ver la polvadera que alzaban los carromatos de viajeros y ejércitos procedentes o con destino a Puebla o Veracruz, ya que el camino atravesaba por ese rumbo, a un lado del Peñón Viejo. También por Iztapalapa cruzaban los caminos que iban por Aztahuacán, a Chalco, Mixquic, Amecameca, Ixtapaluca y Ayotla; por Tulyehualco a Xochimilco, Tlalpan, Tláhuac, Zapotitlán y Milpa Alta, y por la Calzada de Iztapalapa a Coyoacán, Mixcoac, Tacubaya y México.
Dos vías fluviales eran los canales que partían de Chalco y Xochimilco, se unían para formar el Canal Nacional, poco antes de su paso por Culhuacán y Mexicaltzingo, al cruzar el camino real de Iztapalapa –Calzada Ermita-Iztapalapa- se convertía en Canal de la Viga; iba paralelo a un camino terrestre del mismo nombre, pasando por Iztacalco y Santa Anita y llegaba hasta el embarcadero de Rodán en el mercado de La Merced de la Ciudad de México.
A través de este canal se transportaban los productos agropecuarios de los pueblos de la región de Iztapalapa y del campo que recorría el canal, en general la capital era abastecida de lo que se producía en los poblados aledaños. Muchos pueblos del sur del Valle continuaban empleando el sistema de chinampas (ver vocablo) como en la época colonial, por ser el suelo propicio ya que era cenagoso. La agricultura era el soporte económico básico, y además permitía satisfacer las necesidades locales de maíz, frijol y numerosos vegetales.
Durante esa centuria y hasta principios del siglo XX, en la región existieron las haciendas de La Soledad, La Purísima y San Nicolás Tolentino de Buenavista en el pueblo de Iztapalapa y hacia el Cerro del Marqués o Peñón Viejo, la hacienda del Peñón y la del Arenal; había además varios ranchos en distintos lugares, La Viga, El Tesoro, Tres Puentes, Asunción y Santa María entre otros.
A la mitad del siglo, el pueblo de Iztapalapa contaba con 3,416 habitantes, distribuidos en los barrios de San Miguel, San Nicolás, Jerusalem, Ladrillera, Xomulco, Ticomán, Santa Bárbara, Huitzila, Cuautla, Xoquilas, Tecolpa, Tecicalco y Alizoca. Y en el resto de la municipalidad había 1,809 habitantes distribuidos en los pueblos de San Andrés Tetepilco, San Simón, Santa María Nativitas y Mexicaltzingo, en las haciendas de La Soledad y Portales y en los ranchos de Suárez, José Tenorio y Sánchez Albarrada.
Huitzilopochco, pasó a depender de la jurisdicción de Coyoacán desde tiempos de la colonia, época en que se le agregó el nombre de San Mateo y durante el siglo XIX se le denominó solamente Churubusco.
FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996
La ley de la organización política y municipal de 1903 le agregó a Iztapalapa los pueblos de Iztacalco, San Juanico, Santa Cruz Meyehualco, Santa Martha, Santa María Aztahuacán, Tlacoyucan Tlaltenco, San Lorenzo Tezonco, Santa María Zacatlamanco y Zapotitlán, con lo cual su población ascendió a 10,440 habitantes, de los cuales 7.200 vivían en la cabecera establecida para entonces ya en Iztapalapa. Hacia 1920 la población total de la municipalidad era de más de 20 mil habitantes, correspondiendo 9 mil a la cabecera.
Desde 1861 se habían organizado numerosas municipalidades y en su reglamentación se fijaban los límites del Distrito Federal, quedando dentro de éstos el municipio de Iztapalapa, en el partido de Tlalpan. En 1928, un año antes de que establecieran las delegaciones, existían 15 municipios en el Distrito Federal, entre los cuales estaba el de Iztapalapa. A partir de 1929, por la ley del 31 de diciembre de ese mismo año, se establecieron las Delegaciones, y el Distrito Federal quedó dividido en la Ciudad de México y 12 delegaciones, una de ellas era la de Iztapalapa.
Al principio de este siglo la población en general siguió siendo rural, las actividades económicas de la comarca continuaron basándose en la agricultura, destacando la producción de hortalizas y de flores; también se extraían algunas canteras de Culhuacán y del cerro del Marqués.
En 1912 el ferrocarril de San Rafael y Atlixco atravesaba la municipalidad, iba de México a Ozumba, era la vía angosta; los pueblos de la comarca se comunicaban entre sí por un tranvía de tracción animal. En el extremo oriental de la región pasaba el Ferrocarril Interocéanico, igualmente era la vía angosta, partía de la estación de San Lázaro con destino al Puerto de Veracruz.
No podemos dejar de mencionar en este breve recorrido de la evolución histórica, política, social, cultural y religiosa la celebración de la Semana Santa en Iztapalapa (ver costumbres), en la medida que se condensan matices de carácter ritual, mágico, ideológico, y por supuesto religioso que se siente e involucra a un inmenso sector de la sociedad.
La vuelta a la vida tiene para los de Iztapalapa un importante sentido histórico: recuerdan y evocan constantemente que el origen de la Semana Santa se vincula con la devastadora epidemia del cólera que azotó a esta jurisdicción en 1843.
La urbanización de la delegación se desarrolló en la primera década de este siglo, en que se inició su expansión hasta confundir su mancha urbana con las colonias de las delegaciones vecinas. Durante esos años fue entubado el Canal de la Viga, que pasó a ser un drenaje cubierto 1955-. Convertido junto con el camino Real de calzada de la viga, Las últimas chinampas de Culhuacán y Mexicaltzingo, que colindaban con el canal, desaparecieron paulatinamente.
En diciembre de 1928 se expidió la primera Ley Orgánica del Distrito y Territorios Federales, en donde se definió que el órgano a través del cual el presidente ejercería el gobierno del Distrito Federal sería el Departamento del Distrito Federal. A partir de entonces la historia legislativa de la capital de la República se ha visto enriquecida con la presencia de diversos ordenamientos hasta nuestros días.
FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996
El nombre de la Delegación Iztapalapa proviene de la lengua náhualtl, (Iztapalli-losas o lajas, Alt-agua, y Pan-sobre) que pueden traducirse como "En el agua de las lajas".
Este topónimo describe su situación ribereña, como es sabido esta demarcación junto con otros espacios aledaños, tuvo su asentamiento parte en tierra firme y otra en el agua, conforme el conocido sistema de chinampas.
Antecedentes:
Esquema representativo de Iztapalapa.
Abstracción realizada a partir del símbolo delegacional existente de la Delegación Iztapalapa que significa en el Agua de las Lajas, por considerarlo una buena abstracción se ha realizado de manera que se conserven los elementos distintivos de la Imagen Original, adecuándolas para su fácil reproducción en diferentes medios.
FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996
Magdalena Contreras:
Orígenes
La presencia del hombre en el territorio de la hoy Delegación La Magdalena Contreras se remonta al periodo que abarca del año 500 al 200 antes de nuestra era. A esta época se le conoce como Preclásico Superior, caracterizado por una sobrepoblación extendida territorialmente en el área de Contreras y Anzaldo. Los asentamientos allí localizados dependían del Centro Ceremonial Cuicuilco, de origen tolteca.
El desarrollo de esta cultura se interrumpió debido a la erupción del Xitli. Los habitantes huyeron a las partes más altas de la Sierra de las Cruces, buscando salir de la zona afectada, que se cubrió de lava hace aproximadamente 2,400 años. Aún en nuestros días siguen descubriéndose muestras de esta cultura debajo de la lava, en los pedregales.
Otomíes y Nahuatlas
Las partes boscosas y más altas de la jurisdicción fueron habitadas por otomíes o chichimecas. Estos grupos coexistieron con los nahuatlacas. El Códice Ramírez señala que los indígenas proceden de dos naciones diferentes: los nahuatlacas o "gente que se explica y habla claro" y los chichimecas, así llamados por los nahuatlacas y cuyo significado es "gente cazadora" o "linaje de perros".
Los otomíes o chichimecas habitaban en los riscos y lugares más ásperos de las montañas, eran recolectores-cazadores y vivían en sociedad sin Estado.
Los Tepanecas
Los tepanecas cohabitaron con los chichimecas. El actual territorio de La Magdalena Contreras perteneció a la nación tepaneca, formando parte del Señorío de Coyoacán. Los tepanecas eran una de las siete tribus nahuatlacas que se establecieron en la Cuenca de México, su centro rector era Azcapotzalco y sus dominios territoriales comprendían Tenayuca, Tlalnepantla, Tacuba, Tacubaya y Coyoacan, colindando con la cordillera que corre hasta los confines de los otomíes.
El primer rey tepaneca fue el príncipe Acolhuatzin, que se casó con la hija de Xólotl. Al trono le sucedió Tezozómoc, quien tuvo cinco hijos: Moquihuiztli, Ecatliztac, Cuacuacpitzáhuac, Maztlatzin y Acolhuácatl. Durante su reinado, Tezozómoc extendió el dominio tepaneca nombrando a sus hijos señores de distintos lugares Maztlatzin reinó Coyoacan, donde se incluían los poblados de Contreras conocidos como Ocotepec, Atlitic, Aculco y Totolapan.
Guerra de la Triple Alianza
Al fallecer Tezozómoc, en el año 1426, le sucedió en el reinado Maztlatzin, enemigo acérrimo de los aztecas. Una de sus primeras acciones fue la de someterlos, matando a Chimalpopoca.
Los mexicanos, en medio de la crisis y del yugo chichimeca, eligieron a su cuarto emperador: Itzcoatl, que no tardó en exhortar a su pueblo para liberarse del yugo tepaneca, y da así principio la conocida "Guerra de la Triple Alianza"; es decir, se unen los de Tacuba, Texcoco y México contra los Tepanecas.
Después de varios hechos de armas, vencieron por completo a Maztlatzin de Azcapotzalco y Coyoacan. Así es como dio principio la sujeción de los habitantes del territorio de la hoy Delegación La Magdalena Contreras, quienes pagaron tributo a los mexicas, hasta la llegada de los españoles.
Otomis y Nahuatlas
Las partes boscosas y más altas de la jurisdicción fueron habitadas por otomíes o chichimecas, estos grupos coexistieron con los nahuatlacas.
El Códice Ramírez señala que los indígenas proceden de dos naciones diferentes: los nahuatlacas o "gente que se explica y habla claro" y los chichimecas, así llamados por los nahuatlacas y cuyo significado es "gente cazadora" o "linaje de perros".
Los otomíes o chichimecas habitaban en los riscos y más ásperos lugares de las montañas, eran recolectores-cazadores y vivían en sociedad sin Estado.
Los Tepanecas
Los tepanecas cohabitaron con los chichimecas. El actual territorio de La Magdalena Contreras perteneció a la nación tepaneca, formando parte del Señorío de Coyoacán.
Los tepanecas eran una de las siete tribus nahuatlacas que se establecieron en la Cuenca de México, su centro rector era Azcapotzalco y sus dominios territoriales comprendían Tenayuca, Tlalnepantla, Tacuba, Tacubaya y Coyoacán, colindando con la cordillera que corre hasta los confines de los otomíes.
El primer rey tepaneca fue el príncipe Acolhuatzin, que se casó con la hija de Xolotl.
Al trono le sucedió Tezozomoc, quien tuvo cinco hijos: Moquihuiztli, Ecatliztac, Cuacuacpitzahuac, Maztlatzin y Acolhuacatl. Durante su reinado, Tezozomoc extendió el dominio tepaneca nombrando a sus hijos señores de distintos lugares, Maztlatzin reinó Coyoacán y en él se incluían los poblados de Contreras, conocidos como Ocotepec, Atlitic, Aculco y Totolapan.
Guerra de la Triple Alianza
Al fallecer Tezozomoc, en el año 1426, le sucedió en el reinado Maztlatzin, enemigo acérrimo de los aztecas.
Una de sus primeras acciones fue la de someterlos, matando a Chimalpopoca. Los mexicanos en medio de la crisis y del yugo chichimeca eligieron a su cuarto emperador Itzcoatl, que no tardó en exhortar a su pueblo para liberarse del yugo tepaneca, y da así principio la conocida "guerra de la triple alianza"; es decir, se unen los de Tacuba, Texcoco y México contra los Tepanecas.
Después de varios hechos de armas, vencieron por completo a Maztlatzin de Azcapotzalco y Coyoacán.
Así es como dio principio la sujeción de los habitantes del territorio de la hoy Delegación La Magdalena Contreras, quienes pagaron tributo a los mexicas, hasta la llegada de los españoles.
LOS CODICES
Los documentos más antiguos que se encuentran en la Delegación son dos: el Códice de San Nicolás Totolapan y el Lienzo de San Bernabé Ocotepec. Estos documentos han sido resguardados por la comunidad durante más de 450 años. Los títulos de propiedad de dichos pueblos han sido transmitidos de generación en generación, dando origen a una cohesión al interior de la comunidad.
Códice San Nicolás Totolapan
Totolapan "lugar de las gallinas": traducción de una de las láminas del Códice, cuya antigüedad se remonta al siglo XVI. Está elaborado en papel indígena (de fibra de maguey), tamaño folio. La tinta es la usada en la documentación indígena hecha con la tierra tlalohicac o con el ollín del ocote y del elote. El Códice fue encuadernado en el Siglo XIX en pasta de piel y letras grabadas en oro. Contiene once fojas, cuatro de ellas de texto en náhuatl, con escritura alfabética del siglo XVI y ocho con pictografías y texto también en náhuatl.
El Códice hace referencia a la fundación de los Pueblos de San Nicolás Totolapan, Aculco, Atlitic y Ocotepec. Dice textualmente: "...Sepan y oigan cuantos vieren y leyeren esta acta o instrumento riqueza del pueblo, que aquí en Coyoacan, ahora en este tiempo toxiuhmolpia (atadura del siglo) que cuenta quince días del mes Etzacualistli (doce de junio), fecha de mil quinientos treinta y cinco, aquí vinieron a repartir tierras nuestros progenitores, dignidades que componían el Estado, se determinó la formal reducción de este pueblo de Coyoacán, se fundaron barrios, se dio a los habitantes natos de los pueblos y dieron tierras de tributo para que las cultivasen..."
Real Cédula de 23 de Julio de 1563
El documento fue elaborado durante el Gobierno del primer virrey de la Nueva España, Don Antonio de Mendoza. Más tarde, es ratificado por el segundo virrey de la Nueva España, Don Luis de Velasco, el 23 de julio de 1563, quien les otorgó siete mil varas de asiento de tierra a los naturales de San Nicolás Totolapan, para su fundación y congregación mediante una Cédula Real: "Yo Don Luis de Velasco, Gobernador y Capitán de esta Nueva España, y Presidente de la Real Audiencia que en ella reside por el preferente en nombre de Su Majestad, sin prejuicio de su derecho ni de otro tercero alguno, le hago merced a los naturales del Pueblo de San Nicolás Totolapan, de siete mil varas de asiento de tierra..."
El Lienzo de San Bernabé
El documento resguardado en la parroquia de San Bernabé data del siglo XVI y es una copia de finales del siglo XVIII; el original se encuentra extraviado. En él se contiene la descripción de la congregación del Pueblo de Ocotepec, sus límites, porción y nomenclatura territorial. Está elaborado sobre una tela de lino de 195 x 150 centímetros está cubierto de dibujos que representan escenas, personajes, paisajes y la descripción del lugar. Tales dibujos son policromados, sus colores son brillantes y frescos, están pintados al óleo. Entre los colores que destacan están el verde, amarillo, rojo, bermellón, púrpura, negro y blanco. Cada dibujo se distingue por su color adecuadamente. En la parte superior derecha está representada la iglesia de Ocotepec y en la parte central los personajes principales de Coyoacán, tanto nativos como españoles. En la parte central inferior está la fecha en que fue otorgado el Lienzo: 1535.
Época Colonial
Con la derrota del ejército azteca el 13 de agosto de 1521 cesó la guerra contra los españoles. Hernán Cortés había salido victorioso; pero como nadie puede explotar y gobernar a un pueblo sólo por medio de la espada, después de los soldados llegaron los sacerdotes. El Papa Adriano VI expide la Bula Omnímoda, mediante la cual da todas las facultades al emperador Carlos I de España y V de Alemania para enviar misioneros, con el fin de que pudieran impartir todos los sacramentos de la Iglesia.
Llegada de los Misioneros
Cortés recibió el 23 de junio de 1524 a doce padres franciscanos, que comenzaron a evangelizar metódicamente; a medida que evangelizaban una zona, se iban dispersando en la Nueva España. Fueron ellos quienes iniciaron la evangelización de los pueblos de La Magdalena Contreras; ejemplo de ello es una cruz atrial, que hoy se puede admirar en el templo de San Jerónimo Aculco, al igual que una pila bautismal del siglo XVI con escudos franciscanos e inscripciones en latín. Los franciscanos congregaron a todos los habitantes de Coyoacán en pequeños barrios o núcleos de población, construyéndoles sus respectivas capillas. Más tarde, emprendió su viaje hacia la Nueva España otra orden de religiosos: los Dominicos, que llegaron en 1526 y auxiliaron a sus compañeros en la impartición de los sacramentos a los nativos de los pueblos, estableciéndose en Tenantitla (hoy San Ángel), en donde fundaron la Iglesia parroquial y un convento adjunto, poniéndolo bajo la advocación de San Jacinto. Para 1535 quedaron evangelizados los pueblos de la hoy Delegación La Magdalena Contreras.
Evangelización de los pueblos
La evangelización de la región está representada en el Códice de San Nicolás Totolapan, donde aparecen dos escenas religiosas: en la primera, dos sacerdotes franciscanos imparten el sacramento del bautismo, su brazo izquierdo sostiene una jícara derramando agua sobre la cabeza de un indígena que se incorpora a la religión cristiana, enseguida dos mujeres arrodilladas esperando su turno y en el último plano una mujer observa la impartición del sacramento; a un costado de los personajes se encuentra representado el templo; en la parte superior del dibujo aparece otro misionero con las manos abiertas, rodeado de cuatro cristianos arrodillados rezando, con una leyenda que dice: "Lugar del bautismo los vecinos del lugar dentro de la corriente". El acto se verificó en 1535.
La Magdalena Atlitic
Atlitic adquiere como patrona a Santa María Magdalena, obteniendo el nombre que fusiona a las dos culturas: la azteca y la española.
San Bernabé Ocotepec
En Ocotepec, para el año 1535, estaba ya construido el templo que obtiene como patrón y protector a San Bernabé Apóstol.
San Jerónimo Lídice
La congregación del pueblo de Aculco quedó bajo la advocación de San Jerónimo, ornamento del sacerdocio, tan célebre por su eminente virtud, por su rara sabiduría y su profunda erudición.
San Nicolás Totolapan.
Totolapan adquiere como patrón y protector a San Nicolás. San Nicolás rindió su alma al Creador el día 10 de Septiembre de 1309, a los setenta años de vida. Su cuerpo fue enterrado en la misma capilla donde acostumbraba celebrar el santo sacrificio de la misa. Le canonizó el Papa Eugenio IV, 1446.
El corregimiento de Coyoacán
Establecido Hernán Cortés en Coyoacán, funda en 1522 el Segundo Ayuntamiento de la Nueva España. Durante este periodo la autoridad de Cortés provenía únicamente de la fuerza del ejército y fue hasta el 6 de julio de 1529, cuando el Emperador de España, Carlos I, confirmó una merced que consistió en la donación de 23 vasallos y las concesiones del Título de Marqués del Valle y de Capitán General de la Nueva España. En dicha cédula quedó incluido el Corregimiento de Coyoacán. Coyoacán fue la cabecera del Corregimiento del mismo nombre, que prolongaba sus límites hacia el poniente hasta San Pedro Cuajimalpa, incluyendo los pueblos de San Nicolás Totolapan, San Bernabé Ocotepec, Santa María Magdalena y San Jerónimo Aculco.
Iztolinqui Cacique y Gobernador de Coyoacán
Hernán Cortés reconoció al cacique de Coyoacán, Iztolinqui, quien le salvó la vida en varias ocasiones y le prestó apoyo en la conquista de México. Iztolinqui era descendiente del linaje de los Pipiltin Chichimeca y Chichimeca de Azcapotzalco, nieto del último Rey de Coyoacán, Maztlatzin, quien fue vencido por los aztecas, texcocanos y tepanecas. Iztolinqui, cargando con la pérdida de la supremacía que tuvieron sus ascendientes, constituyó una alianza para vencer a los mexicas. Iztolinqui fue bautizado con el nombre de Juan de Guzmán "El Viejo".
Época Independiente
La Magdalena Contreras fue escenario de violentos enfrentamientos. En 1813 fueron saqueadas y abandonadas las haciendas de San Nicolás Mipulco o Eslava, la de Contreras o Padierna y La Cañada. Sus propietarios huyeron hacia San Ángel y la Ciudad de México.
Durante diez años la guerra había destruido las propiedades e interrumpido las comunicaciones, así como arrancado a los hombres de sus ocupaciones tradicionales; los obrajes habían desaparecido y sus esclavos huyeron en busca de la libertad.
Industrialización. A 17 años de la Independencia de México y con la creación del Banco de Avío, el país inicia su industrialización. A pesar de la inversión del Banco de Avío, el grueso del capital invertido provenía principalmente de los comerciantes y extranjeros. Los extranjeros que invirtieron capital en la industria textil eran a menudo comerciantes, entre ellos destacaban los franceses, quienes fundaron las principales fábricas de hilados, una rama de la industria del algodón.
La fábrica textil de La Magdalena. El capital francés contribuyó a la construcción de dos fábricas grandes que funcionaron en México hasta 1846: la de Cocolapan, en Orizaba que tenía 11,500 husos, y la de La Magdalena, en México, fundada en sociedad con inversionistas mexicanos; su principal socio fue Don Antonio de Garay, quien tenía a su cargo la Dirección de Colonización e Industria.
La fábrica de La Magdalena contaba con 8,400 husos y era una de las mejores equipadas. Junto a esta factoría se encontraba otra fábrica textil, "El Águila"; y a un costado de esta última, se construyeron 114 casas para los obreros; actualmente se les conoce como Barrio Las Calles.
En la parte baja de la hoy Delegación, se encontraba la fábrica de papel "Santa Teresa" que después cambio de giro, convirtiéndose en textil.
El Ferrrocarril del Balsas. El área de Contreras reunía condiciones inmejorables para el florecimiento de la industria textil. Una de ellas fue la cercanía y el acceso al estado de Morelos, de donde se proveía de materia prima; más tarde se construyó la vía férrea México-Cuernavaca (ferrocarril del Balsas) que tenía comunicación con la red ferroviaria del país y que permitió el acceso de materia prima para la producción y circulación de bienes de consumo. La estación ferroviaria aún se encuentra a un costado de lo que fue la fábrica de La Magdalena, a la que anteriormente tenía acceso.
Los Dínamos. Otra de las condiciones naturales fue la generosidad de los ríos Magdalena y Eslava, con un caudal abundante durante todo el año; sus aguas no solamente favorecieron a la región de Contreras, sino también a San Angel en donde se fundaron las siguientes factorías textiles: "La Hormiga", "La Alpina" y "Puente de Sierra".
Las características cerriles, la cañada de Contreras y las barrancas naturales, permitieron la instalación de plantas escalonadas conocidas como "dinamos", cada uno de ellos abastecía de energía hidroeléctrica a las factorías.
La instalación de plantas hidroeléctricas se llevó a cabo después de la concesión otorgada por el Presidente Porfirio Díaz al señor Angel Sánchez y Compañía, el 20 de enero de 1897, con la finalidad de producir energía hidráulica de las aguas del río de la Barranca, afluente del río Magdalena.
Condiciones Naturales. El clima apropiado facilitó la creación de las fábricas textiles. Como es sabido, la región del suroeste del Valle de México disfruta del clima húmedo casi todo el año, por la cercanía de la Sierra de las Cruces y por las lluvias constantes. Tal clima era adecuado para los tejidos porque evitaba que el hilo se reventara con frecuencia.
Cuando el hilo se rompía en un telar, si no se detenía la marcha inmediatamente, se seguían trozando los demás y se producía lo que en la jerga de los tejedores se denominaba "la marra". El daño era tanto más grande cuanto más tardaba el operario en detener la máquina, y una vez sin movimiento se procedía a corregir el defecto, que cuando era de consideración, el obrero tenía que estar horas enteras en ese menester con la circunstancia de que era indispensable conseguir un ayudante para enmendarla, tener parados los telares y demás aparatos y perder así un fuerte porcentaje de su salario.
Desarrollo Tecnológico. La fábrica de La Magdalena, al igual que las otras, contribuyeron al desarrollo económico del siglo XIX. Don Lucas Alamán escribió: "los señores Garay y Canseco, dueños del magnífico establecimiento de La Magdalena, cerca de San Angel, en las inmediaciones de esta capital, han puesto en él maquinaria para la lana, además de la que hay para algodón, y tienen ya fabricadas porciones de piezas de paño y casimires de diversas clases faltando sólo, acabar de montar el botón, para que salga al comercio".
Paralelamente al crecimiento industrial, la población de Contreras y de San Angel se vio incrementada y surgieron las primeras colonias de obreros.
Fábrica de papel de Santa Teresa. En 1847, Don Antonio de Garay vendió una parte de la Hacienda de Contreras, con una caída de agua de 60 pies, a Don Santiago Artur y Alejandro Marxhall para fundar una fábrica de papel bajo la razón social "Alejandro Marxhall y Cía." y "Carlos Sánchez Navarro y Cía". La fábrica de papel funcionó como tal hasta el año de 1897, y se transformó en una factoría textil de lana.
En su corta vida la fábrica sufrió varios incendios y terminó incorporándose a la fábrica textil "La Magdalena" en la Sociedad en Comandita Simple "Meyran Donnadieu y Cía.".
Nacimiento del Progreso
Don Luis de Velasco (1511-1564) "protector del indio en la Colonia" abolió la esclavitud y puso en libertad a más de 50 mil indios que se encontraban en manos de los encomenderos. Prohíbe el uso de los tamenes y restituye las tierras de los indígenas.
El Río La Magdalena. El Río Magdalena dio vida a los poblados aledaños a su cauce. En el siglo XVI el Oidor de la Real Audiencia de México, Don Antonio Canseco, por orden del Virrey, hizo el repartimiento de las aguas del río Magdalena. Se destinaba en primer lugar al pueblo de Totolapan Mipulco (San Nicolás), en donde vivían 31 indios y existía una hacienda, la que podía hacer uso del agua sólo después de que los indios aprovecharan la que tuvieran necesidad, usando la hacienda sólo el remanente.
Presa del Rey. La segunda toma era para el barrio de Ocotepec, el pueblo de San Jerónimo y La Magdalena, además de algunas huertas. El agua seguía su cauce para desembocar en dos presas: una construida por orden del Virrey Marqués de Cerralvo, conocida como Presa del Rey, y la otra por el Oidor Canseco.
Continuaba su cauce pasando por el Molino de Pedro de Sierra y posteriormente surtía al barrio de Tizapán, regaba además grandes huertas antes de llegar al barrio de Sitongo, San Jacinto, Tenanitla y al Colegio del Carmen, para continuar dando vida a diversas haciendas y huertas, así como, al barrio de Chimalistac, al barrio y hacienda de Axotla y al barrio de Oxtopulco.
Al entrar a la Villa de Coyoacán, el agua se detenía en un estanque o caja, para su repartición en las huertas de la misma villa, el agua restante iba a la hacienda LaPiedad, al convento de Churubusco, a la hacienda de San Pedro Mártir, a los barrios de Ozotitlan y Omaxac, y otras varias haciendas
Desarrollo de la Manufactura. En la parte alta del río, su agua hizo posible la creación de diversos molinos de papel, batanes, obrajes, haciendas, ranchos, huertas y pueblos. No es difícil imaginar la hermosura de aquellas aguas, mismas con que fue bautizado el pueblo nativo de aquellas regiones, como lo testifica el Códice de San Nicolás Totolapan.
El mismo río dotó de energía eléctrica a las fábricas textiles, para mover la maquinaria y lavar las telas, contaminando sus aguas al grado de no poder después ser usada para las necesidades de los pobladores, que se quejaban ante las autoridades.
Los Obrajes. En la jurisdicción de La Magdalena Contreras se conservan un serie de monumentos históricos que se vinculan a los obrajes, ranchos y haciendas que se establecieron durante la colonia.
Los españoles trajeron ovejas al Nuevo Mundo e introdujeron grandes talleres, nombrados obrajes, para la manufactura de la lana y producción de paños.
Juntaron artesanos, esclavos negros e indígenas y prisioneros para trabajar en el obraje, en donde se hilaban, tejían y labraban las jergas, bayetas y otros tejidos.
Los obrajes se fundaron en lugares donde abundaba el agua, pues su proceso la requería para el lavado de la materia prima y el movimiento del batán
Las condiciones climatológicas de la cuenca del río de La Magdalena eran favorables para el establecimiento de obrajes, molinos y batanes que surgieron en el año 1535.
El Obraje de Contreras.
El obraje lo fundó el español Jerónimo de León, quien en 1543 recibió del Cabildo de la Ciudad de México un sitio de batán con una merced de agua junto al templo de San Jerónimo; esta merced quedó registrada en los libros de censos, mismos en que consta que, en 1546 lo adquiere Martín Canon, después Juan Bautista Martínez, a partir de entonces, por sucesiones testamentarias, es propiedad de Diego de Contreras (hijo), Tomás de Contreras (nieto) y Diego de Contreras (bisnieto).
El obraje pasó en el año de 1718 a poder de Juan Pérez Padierna (familiar político) y posteriormente a Don Francisco de la Riva Quintana (yerno de Padierna), quien lo heredó a su yerno Francisco Guerra, último dueño y descendiente de la familia obrajera de Contreras.
Francisco Guerra vendió el obraje a Don Martín de San Juan Barroeta en el año de 1760.
Obraje de Anzaldo.
El obraje se encontraba en los altos del pueblo de San Jacinto y camino real al pueblo de La Magdalena. Se localizaba junto al obraje de Contreras y entre los pueblos de La Magdalena y San Jerónimo.
En 1556 fue adquirido por Cristóbal de Escudero, quien compró diversos lotes colindantes con el batán. En 1598, por muerte de Cristóbal de Escudero, doña Leonor de Figueroa, su mujer, y su hijo vendieron a Baltazar de la Barrera dicho obraje, batán y tierras comprendido en 8 caballerías.
Por el año 1647 Baltazar de la Barrera vendió el obraje con batán y 8 caballerías de tierra a Don Antonio de Anzaldo, de donde proviene su nombre. A mediados del siglo XVI siguió conservando su extensión original, hasta que fue invadido por Don Francisco de la Riva Quintana, dueño del Obraje de Contreras, y por habitantes del pueblo de La Magdalena, perdiendo poco más de 2 caballerías.
El 4 de junio de 1780 se resolvió que sólo entraran a los montes para extraer leña y a satisfacer sus necesidades mínimas. Dicha sentencia se ratificó el 27 de abril de 1858. En este año el dueño de la hacienda era Don Nicolás de Teresa, cuyos descendientes mantienen hasta nuestros días parte de lo que fue la hacienda.
Movimientos Sociales
Padierna en 1847. Durante la invasión norteamericana de 1847, en el país se realizaron esfuerzos constantes por mantener la integridad territorial y conformar la conciencia nacional.
La Guerrilla de Don Agustín Reyna. El pueblo de Contreras dio muestra de valor y heroísmo. El 18 de agosto de 1847 la guerrilla contrerense, formada por Don Agustín Reyna, nativo de Contreras, se enfrentó a la avanzada norteamericana en el sendero de Peña Pobre a Padierna. Mientras tanto, el ejército del norte de México, comandado por el General de División Gabriel Valencia, hacía lo suyo a espaldas del Rancho de Padierna, en la Loma de Pelón Cuauhtitlan.
La Batalla de Padierna. La noche del 19 y madrugada del 20 de agosto del año 1847, el ejército invasor norteamericano, viniendo de Tlalpan por Peña Pobre hasta la altura de Padierna, atacó de frente al rancho La Loma Fortificada; al no poder tomarlo dirigió la mayor parte de sus fuerzas por el sendero que salía cerca de Anzaldo, y avanzó hacia el pueblo de San Jerónimo donde pernoctaron, flanqueando, la Loma Fortificada; y de cuyo pueblo salieron en la madrugada del 20 para atacar y tomar por la espalda la misma Loma.
Partes Militares. El General Valencia, en su parte militar del 19 de agosto 8:00 P.M. señala:
"...después de un reñido combate contra todas las fuerzas angloamericanas, tengo el alto honor de participar a VE que he puesto en vergonzosa fuga, con el ejército que tengo el honor de mandar, a todas las fuerzas del anglo-americano, que unidas han embestido mi posición y me atacaron de cuantos modos era posible, desde las doce del día hasta las siete de la noche."
El 20 de agosto, el General Antonio López de Santa Anna envió dos comunicados al General Valencia para que se retirara como pudiera esa misma noche. A la 1:15 horas de la madrugada Santa Anna exclamó al respecto:
"considerando lo que sufriría la División del Norte con la lluvia, sin abrigo alguno, y que ni los hombres ni las armas quedarían útiles para empeñar una acción al otro día, anhelando evitar la derrota que preveía, ordené al General Valencia se retirara a San Ángel".
Los Héroes de Padierna. El ejército norteamericano comenzó su ataque a las 3:00 A.M., ocasionando a las posiciones mexicanas grandes pérdidas. Durante la batalla se capturaron a 813 soldados y 88 oficiales, 4 de ellos generales mexicanos. Las pérdidas de los norteamericanos fueron en total, de 300 hombres en los combates de Padierna.
En el reporte del General Salas, Segundo en Jefe de la División del Norte, que enviara al Ministerio de Guerra señala:
"... a causa de la mala posición ocupada y del abandono que se vieron los movimientos del enemigo, a la madrugada del día 20, fueron batidos en todas direcciones por más de 6 mil los 3 mil infantes reunidos en las lomas de Padierna".
Así, los héroes de Padierna dieron su sangre en aras de la patria, y México los glorificó: el General Frontera, el Capitán Rico, los tenientes, Subtenientes y Alféreces Zulueta, Contreras, Vergara y Quiriarte.
Movimiento Obrero
Los trabajadores textiles de la región de Contreras se organizaron para reducir la jornada de trabajo de 14 a 12 horas diarias, mejorar los salarios y las condiciones internas de trabajo.
Los empresarios utilizaban malos tratos, métodos coercitivos, aplicaban multas y descuentos, tiendas de raya y otros mecanismos para controlar a la clase trabajadora. Estas fueron las causas de los primeros choques entre los trabajadores y sus explotadores capitalistas extranjeros.
El Gran Circulo de Obreros. Las condiciones de trabajo obligaron a la unificación de los trabajadores en sociedades mutualistas y hermandades. Una de ellas fue el Gran Círculo de Obreros (GCO) que se estableció en Contreras y llegó a convertirse en la organización más importante en el país con sucursales en diferentes estados. Sus objetivos estaban encaminados hacia "el bienestar y la mejora de la clase trabajadora".
El origen del Gran Círculo de Obreros se remonta a la década de 1860, y su primera directiva se nombró en septiembre de 1872, tres años después contaba con 28 sucursales, en su mayoría de obreros textiles, seguidos por los sombrereros artesanos:
1a. Fábrica El Águila, Contreras, D.F.
2a. Fábrica San Ildefonso, México.
3a. Fábrica La Fama, Tlalpan, D.F.
19a. Fábrica La Magdalena, Contreras, D.F.
La principal arma de los obreros textiles del Valle de México fueron los múltiples brotes huelguísticos, para luchar por la desaparición de la tienda de raya, la reducción de la jornada de trabajo (de 14 a 12 horas de labor diaria), servicio médico, medicinas en las enfermedades profesionales y la abolición del trabajo nocturno.
Movimientos Sociales
Club Democrático Antireeleccionista. La mayoría de los habitantes en la región de Contreras eran indígenas, campesinos, jornaleros, comuneros y un sector pequeño de trabajadores textiles que vivían en pésimas condiciones.
El fin de la dictadura de Porfirio Díaz, acarreó una lucha interna por el poder político. El pueblo y sus dirigentes aparecen como actores sociales para hacer valer sus derechos, organizándose a través del "Club Democrático Antireeleccionista Vicente Guerrero", que formalmente quedó instalado el día 23 de julio de 1911, siendo elegida como su primera presidenta Socorro E. Ramírez.
La presidenta del Club Antireeleccionista, al saber que pasaría en ferrocarril, por la estación de Contreras, Don Francisco I. Madero, en su viaje a Cuernavaca, le preparó un pliego petitorio haciendo de su conocimiento los principales problemas del pueblo de La Magdalena, ocasionados por los caciques, el cual fue entregado personalmente al candidato presidencial.
Presencia Zapatista. La primera partida de zapatistas en la región aparece en el mes de marzo de 1912. El territorio de La Magdalena Contreras era considerado como un sitio estratégico para entrar a la Ciudad de México.
En estos años la lucha armada había rebasado la periferia de la Ciudad de México y era vista por los vecinos de Contreras con simpatía y buen número de ellos se unieron a la lucha zapatista.
Entre1913 y 1914, las fábricas de Contreras fueron tomadas por los zapatistas con el objetivo de abastecerse de energéticos, mantas, cobertores, entre otras cosas y exigían a sus dueños una cantidad de dinero y productos manufacturados, con la condición de no destruirlas o quemarlas.
La región estaba bajo el mando del jefe zapatista Francisco Pacheco, quien controlaba las fábricas de Santa Teresa y La Magdalena.
Los empresarios solicitaron ayuda a la Secretaría de Guerra y a la comandancia militar para proteger las plantas eléctricas (los Dinamos) y las fábricas textiles, a cambio de dar alojamiento, alimento, abrigo para la tropa y, sobre todo, abastecer de implementos textiles para los cuerpos rurales.
La Secretaría de Guerra envió diversos destacamentos que se establecieron en las fábricas textiles y sus alrededores, conteniendo así a los zapatistas.
Las fábricas representaban cierta neutralidad entre los zapatistas y los cuerpos rurales.
Los cuerpos rurales no se atrevían a disparar su artillería, ya que dichas fábricas representaban una cuantiosa inversión extranjera. Sin embargo, el ejército federal sí atacó los pueblos y rancherías de Contreras, persiguiendo a los zapatistas por toda la Sierra de las Cruces.
En 1914 los pueblos de Contreras y La Magdalena fueron destruidos por el fuego. Sólo quedó una que otra casa respetada por los zapatistas, pues sus propietarios advertían con letreros ser revolucionarios.
La situación se agravó para los trabajadores textiles. Cerca de dos mil familias se encontraban aisladas y en la más completa miseria, rodeadas de los pueblos incendiados.
La Magdalena Contreras continuó en 1915 ocupada por las tropas zapatistas que libraron la batalla decisiva en el mes de noviembre y avanzaron sobre la capital de la República.
Los zapatistas penetraron hasta la estación de Buenavista, en donde se apoderaron de una locomotora, la cual fue llevada al cuartel de Contreras para trasladar sus fuerzas revolucionarias.
El Sindicato "La Lucha". El origen de este sindicato se localiza en 1917. Su primer secretario fue el obrero J. Trinidad Escalona; después de haberse integrado, se formó una comisión para redactar sus estatutos. El sindicato "La Lucha" fue uno de los pilares de la Federación del Ramo Textil, cuando en marzo de 1919 permanecía al margen de toda organización obrera.
En 1920 estallaron diversos conflictos laborales. Los obreros textiles de "La Hormiga", "La Alpina", "Santa Teresa", "La Abeja" y "La Magdalena", así como los campesinos de San Angel, se unieron a los conflictos obreros y declararon una huelga en solidaridad.
El sindicato "La Lucha" estaba afiliado a la Federación Obrera del Ramo Textil (FOT) de corte anarcosindicalista y fue uno de los pilares de la fundación de la Confederación General de Trabajadores (CGT).
La CGT estaba subvencionada por la Federación Comunista del Proletariado Mexicano. La integraron cincuenta representantes de 30 sindicatos de 20 estados de la República, y su lema fue "Salud y Comunismo Libertario".
La CGT surgió como una organización contraria a la Confederación Regional Obrero Mexicana (CROM).
La historia de la CGT como grupo anarcosindicalista se vio manchada por la violencia durante sus primeros seis años. Sus principales escenarios fueron las fábricas textiles de la región de San Ángel y Contreras.
Movimientos Sociales
Huelga de 1922. En apoyo a los trabajadores textiles de la fábrica "San Ildefonso" en septiembre de 1922, la CGT decretó una huelga de solidaridad en todas las fábricas en el Distrito Federal. Terminando la huelga, los industriales de la municipalidad de San Ángel, como represalia, acordaron declarar "el lookout" (paro patronal) cerrando las puertas de las fábricas de La Magdalena, Santa Teresa, La Hormiga, La Abeja y La Alpina..
Los Mártires del 20 de Octubre. El 19 de julio de 1922 sujetos no identificados detuvieron al dirigente de la Federación Hilandera, Julio Márquez.
La noticia del secuestro generó que obreros de las fábricas La Magdalena, Santa Teresa, La Abeja y La Hormiga, marcharan hacia la Presidencia Municipal de San Ángel, el 20 de octubre, en protesta por la desaparición de Márquez, siendo repelidos por la gendarmería montada. En el enfrentamiento murieron Emilio López y el obrero Florentino Ramos.
Después de este suceso todas las filas de la CGT organizaron una manifestación, en la que cargaron el féretro de Florentino Ramos, e hicieron una parada frente al Palacio Nacional, en la Secretaría de Gobernación y en las oficinas del Gobierno del Distrito Federal.
Para recordar a los mártires, se dio el nombre "20 de Octubre", fecha en la que sucedieron los hechos, a la calle ubicada a un costado de la fábrica Santa Teresa, entre ésta y las viviendas de los trabajadores de la misma.
El Sindicato "La Unión". El 20 de julio de 1925, en la fábrica La Magdalena, se creó el Sindicato "La Unión", afiliado a la Confederación Regional Obrero Mexicana (CROM), encabezado por el obrero Ricardo Treviño. Esta organización sindical surgió como opositora al Sindicato "La Lucha", al frente del cual estaba Ciro Mendoza.
Las pugnas de los trabajadores textiles provocaron enfrentamientos armados entre ambos sindicatos.
Dueños de la Fábrica La Magdalena
La factoría estuvo bajo diversas sociedades mercantiles a lo largo de su existencia:
De 1840 a 1866, su propietario fue Don Antonio de Garay, quien fundó la Sociedad de Garay y Compañía.
De 1866 a 1883, su dueño fue el señor Pío Bermejillo, quien la trabajó con la denominación de Pío Bermejillo y Compañía.
En 1883, la adquieren en sociedad los señores León Meyran, Antonio Donnadieu y Adrián Jean, quienes forman la empresa "Meyran, Donnadieu y Compañía."
En 1909 pasa a propiedad del francés Jean Veyan, quien crea "Veyan Jean y Compañía, Sociedad en Comandita".
Para 1928 pasó a formar la empresa "Veyan Jean y Compañía y Sucesores".
En 1932, los socios Adrián, Camilo y Alfonso Jean; Pedro Guzzy, Camilo Reynaud y Luis Veyan, forman la sociedad "Jean Hermanos y Compañía".
La última huelga. La fábrica dejó de funcionar el día 10 de junio de 1967, cuando el Sindicato "La Lucha" emplazó a huelga por violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo de la Industria Textil.
La huelga duró seis años, el día 10 de Marzo de 1973, la Suprema Corte dictó el laudo a favor de los trabajadores textiles, ordenándoles a los dueños de la factoría pagar la suma de 47 millones de pesos por concepto de la indemnización, los cuales no fueron cubiertos y los bienes muebles e inmuebles fueron
sacados a remate. El inmueble fue adquirido por el Departamento del Distrito Federal, el 19 de Septiembre de 1973.
Reparto Agrario
Ejido de San Jerónimo Aculco
Por resolución presidencial, el 19 de julio de 1923, se concedió el ejido al poblado de San Jerónimo Aculco, con una superficie de 200.81 hectáreas, cuya posesión definitiva se dio el primero de agosto del mismo año. El 19 de enero de 1938, se concedió la ampliación del ejido con una superficie de 205 hectáreas, mismas que fueron expropiadas en 1946 para construir la Ciudad Universitaria. Se autorizó una permuta de 41.20 hectáreas de terreno ejidal, recibiendo el ejido una superficie de 100 hectáreas del predio denominado Ocotepec, Municipio de Tihuatlán, Veracruz.
Permuta Ejidal.
En 1950, la sociedad anónima Jardines del Pedregal de San Ángel solicitó la permuta de terrenos ejidales del poblado de San Jerónimo Aculco, para destinarlos a fines de urbanización y cooperar así al desarrollo de nuevas zonas urbanas en regiones de el Pedregal. El ejido permutó así 83.52 hectáreas de su terreno, por una superficie de 101.33 hectáreas del predio denominado Santa Rita, Municipio de Metepec, Hidalgo.
Ejido de San Bernabé Ocotepec
El pueblo de San Bernabé solicitó la restitución de sus tierras en el año 1920, argumentando que el Presidente de la República Porfirio Díaz los había despojado, presentaron como pruebas cuatro cuadernos que contenían los títulos primordiales. La solicitud fue respondida por un perito paleógrafo que declaró apócrifos los planos y títulos presentados, pues la letra y redacción no correspondían a la época.
El 23 de Agosto de 1922 presentaron otra solicitud de dotación de ejido, y después de tres años de trámites, el pueblo de San Bernabé Ocotepec recibió el 5 de marzo de 1924 la resolución presidencial, donde se les dotaba de 383.49 hectáreas de tierra de la hacienda La Cañada.
Reparto Agrario
Ejido de San Nicolás Totolapan.
Los campesinos del pueblo solicitaron ante la Comisión Local Agraria del Distrito Federal la restitución de sus tierras, montes y aguas, en la que presentaron los títulos primordiales expedidos por las autoridades españolas en el año de 1563, firmados por el Virrey Don Luis de Velasco. La superficie que los vecinos pedían se les restituyera era de 50 mil hectáreas. El dictamen lo dieron las autoridades el 15 de diciembre de 1921, resolviendo que no era procedente la restitución, debido a que los títulos primordiales eran apócrifos. En consecuencia se ordenó la dotación de ejido, cuya resolución presidencial se publicó el 29 de abril de 1924, dotando al pueblo de San Nicolás Totolapan de una superficie de 1,300 hectáreas, las cuales provenían de la hacienda de Eslava.
Ampliación del Ejido.
El 2 de marzo de 1935 los mismos campesinos solicitaron ampliación de ejido, ya que existía un déficit de parcelas. El 23 de abril de 1939 se dio la posesión definitiva, otorgándose 1, 404 hectáreas.
En 1939 el pueblo de San Nicolás Totolapan realizó una permuta de tierras con el de San Bernabé, debido a que la hacienda La Cañada colindaba con el pueblo de San Bernabé, éste le dio a San Nicolás una superficie de 54.83 hectáreas, colindantes con terrenos de la hacienda de Eslava a cambio de las 75.60 hectáreas afectadas de La Cañada. Así, la superficie total del ejido de San Nicolás Totolapan resulto ser de 2, 683 hectáreas.
El Ejido del Pueblo de La Magdalena.
La resolución del expediente del ejido del pueblo de La Magdalena Contreras fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 11 de enero de 1924, afectándose la hacienda de La Cañada.
En mayo de 1938 solicitaron ampliación del ejido; el 21 del mismo mes se les notificó a los propietarios de fincas afectables y la resolución definitiva se publicó el día 6 de julio de 1939 y el 15 de mayo de 1940.
En 1946 el Departamento Agrario dictó la resolución sobre certificados de solares urbanos en el pueblo de La Magdalena Contreras.
El 18 de febrero de 1981 se expropió por causa de utilidad pública una superficie de 116.64 hectáreas del ejido del pueblo de La Magdalena Contreras, en favor de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETT).
Bienes Comunales de San Bernabé Ocotepec.
Se presentó una solicitud de confirmación y titulación de bienes comunales por parte de un grupo de 269 solicitantes del poblado de San Bernabé Ocotepec, de fecha 1° de agosto de 1980, publicada en el Diario Oficial de 1a Federación el 29 de abril de 1985, solicitandose una superficie de 600 hectáteras. Finalmente fueron otorgadas 327.18 hectáreas a 124 comuneros, el 22 de septiembre de 1998.
Bienes Comunales de La Magdalena Contreras.
El reconocimiento y titulación de bienes comunales se otorgó mediante resolución Presidencial del 2 de abril de 1975, siendo publicado en el Diario Oficial de la Federación, el 27 de abril del mismo año, llevándose a cabo su ejecución el 21 de enero de 1981, otorgándose a un grupo de 1,779 comuneros beneficiados, una superficie de 2,293 hectáreas de terrenos comunales.
Se Constituye la delegación La Magdalena Contreras
La creación de la Municipalidad de La Magdalena se debió al crecimiento desmesurado de la población y con la finalidad de ejercer un control y distribuir mejor los servicios. Sin embargo, esta división jurídica no tardó en desaparecer y en suprimir el Municipio.
El 31 de diciembre de 1928, por Decreto Presidencial se suprimieron las 17 Municipalidades existentes y el Distrito Federal se dividió en un Departamento Central trece Delegaciones Políticas: General Anaya, Azcapotzalco, Guadalupe Hidalgo, Iztacalco, Coyoacán, San Angel, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Ixtapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac.
Ley Orgánica del Gobierno del Distrito Federal
Los primeros días de enero de 1929, apareció publicada la Ley Orgánica del Distrito y Territorios Federales, la que en su artículo 12 hace mención a la jurisdicción de La Magdalena Contreras:
"La Delegación de La Magdalena Contreras está formada por la población de este nombre, colonias, pueblos, haciendas, ranchos y poblados que están comprendidos dentro del límite que marca la siguiente línea: Por el Norte, a partir del punto fijado al pie de los taludes de la izquierda del río de La Magdalena y la barranca de la Providencia en su confluencia, sigue de este punto al Suroeste, río arriba, por el pie del talud de la izquierda del río de La Magdalena hasta llegar al ángulo occidental del machón norte del puente de San Balandrán.
Frente a la fábrica de Santa Teresa, cruzando el río de La Magdalena toca el ángulo occidental del machón sur del referido puente y sigue hacia el Suroeste, río arriba por el pie del talud de la derecha del mencionado río, hasta su confluencia con el río Eslava o barranca de los Frailes, donde toma rumbo al Sureste al pie del talud de la derecha del mencionado río, hasta su confluencia con el río Eslava o barranca de Los Frailes, donde toma rumbo al Sureste al pie del talud de la derecha de esta barranca, hasta encontrar el pie del talud de la derecha del Thalweg de Viborillas y continúa por una recta hasta el punto llamado "Cruz de Morillo", sobre el camino que conduce de Ajusco a Jalatlaco hasta el centro de la mojonera que existe en dicho lugar; del centro de esta mojonera, que a la vez define uno de Distrito Federal.
Continúa el lindero por dicha línea siguiendo todas sus inflecciones hasta la mojonera que existe en el punto llamado "Cruz de Cuauxuxpan", de este punto continúa hacia el Suroeste por todo el lindero marcado por una cruz de piedra del monte comunal de La Magdalena con el Parque Nacional "Desierto de los Leones", hasta llegar al punto conocido por la Cruz de Coloxtitla, donde existe un monumento de mampostería que afecta la forma de un prisma de base cuadrada, sobre el cual, en su cara superior, queda definido un punto por el cruzamiento de las diagonales tiradas desde sus esquinas que define el vértice de los linderos de los montes de Santa Rosa Xochiac, el Desierto de los Leones y el monte de La Magdalena.
De este punto continúa hacia el Norte por la cerca de piedra que marca el lindero común de los montes de San Bartolo Ameyalco y La Magdalena, pasando por los lugares conocidos por Cabeza de Toro y Xacajonera llamada "Tecaxtitla", para continuar de aquí, pasando por los centros de las mojoneras llamadas "Ixquihuaca", "Mazatepec" y "Teximaloya", que define el lindero de los montes de San Bernabé Ocotepec y San Bartolo Ameyalco.
Del centro de esta última mojonera el lindero continúa con rumbo al Sur, por el que divide los ejidos del pueblo de San Bernabé Ocotepec de los del Pueblo de San Bartolo Ameyalco, para continuar después por el pie del talud de la derecha de la barranca de La Presa.
Llega por este accidente hasta encontrar el punto de intersección de él con el principio del lindero entre los ejidos del pueblo de San Bernabé y la antigua hacienda de La Cañada, para continuar de aquí por la recta que define este lindero con rumbo al Oriente hasta encontrar su intersección con el pie del talud de la izquierda de la barranca de Texcalatlaco. De este punto sigue por el pie del talud de la izquierda de la barranca mencionada, hasta encontrar el ángulo occidental del machón norte del puente del Zopilote, continúa por los parámetros visibles de dicho machón hasta tocar el ángulo oriental de dicho machón, de donde continúa atravesando la barranca en línea recta y luego apañándose al paramento oriental del machón Sur de este punto, por la orilla oriental del camino de automóviles que va de San Angel a Contreras, hasta llegar por cuya arista baja hasta encontrar el pie del talud de la izquierda de la barranca de La Providencia.
Accidente por el cual continúa rumbo al Oriente hasta llegar al punto de intersección de este accidente con el pie del talud de la izquierda de la barranca de La Providencia, accidente por el cual continúa con rumbo al Oriente hasta llegar al punto de intersección de este accidente con el pie del talud de la izquierda del río de La Magdalena, en donde termina".
Se Constituye la delegación La Magdalena Contreras
Las primeras colonias
Entre 1919 y 1920, los señores Francisco del Olmo y Bernardo Velasco, llevaron a cabo las ventas de los terrenos de sus propiedades, que son los que en la actualidad forman la colonia La Cruz. Posteriormente, se formaron las colonias La Concepción, La Guadalupe, Padierna y Santa Teresa, cuyos terrenos pertenecían a las empresas de las fábricas de La Magdalena y Santa Teresa, las que fraccionaron y vendieron a sus trabajadores. En 1929 se conforma el espacio urbano de la Delegación. El plano publicado en este año señala los pueblos que la integran: La Magdalena Contreras, San Jerónimo y San Bernabé y aparecen las primeras colonias: Padierna, Santa Teresa, el Barrio de Las Calles, Puente Sierra, entre otras.
La traza de la Delegación
El trazado de las calles de la zona urbana era muy irregular, exceptuando las de la colonia Padierna y las de San Jerónimo.
Alumbrado Público
En 1929 se instaló el primer alumbrado público sobre la calle Emilio Carranza, en el pueblo de La Magdalena. El Pueblo de San Bernabé Ocotepec aún se encontraba separado de esta región, comunicándose con ella por un camino que llegaba a La Magdalena.
Se constituyen vías de comunicación
Existía un camino que conducía a la Ciudad de México, San Angel y Tlalpan. Las principales calles eran: Av. San Jerónimo, Av. Alvaro Obregón, calle Emilio Carranza y el Camino Viejo a la Hacienda de Eslava.
Los límites de la zona urbana
Al norte, la calle de la Asunción; al noroeste, el camino a San Angel (hoy Av. México); al este, el Río Magdalena; al sureste, la vía del ferrocarril de Cuernavaca; al sur, Los Tepetates; al suroeste, el camino a Pueblo Nuevo y Av. Buenavista; al oeste, el acueducto (Av. Potrerillo) y al noroeste, esta misma avenida.
Expansión urbana
A mediados de los años cincuenta el proceso de urbanización se extiende en la jurisdicción y parte de ella se integra a la Ciudad de México, por medio de la Av. San Jerónimo y el Camino a Contreras, absorbiendo las siguientes áreas: San Jerónimo (hasta la calle Lerdo de Tejada), Héroes de Padierna, Santa Teresa, La Guadalupe, La Concepción, San Francisco, La Cruz, Las Calles, Barranca Seca, San Nicolás Totolapan y el pueblo de La Magdalena.
En estos años se observan escasos asentamientos en la parte más al norte de San Jerónimo. Entre el camino a Contreras y San Bernabé se edifica la Unidad Independencia, en 1960. El proceso de urbanización de la Delegación hacia el sur se contuvo debido a su topografía accidentada y a la zona ecológica protegida que se localiza en la Cañada de Contreras.
Se construye el Periférico y la Unidad Independencia
En la misma década de los sesenta la zona sigue creciendo, presentándose ya una continuidad entre la Ciudad de México y la porción urbana de La Magdalena Contreras. A finales de esta década crece con la construcción del periférico y la Unidad Independencia. La Unidad de Habitación y Servicios Sociales recibió el nombre de "Independencia" con motivo de la conmemoración del 150 aniversario del movimiento libertador.
Fue inaugurada el 20 de septiembre de 1960, contando con 2,237 viviendas, un supermercado, tres centros comerciales de primera necesidad, una zona comercial especializada, un centro deportivo, oficinas administrativas, de correos y telégrafos, clubes juveniles, biblioteca, salón de reuniones sociales, un teatro cubierto y otro al aire libre, un cine con 2,200 localidades, una guardería infantil, dos escuelas primarias, un centro de seguridad social para bienestar familiar y una clínica con camas para hospitalización, que daría servicio a 20 mil personas. Todo edificado en una extensión de 33 hectáreas, de las cuales 22% eran ocupadas por edificios, 68% por parques y jardines y el 1% por calles y estacionamientos.
Urbanización masiva
En la década 1970-80 la región poblada continúa evolucionando rápidamente, surgiendo nuevas colonias y fraccionamientos, y conurbando los asentamientos de la capital, que habían permanecido aislados, como en el caso del pueblo de San Bernabé Ocotepec. Las nuevas colonias y los fraccionamientos que nacen en estos años son: Conjunto Residencial Santa Teresa, Pedregal II, Pueblo Nuevo, Potrerillo, El Rosal, El Toro, Las Cruces, Las Palmas, Barros Sierra, Los Padres, El Tanque, Cuauhtémoc, Lomas Quebradas y La Malinche.
Personajes y la Nomenclatura
Anzaldo, Antonio de.
Antonio de Anzaldo fue dueño del obraje de paños, mismo que fue conocido por su apellido Anzaldo. Posteriormente un pedazo de terreno, que antes perteneció al mismo obraje, se le conoció como Rancho de Anzaldo.
Cabrera, Luis. (1876-1954).
Abogado, poeta y escritor. Nació en Zacatlán, Puebla. Partidario del maderismo, se afilió al constitucionalismo en 1913.
Es autor del primer proyecto de Reforma Agraria. Fue diputado al Congreso de la Unión en dos periodos. Fue Secretario de Hacienda en 1915 y 1919-20, acompañó a Carranza hasta que fue muerto. Periodista desde 1892, escribió sobre economía, política y sociología, autor de varios libros: El Balance de la Revolución; Herencia de Carranza; Veinte años después, etc. Hoy una de las avenidas principales de la Delegación lleva con honor su nombre.
Carranza, Emilio. (1905-1928)
Aviador, precursor de la aviación mexicana. Nació en Villa de Ramos Arizpe, Coahuila. Ingresó como alumno supernumerario en la Escuela Militar de Aviación de Balbuena en 1921, llegando a ser Teniente de la Fuerza Aérea Mexicana.
Con su hermano Sebastián construyó un aeroplano, el "Toloche", con el que realizaron un vuelo sin escalas de la Ciudad de México a Ciudad Juárez. Ascendió a Capitán en 1928. Posteriormente, realizó un vuelo sin escalas de la Ciudad de México a Nueva York, con su avión llamado "Excélsior", que patrocinó el periódico del mismo nombre.
Murió al intentar el vuelo de regreso, al caer su avión en Sandy Ridge, el 12 de Julio de 1928. En el pueblo de La Magdalena una calle lleva su nombre.
Contreras, Diego de.
Dueño del obraje de paños ubicado en lo que hoy es el Foro Cultural, al cual se le conoció como el Obraje de Contreras. En el año de 1771 se construyó un camino carretero que comunicaba al obraje, el cual fue conocido como Camino Real a Contreras.
Contreras, Tomás. (1660)
Fundador y pionero de la industria artesanal textil.
Zapata, Emiliano.
Precursor del movimiento agrario en los pueblos de Contreras.
Enderica, Manuel.
Dueño de la Hacienda de San Nicolás Mipulco o Eslava. Fue denunciado por fray Manuel de San Rafael, Carmelita Descalzo del convento de San Ángel,
ante el tribunal de la Inquisición, de proferir palabras injuriosas en contra del rey y de apoyar ideas de la revolución francesa.
Lo procesó la Inquisición al encontrarlo relacionado con otros personajes, también en proceso por la Inquisición, en diversas partes de la Nueva España: Guadalajara, Guanajuato, etc.
Eslava, Antonio de.
Don Antonio de Eslava fue dueño de la Hacienda de Mipulco por el año de 1714, y desde entonces se le conoció como Hacienda de Eslava o de San Nicolás, pues el casco de la hacienda quedaba comprendido en el pueblo de San Nicolás Totolapan.
Garay, Antonio de. (1846)
Fundador de la fábrica textil La Magdalena. Fue también funcionario en la administración pública, tenía a su cargo la Dirección de Colonización e Industria.
Hermanos Flores Magón, Enrique y Manuel
Organizaron durante el primer lustro del actual siglo a los trabajadores textiles para llevar a cabo un gran número de huelgas en la zona fabril de Contreras y San Angel.
Cortés, Hernán. (1529)
Adquiere por ordenanza real una merced "por ahora y para siempre", que le concedía el título de "Marqués del Valle de Oaxaca", otorgándole las villas y
pueblos de Coyoacán, sus aguas, tierras, pastos e indios.
Iztolinqui.
Descendiente de Maztlatzin, cacique y gobernador de Coyoacán y señor de las tierras de Atlitic, Ocotepec, Aculco y Totolapan. Ayudó a los conquistadores españoles a vencer a los mexicas. A cambio de sus servicios, Don Hernan Cortés le respeta su linaje real y lo confirma cacique y gobernador de Coyoacán, es bautizado con el nombre de Juan de Guzmán Iztolinqui.
Personajes y la Nomenclatura
Rosas, Juventino.
En el año 1875 la familia Rosas emigra de Santa Cruz de Galeana, Guanajuato, a la Ciudad de México en busca de prosperidad. En aquel tiempo Juventino Rosas contaba con siete años de edad y tocaba todo tipo de piezas en su violín. A sus 15 años se incorporó a la Compañía de Ángela Peralta, tocando diversos instrumentos: violín, piano, flauta, trompeta, clarín, etc.
Juventino conoció al doctor Manuel Espejel, quien percibe sus virtudes musicales y, gracias a su amistad con el maestro Alfredo Bablot, Director del Conservatorio Nacional de Música, lo inscribe en esa institución en los cursos de teoría musical y de solfeo; pero debido a la penuria, pronto dejó los cursos. Decidió trasladarse al vecino pueblo de Contreras, en donde, en el retiro campirano, compuso gran parte de su obra musical.
José Reina, sobrino del Director de la Orquesta de Contreras y amigo de Juventino relata: " se pasaba grandes temporadas en Contreras, y en sus momentos de ocio daba rienda suelta a su inspiración, componiendo continuamente bailables que hacían eco en el pueblo.
Así nació "junto al manantial", a la vera de un gallinero, encima de una sucia mesa de cocina, escuchando el zumbido de las coloreadas aguas de los derrames de las fábricas. En un principio se llamó "junto al manantial" nombre con que fue ejecutado algún tiempo. El compositor Miguel Ríos Toledano hizo el arreglo para piano cambiándole el nombre antes citado por el de "Sobre las olas".
Maztlatzin. (1427).
Hijo de Tezozomoc, funda el señorío de Coyoacán, primer rey en los pueblos de Contreras. A la muerte de su padre adquiere el reinado de Azcapotzalco.
Declara la guerra a los mexicas, matándoles a su rey Chimalpopoca, quienes designan como su IV rey a Itzcoatl. Este une fuerzas con los texcocanos y vencen a Maztlatzin, quien se refugia en su reino. Los pueblos de Coyoacán fueron sometidos por los aztecas y obligados a pagar tributo a los mexicas.
Mendoza, Antonio.
Otorgó a los naturales de Coyoacán, en el año 1535, los títulos primordiales para la fundación y congregación de sus pueblos, ejemplo de ello, son los Códices de San Nicolás Totolapan y el Lienzo de San Bernabé Ocotepec.
Payno Flores, Manuel. hijo. (1894)
Notable escritor y periodista. Hay evidencias de que vivió en Contreras, realizó diversas investigaciones sobre el Río de La Magdalena, las cuales aparecieron en el Boletín de la Sociedad de Geografía y Estadística. Murio en San Angel en 1894.
Payno y Bustamante, Manuel.(1853) (Padre de Manuel Payno Flores).
Fue un distinguido hombre de negocios, trabajó en la administración pública, de donde concibió la idea de la creación del Banco de Avío, después, Don Lucas Alamán retomó este proyecto y lo cristalizó al lado del Presidente Anastasio Bustamante. El señor Payno y Bustamante falleció en Contreras y sus restos descansan en la capilla de la Concepción.
Tezozomox (1426).
Señor tepaneca de Azcapotzalco, sus dominios territoriales comprendían a los pueblos de Contreras.
Valencia, Gabriel (General).
Durante la guerra de intervención norteamericana, atacó al ejército invasor el 19 de agosto de 1847, en el rancho de Padierna, en Contreras.
Velasco, Luis.
Segundo Virrey de la Nueva España. Durante su gobierno, procuró mejorar las condiciones de los naturales, puso en libertad a más de ciento cincuenta mil indígenas. Un año antes de su muerte, el día 8 de julio expidió una cédula real mediante la cual a los nativos de San Nicolás Totolapan, se les otorgaron siete mil varas de tierra para la fundación y congregación de su pueblo. Dicha cédula se encuentra en el Códice de San Nicolás, en donde se contiene también la fundación de Aculco y Atlitic.
Miguel Hidalgo:
Historia de la Delegación Miguel Hidalgo
La Miguel Hidalgo es Delegación Política desde hace sólo unos 30 años, sin embargo su territorio tiene una gran tradición histórica. El territorio que abarca hoy en día es una fusión de los antiguos asentamientos prehispánicos de Tacuba, Tacubaya y Chapultepec junto con las menos antiguas colonias residenciales de Polanco, Lomas de Chapultepec, Bosques de las Lomas y las colonias populares como Popotla, las Pensil, las Argentina, América, Santa Julia y Observatorio, entre otras.
Época Prehispánica
Chapultepec
En este sitio, considerado como la "esmeralda del Anáhuac", a donde iban reyes y poetas de caza o a contemplar la naturaleza, se asentaron varios pueblos indígenas como chichimecas, toltecas y mexicas. Éstos últimos, en su peregrinaje desde tierras del norte a finales del siglo XIII, se quedaron ahí durante 20 años. De este punto fueron expulsados por los tecpanecas de Azcapotzalco, antes de fundar la ciudad de México-Tenochtitlán, en el centro de la laguna del valle de México. Los tenochcas, como se les conoció después, llegaron a dominar toda Mesoamérica a partir de la alianza que establecieron con los pueblos de Texcoco y Tlacopan (Tacuba). Una vez establecida la gran Tenochtitlán, se consideró a Chapultepec como un lugar sagrado desde donde Moctezuma Ilhuicamina, señor de los mexicas, mandó construir un acueducto, que pasaba por la Calzada Tacuba, para traer agua desde los manantiales de Chapultepec hacia la gran Tenochtitlán.
Posteriormente, Moctezuma Xocoyotzin hizo que en Chapultepec se construyeran estanques para criar peces y enriqueció la flora del bosque con gran variedad de plantas y árboles venidos de toda Mesoamérica.
Nezahualcóyotl, señor de Texcoco y aliado de los mexicas, mandó construir un palacio al pie del cerro, cercó el bosque e introdujo más especies de animales y plantas, como los ahuehuetes que todavía se conservan hoy en día.
Tacuba
En tiempos prehispánicos esta población, a la que se le llamaba Tlacopan, fue sometida por los tecpanecas de Azcapotzalco, quienes impusieron a Totoquihuatzin como gobernante. Izcóatl, señor de los mexicas, y Nezahualcóyotl, señor de Texcoco, se aliaron en 1428 para arrancar a Azcapotzalco el predominio sobre los demás pueblos del altiplano, al haber fallecido el rey Tezozómoc y haber usurpado el poder su hijo Maxtla. Ante el peligro que significaba el ataque de esos dos pueblos, Totoquihuatzin optó por no ir a la guerra, por lo que se consideró unido a los dos atacantes en lo que se la historia reconoce como la Triple Alianza.
Tenochtitlán y Texcoco erigieron Tlacopan como sustituto de Azcapotzalco, dejando a Totoquihuatzin como su señor, para gobernar al derrotado pueblo tecpaneca, aunque con poderes limitados.
De oriente llegaban informes sobre gente extraña que desembarcaba en la costa y avanzaba hacia México-Tenochtitlán. En este momento Tlacopan, o Tacuba como sería llamada más tarde por los españoles, era gobernada por Tetlepanquetzal.
Tras un periodo de vacilaciones y dudas, Moctezuma Xocoyotzin recibió a los españoles encabezados por Hernán Cortés. Durante algún tiempo los invasores fueron tratados con toda amabilidad; sin embargo, en 1520 traicionaron la hospitalidad que se les brindó y, durante una ceremonia religiosa en el Templo Mayor, apresaron a Moctezuma y asesinaron a los sacerdotes y asistentes pensando que fraguaban un ataque en su contra. A partir de ese momento los mexicas, llenos de indignación, sitiaron el edificio donde se hospedaban los invasores. Al poco tiempo, Moctezuma falleció a manos de los españoles, quienes aprovecharon que los mexicas preparaban los funerales de su señor para emprender la huida por la calzada de Tacuba -que comunicaba a esa población con Tenochtitlán- pero fueron descubiertos y atacados (el trazo original de ese camino se conserva todavía en la actual calzada México-Tacuba). Se dice que cuando Cortés vio a su ejército prácticamente derrotado, lloró bajo un ahuehuete en Tlacopan (Tacuba), al que popularmente se le conoce como "el árbol de la noche triste".
Un año después, cuando Cortés regresó a conquistar Tenochtitlán, pasó por Tlacopan (Tacuba) y mandó quemar todas las casas que su ejército encontró al paso.
Tacubaya
A fines del s. XIII cuando pasaron por ahí los mexicas, Tacubaya era sólo un paraje, y más tarde, a la llegada de los españoles, una pequeña aldea.
Dominación española
El 13 de agosto de 1521, el pueblo mexica finalmente fue vencido por los españoles; Cuauhtémoc fue apresado y Tenochtitlán quedó devastada, sometida.
Chapultepec
Una vez consumada la conquista, Cortés repartió tierras e intentó adueñarse de Chapultepec. Sin embargo, Carlos V, rey de España, se negó y declaró el cerro y el bosque patrimonio de la Ciudad de México porque ahí se encontraban los manantiales que abastecían de agua potable a la capital.
Casi 100 años después de la Conquista se terminó de construir el nuevo acueducto que transportaba el agua desde los manantiales de Chapultepec hasta la fuente del Salto del Agua en un trayecto de cuatro kilómetros.
El palacio que había construido Nezahualcóyotl en Chapultepec fue destruido; sobre él, de 1784 a 1786, por órdenes del virrey Matías de Gálvez, se edificó una mansión de descanso para los virreyes de la Nueva España. El Castillo, en el que posteriormente ocurrieron episodios importantes de la historia nacional, todavía ocupa la cima del cerro.
Tacuba
Con el triunfo de los españoles sobre la población indígena, Tacuba, al igual que el resto de las tierras aledañas a Tenochtitlán, comenzó a poblarse. Cortés comenzó a repartir las tierras fértiles con fines agrícolas. El sistema de repartimiento de tierras y la encomienda fueron establecidos. Las tierras se repartían como retribución a los soldados por los servicios prestados a la corona durante la guerra de Conquista. En cada repartimiento aplicaba la encomienda, es decir, al nuevo propietario se le encomendaba garantizar que determinado número de indios recibiría doctrina cristiana y protección (lo que se prestó a esclavitud y explotación). Además, se establecieron impuestos y se fundó la Real Audiencia.
Tacuba sufrió cambios importantes durante este periodo, particularmente en su urbanización. Por la calzada de Tacuba (ya repartida en el s. XVI) entraba diariamente maíz, trigo, frutas; fue un puente importante para la economía en la Colonia.
Cortés pensó establecerse en Tacuba pero finalmente llevó su gobierno a Coyoacán debido a las inundaciones que afectaban (y siguen afectando) a esta zona en época de lluvias.
Aquí fue uno de los primeros lugares donde se llevó a cabo la catequización. Entre 1533 y 1535 los frailes franciscanos erigieron el templo y el convento de Tacuba, donde vivían 5 religiosos encargados de evangelizar a los indios de 18 comunidades. A fines del siglo XVII los dominicos fundaron el hospicio de San Jacinto para alojar temporalmente a los misioneros que hacían escala en la Nueva España, de paso a las filipinas. En 1689, los carmelitas fundaron el convento de San Joaquín. Por su parte, los mercedarios establecieron la casa de recolección en Merced de las Huertas, también en el siglo XVII. En ese entonces pertenecían a Tacuba las tierras más importantes de los alrededores como Tlanepantla, Azcapotzalco, Naucalpan y Huixquilucan.
Tacubaya
En 1535 este territorio formó parte del mayorazgo fundado por Cortés, por lo que el pueblo se trazó conforme a lo establecido por el Primer Concilio Mexicano que disponía reunir a los indios en poblaciones.
Hacia 1590 los frailes dominicos fundaron una iglesia y convento en el sitio en que hoy está la parroquia de Tacubaya que, con fines catequizadores, se llamaba ya San José de Tacubaya.
Esta zona, por su clima y la pureza de su agua proveniente de los ríos de la Piedad, Morales y Xola, resultó favorable a los árboles frutales traídos de Europa, como el olivo, ciruelos y naranjos. Se sembró trigo y hubo molinos; también haciendas y casas de descanso de gente acomodada.
Felipe III, rey de España, ordenó en 1607 que la capital se trasladara a las Lomas de Tacubaya, debido a las frecuentes inundaciones en la Ciudad de México; sin embargo, el municipio lo convenció de que el abandono de los edificios ya construidos en la ciudad representaría una gran pérdida y la mudanza se canceló.
En 1740 se erigió el Palacio Arzobispal que más tarde fue habitado por los presidentes Comonfort y Santa Anna; luego fue sede del Colegio Militar y, posteriormente, el Observatorio Astronómico. Actualmente es sede del Servicio Meteorológico Nacional.
México Independiente
El territorio que actualmente ocupa la demarcación política Miguel Hidalgo sufrió varios cambios en el transcurso del siglo XIX.
Chapultepec
A partir de 1842, el Castillo de Chapultepec fue sede del Colegio Militar. Sus 200 cadetes, a las órdenes de Nicolás Bravo y Mariano Monterde, secundaron a los soldados del batallón de San Blas, comandados por Santiago Xicoténcatl, en la defensa contra el ataque de ocho mil soldados estadounidenses durante la invasión de 1847. Las fuerzas invasoras sufrieron grandes pérdidas al escalar las laderas del cerro, pero finalmente se impusieron.
Cuando se retiraron las tropas, el Castillo quedó abandonado por algunos años hasta que en 1859 el presidente conservador Miguel Miramón (que había participado en su defensa durante la invasión norteamericana) ordenó que se reinstalara ahí el Colegio Militar.
En 1864 Francia invadió México e impuso a Maximiliano de Habsburgo como emperador. Uno de sus decretos fue ordenar que se trasladara a otro sitio el plantel militar para poder restaurar el Castillo e instalarse en él. Gracias a costosas obras el Castillo se amplió con terrazas, se construyeron las rampas que rodean al cerro y varias calzadas en el interior del bosque.
Para llegar a la ciudad el emperador ordenó adquirir terrenos aledaños al bosque con el fin de formar camellones, glorietas y arboladas que constituyeron el Paseo del Emperador (hoy Paseo de la Reforma).
El Castillo de Chapultepec permaneció como residencia oficial de los gobernantes de nuestro país por algún tiempo. El presidente Porfirio Díaz, quien lo habitó por más tiempo y le hizo más modificaciones, mandó embellecer el castillo y ordenó que se restaurara el ala occidental para alojar nuevamente el Colegio Militar.
En esos tiempos, funcionaba ahí el Observatorio Astronómico, Meteorológico y Magnético; se construyeron el Anfiteatro o Tribuna Monumental y la escalinata sur que la comunica con el Castillo, además de un elevador entre la roca y, tiempo después, una central telefónica y otra telegráfica para el uso personal del presidente. De la misma época datan las rejas que hoy rodean la primera sección. Asimismo, se incorporaron extensos terrenos boscosos aledaños a Chapultepec; se pavimentaron sus principales avenidas y calzadas; se crearon dos lagos artificiales, el menor con embarcadero y el mayor con una fuente monumental en el centro. A la orilla del lago se construyó una casa de verano para el señor presidente, hoy centro de difusión artística y cultural de la UNAM.
Tacuba
Consumada la Independencia, el templo y convento franciscano de Tacuba pasó a ser casa arzobispal y el convento dominico fue transformado en sede de la Escuela de Agricultura, creada en 1854. Cuando comenzó a escasear el agua, las tierras se empezaron a arrendar o a fraccionar y vender.
Tacubaya
Este sitio dio nombre a dos planes fraguados por los conservadores: en 1841, el de las 7 bases, creado con el fin de que Antonio López de Santa Anna pudiera asumir de nuevo el poder, cuestión que logró y, el segundo fue el golpe de Estado que dieron el presidente Comonfort y el general Zuloaga para desconocer la Constitución Federal apenas promulgada en 1857. Esto desencadenó la Guerra de Reforma, entre 1858 y 1860.
En el transcurso de esa guerra, el 11 de abril de 1859 se enfrentaron en Tacubaya las tropas liberales de Santos Degollado y las conservadoras bajo el mando de Leonardo Márquez quien, tras su triunfo, se ganó el apodo de "El Tigre de Tacubaya" al haber mandado fusilar a los oficiales y soldados prisioneros, a una parte de la población de la villa (por considerar que había apoyado a los liberales), así como a los médicos asistieron a los heridos. Más tarde Benito Juárez bautizaría esta zona como Tacubaya de los Mártires.
En esa época la municipalidad de Tacubaya se componía de la villa del mismo nombre como cabecera y de los pueblos de La Piedad, Mixcoac, Santa Fe y Santa Lucía; las haciendas de La Castañeda, San Borja, Narvarte y de la Condesa; los ranchos de Álamos, Xola, del Castillo, La Hormiga y El Cuernito; los molinos de Valdés y del Rey; la fábrica de papel de Belén, y San Pedro de los Pinos.
En 1875 se inauguró el panteón de Dolores, que pasó a ser propiedad del municipio dos años más tarde.
En tiempos en que Porfirio Díaz gobernaba México, acaudalados residentes de la Ciudad de México construyeron fincas de recreo en Tacubaya, atraídos por su buen clima, la excelente calidad del agua y la belleza de sus huertas. Además, algunas casas de juego se establecieron en la zona.
Para 1888 Tacubaya tenía poco más de 9 mil habitantes y, para principios del siglo pasado, tenía más de 20 mil pobladores.
Siglo XX
A principios del s. XX la ciudad apenas alcanzaba a los pueblos de Tacuba y Tacubaya.
La Revolución Mexicana visitó con numerosos ejércitos a Tacuba, Tacubaya y Chapultepec.
El centralismo político trajo a Tacuba cemento en vez de huertas y, a Tacubaya, el fraccionamiento de las lujosas casas de veraneo y haciendas de los acaudalados, donde se crearon colonias y vecindades.
Luego llegaron los tranvías y ferrocarriles. En los años treinta el crecimiento acelerado de la industria y el comercio hizo que se poblaran los espacios que quedaban libres entre estos pueblos y la ciudad, para crear lo que ahora conocemos como esta enorme urbe. La mayoría de las grandes residencias de Tacuba y Tacubaya desaparecieron.
Aunque recién comenzado el siglo, se había decretado una nueva disposición del Distrito Federal. El 13 de abril de 1917 se expidió una ley que mantenía vigente el decreto de 1899 en lo relativo a la división de esta entidad; es decir, éste volvió a quedar dividido en la municipalidad de México y seis prefecturas, entre ellas la de Tacubaya.
El Distrito Federal fue un estado como los otros de la República y estuvo dividido en municipios hasta el 28 de agosto de 1928, cuando su gobierno fue encomendado al Presidente de la República por conducto del Departamento Central, creado en esa fecha para tal fin, con jurisdicción en las antiguas municipalidades de México, Tacubaya y Mixcoac, y en 13 delegaciones: Guadalupe-Hidalgo, Azcapotzalco, Iztacalco, General Anaya, Coyoacán, San Ángel, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac.
El 31 de diciembre de 1941, ya sólo aparecían como partes del Distrito Federal la Ciudad de México y 12 delegaciones: Gustavo A. Madero, Azcapotzalco, Iztacalco, Coyoacán, Villa Álvaro Obregón, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac. La Ciudad de México, a su vez, estaba constituida por doce cuarteles (que se convirtieron en las actuales delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza).
La Ley Orgánica del Distrito Federal vigente, que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 29 de diciembre de 1970, omite, por primera vez en un texto legal, la distinción entre el Distrito Federal y la Ciudad de México, es decir que desde entonces significaban lo mismo. Así pues esta entidad queda dividida, de acuerdo con sus características geográficas, sociales y económicas, en las 16 delegaciones que existen hasta el momento.
Chapultepec
El presidente Francisco I. Madero habitó el alcázar de Chapultepec durante breves temporadas. Siendo presidente Venustiano Carranza, suprimió el Colegio Militar en 1914 y, aunque no habitó el Castillo, mandó construir la fachada sur, restaurar la escalera de honor y ampliar el bosque por el lado oriente, con una monumental entrada flanqueada por dos leones de bronce.
Los presidentes Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Emilio Portes Gil optaron por no habitar el castillo de Chapultepec, sino el edificio contiguo, que fue construido originalmente como residencia del director del Colegio Militar. El castillo fue habilitado por órdenes de Obregón para alojar a la Contraloría General de la Nación. Los presidentes Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez volvieron a hacer del alcázar del castillo de Chapultepec la residencia presidencial, que Lázaro Cárdenas trasladó a Los Pinos. En 1944, el Castillo de Chapultepec fue destinado a ser el Museo Nacional de Historia.
A fines de los cuarenta, Gabriel Ramos Millán y otros inversionistas urbanizaron lo que es ahora la colonia Polanco, situada entre la antigua zona de Santa Julia y el Bosque de Chapultepec.
Por esa época varias empresas de los sectores público y privado se instalaron a lo largo de las avenidas Ejército Nacional y Marina Nacional; además, la Secretaría de la Defensa y otras dependencias militares se ubicaron en Lomas de Sotelo. Todo ello propició que en los llanos de la región se trazaran calles y se erigieran residencias y edificios.
En 1962 y 1974, se abrieron al público la segunda y la tercera secciones de Chapultepec, respectivamente.
Tacuba
Al estallar la revolución, la municipalidad de Tacuba contaba con algo menos que 10 mil habitantes, considerando la villa de Tacuba, los pueblos de San Joaquín, Popotla y la Magdalena, los barrios de la Tlaxpana, Santa Julia, El Imparcial, San Álvaro y Santo Tomás, así como las haciendas de Molino Prieto, Molino de Sotelo y Los Morales.
Desde el primer tercio del siglo XX, el crecimiento poblacional y la concentración de las actividades económicas en capital, propiciaron que tanto haciendas como ranchos fueran fraccionados y también que barrios y pueblos quedaran unidos a la urbanización.
En Tacuba, las zonas habitacionales se extendieron hasta el borde del río Consulado, en los límites con las colonias Santa María la Ribera y San Rafael.
En los años veinte y treinta en esta zona se establecieron varios colegios: en 1920, el Colegio Militar reabrió sus instalaciones de Popotla (a donde había sido trasladado el 1913) las cuales fueron renovadas en 1926; en 1925, la Escuela Nacional de Maestros y La Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Autónoma de México; en 1937, durante la Presidencia del General Cárdenas, se fundó el Instituto Politécnico Nacional en Santo Tomás. Estas instituciones impulsaron el crecimiento de la población.
Después de 1940, al poniente de la zona de Tacuba se crearon los panteones Francés, General Sanctorum, Inglés y Español; en los terrenos de la antigua fábrica de papel Belén, en lo que hoy es la tercera sección de Chapultepec, se estableció el Panteón Civil de Dolores, considerado entre los más grandes de Latinoamérica.
Tacubaya
En el s. XX se agotaron los manantiales de las haciendas que funcionaron como casas de veraneo.
A partir de los años cuarenta los espacios que separaban la villa de Tacubaya de la Ciudad de México se fueron poblando hasta que ambas quedaron unidas.
Etimología
TACUBA significa "sobre la jaras".
TACUBAYA significa "lugar en que se toma el agua".
CHAPULTEPEC significa "el cerro del chapulín".
Sitios Históricamente Relevantes
ÁRBOL DE LA NOCHE TRISTE
Dirección: Calzada México -Tacuba y Mar Blanco.
Comandados por Cuitláhuac y Cuauhtémoc, los guerreros mexicas emprendieron una persecución a los hombres de Hernán Cortés, quienes después de haber dado muerte a Moctezuma, huyeron por la que es hoy la Calzada México-Tacuba. Al ver a su ejército prácticamente derrotado por la batalla, Cortés se sentó bajo un frondoso ahuehuete, lugar en donde según se dice, lloró de rabia e impotencia.
CASA DEL LAGO
Dirección: 1ª. Sección del Bosque de Chapultepec.
Se inauguró el 29 de abril de 1908 a orillas del lago principal. Originalmente la casona se destinó para alojamiento de distinguidos visitantes extranjeros, aunque también se usó como finca de verano de algunos presidentes de la República. Posteriormente, albergó al Instituto de Biología de la UNAM y desde 1959 es centro de difusión cultural.
LA CASA AMARILLA Y EX TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
Dirección: Av. Parque Lira No. 94
Sede de la Delegación Miguel Hidalgo.
Se construyó en el año de 1618 con la intención de convertirla en convento y lugar de descanso de los Padres Franciscanos. Posteriormente, residencia majestuosa del Marqués de las Amarillas, que fue Don Agustín de Ahumada y Villalón.
Anexo a la Casa Amarilla se construyó un bello templo de ladrillo consagrado a la Virgen de Guadalupe.
LA ROTONDA DE LOS HOMBRES ILUSTRES
Dirección: Avenida Constituyentes s/n.
Panteón Civil de Dolores.
Centro de homenaje patrio que exalta los valores humanos. Fue designada como tal en 1872 por el presidente Sebastián Lerdo de Tejada. Lugar de honor destinado para el reposo de los restos de los héroes y hombres ilustres que han engrandecido a México.
BAÑOS DE MOCTEZUMA
Dirección: Av. Heroico Colegio Militar. 1ª. Sección del Bosque de Chapultepec.
El emperador Moctezuma mandó construir estos baños en las faldas del Cerro Chapultepec. Originalmente en este sitio existió un manantial que abastecía a la ciudad prehispánica de agua para uso doméstico. Estos baños también fueron utilizados más adelante por el Emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota. El manantial se agotó en el siglo XIX y hoy sólo quedan un par de muros y una reja que los preserva.
CUEVA DE CINCALCO
Dirección: 1ª. Sección del Bosque de Chapultepec.
Significa "lugar de entrada al inframundo". Ubicada en las faldas del Cerro de Chapultepec, dentro de lo que ahora es el Audiorama.
El último de los dirigentes de Tula, abandonó la ciudad después de enfrentarse a la rebelión de su pueblo durante una sequía y se exilió en este cerro, donde años más tarde se suicidó dentro de la Cueva de Cincalco.
ALTAR A LA PATRIA (A LOS NIÑOS HEROES)
Dirección: 1ª. Sección del Bosque de Chapultepec.
Con motivo del Centenario de la defensa del Castillo, en 1947 se iniciaron los trabajos para la erección de un gran monumento en honor de los cadetes caídos. La obra fue desarrollada por el arquitecto Enrique Aragón y el escultor Ernesto Tamariz. Consta de un semicírculo abierto en el centro, con seis grandes columnas de mármol al fondo rematadas por aguiluchos de bronce, que representan a los jóvenes muertos.
EL CASTILLO DE CHAPULTEPEC
DIRECCIÓN: 1ª. Sección del Bosque de Chapultepec
Entre 1785 y 1787, bajo la rectoría del virrey Bernardo de Gálvez, se llevó a efecto la primera construcción de lo que hoy es el edificio conocido como el Castillo de Chapultepec. Fue en ese entonces cuando aparecieron los primeros torreones y almenas que dieron al lugar un aire de fortaleza al estilo de castillo medieval. Sin embargo, aunque parezca extraño, la intención en ese momento no era la de hacer precisamente un punto defensivo, sino un lugar de estancia virreinal. En 1847 se llevó a cabo la famosa batalla de Chapultepec contra el ejército estadounidense, en la que murieron, entre muchos, los "Niños Héroes".
BIBLIOGRAFÍA:
Delegación Política Miguel Hidalgo, Departamento del DF, 1997. Editorial Miguel Ángel Porrúa.
Imagen de la Gran Capital. Enciclopedia de México S.A. de C. V. 1985. Coordinador José Rogelio Álvarez.
Monografía de la Delegación Miguel Hidalgo. Gobierno de la Ciudad de México. 1996. Administración de la Lic. María Esther Scherman Leaño.
Milpa Alta:Historia
Descubrir el origen de la denominada "provincia del D.F." significa conocer un elemento clave en la conformación actual del territorio del D.F., es recorrer un sendero lleno de sorpresas, con ricas tradiciones y hechos históricos que han hecho de ésta demarcación una de las más hospitalarias y apacibles de toda la Ciudad de México; una Milpa Alta que tiene en sus tierras fértiles una rica variedad histórico-cultural capaz de hipnotizar a sus visitantes.
Sí uno se remonta unos pocos años atrás -justo cuando los vientos soplaban de manera sutil en la cuenca de México y un majestuoso manto azulado cubría estos verdes lugares-, podría enterarse de cómo es que se asentaron tribus de origen tolteca en tierras sureñas de lo que más adelante sería denominado por Alexander Von Humboldt como "La ciudad de los palacios".
Es aquí, en tierras con sendas áreas boscosas, que diversas tribus toltecas comenzaron a habitar el lado sur de la futura Tenochtitlán, las cuales, pocos años después habrían de enfrentarse por la defensa de sus territorios en contra de 9 familias o grupos chichimecas procedentes del poblado de Amecameca, quienes terminarían dominando la región hacia el año de 1240.
Sin embargo, éste tipo de afrentas vividas en la génesis histórica de la hoy delegación Milpa Alta no culminaría ahí, ya que vendría un período elemental en la fusión de creencias y tradiciones, la llegada de los conquistadores marcaría de forma tal la evolución de demarcación que ya nunca jamás sería la misma.
Pero no debe verse esta parte como algo negativo, es finalmente como consecuencia de estos hechos que las tradiciones hoy existentes se conformarían casi en su totalidad, mezclando culturas.
Además de que la siembra y colecta del maíz irrumpiría en ésta época para perfilarse como lo que es hoy día: uno de los íconos más representativos de la delegación.
En el siglo XIX podemos apreciar como la demarcación fluye de un lugar otro: tras la independencia quedó integrada al estado de México, pero ello duraría solo unos años, para luego integrarse como una delegación más del D.F.
Es en el período de la Revolución Mexicana que Milpa Alta aparece una vez más como factor clave: en los inicios del movimiento sus pobladores se adhirieron como Maderistas, más, con los giros que iría tomando el conflicto, rápidamente habrían de cambiar de bandera, optando por el Zapatismo, el cual terminaría agradeciendo los enormes favores prestados a la causa por esta noble demarcación.
Es en su etapa contemporánea que Milpa Alta sufre algunos cambios más: pasan del régimen municipal al conformado por delegaciones, comienzan con la construcción de carreteras y energía eléctrica, da inicio la tradición de la elaboración y venta del mole, y se fomenta más la producción del nopal, que habría de convertirse rápidamente en un claro identificador de la región.
Tláhuac:
Fundación
Tláhuac 1857 -1928
En 1857 la ciudad de México contaba con veinte municipalidades distribuidas en cuatro prefecturas políticas: Tacubaya, Tlalpan, Guadalupe Hidalgo y Xochimilco, a ésta última prefectura perteneció Tláhuac y Mixquic. En el año 1889 las municipalidades aumentaron a veintidós y las prefecturas a seis; dentro de la prefectura de Xochimilco, estaban comprendidas las municipalidades de Tláhuac, Mixquic y San Francisco Tlaltenco.
El 26 de marzo de 1903 el gobierno porfirista expidió la Ley de Organización Política y Municipal del Distrito Federal, que suprimió la municipalidad de Tláhuac. Una vez superada la fase militar de la revolución, los pueblos de la zona solicitaron que se restableciera el Ayuntamiento y aún llegaron a elegir, sin tener base jurídica, a dos regidores (Juan Calzada y Maclovio Fuentes) para el periódo de 1922 a 1923.
El 5 de febrero de 1924, gracias al apoyo de Severino Ceniceros, senador por Durango, el congreso decretó la segregación de Tláhuac de la municipalidad de Xochimilco y restableció el ayuntamiento. En 1928 se constituye como delegación
Tlalpan:
Significado.
La palabra Tlalpan se compone de dos vocablos de origen nahuatl, Tlalli = tierra y Pan = Sobre, sin embargo se le agregó la palabra firme, "lugar de tierra firme". Se le conoce con ese nombre porque, a diferencia de los Xochimilcas y los Aztecas, Tlalpan nunca fue ribereña de la laguna, y por lo tanto sus habitantes no vivían ni sembraban en chinampas.
Logotipo.
El Glifo representativo de Tlalpan está formado por un pie desnudo y ocho puntos; el pie significa "Pisar sobre tierra firme" y los ocho puntos son los ocho pueblos originarios de la demarcación.
TLALPAN ES...
La delegación Tlalpan es la más grande del Distrito Federal y tiene además características que la hacen ser un espacio interesante que agrupa al mismo tiempo zonas urbanas y una de las áreas de reserva ecológica más extensa de la ciudad de México, posee también una gran tradición cultural.
Desde los cuicuilcas hasta la actualidad, Tlalpan ha sido un lugar de gran relevancia histórica. San Agustín de las Cuevas era considerado como lugar de descanso en la época colonial, aquí los hombres poderosos de la Corona española y de la iglesia establecían sus fincas y casas de fin de semana, además de que se fundaron varios conventos.
Tlalpan fue, por unos años, capital del Estado de México y en esa época tuvo su propia casa de moneda. Durante el Porfiriato, en el territorio que hoy comprende la delegación, se realizaron dos huelgas que marcaron la pauta del descontento social que existía en todo el país, la de la Fábrica de Papel "Loreto y Peña Pobre" y la de la Fábrica de hilados y tejidos "La Fama Montañesa".
Durante la Revolución, Tlalpan fue zona de frecuentes combates entre las fuerzas zapatistas y las constitucionalistas, participando notablemente en esas acciones los generales Valentín y Manuel Reyes Nava, nativos del Ajusco.
Para la realización de los Juegos Olímpicos de 1968 se construyeron la Villa Olímpica y la Unidad Habitacional Narciso Mendoza con el objetivo de hospedar en esos lugares a los atletas participantes.
En la actualidad Tlalpan sigue haciendo historia al ser la primera delegación que puso en marcha el proyecto de "Presupuesto Participativo", proceso mediante el cual los habitantes de la demarcación deciden el destino del dinero del presupuesto de acuerdo a las necesidades de cada unidad territorial.
Su historia, tradiciones, parques, atractivos turísticos, su importancia para el abastecimiento de agua en la Ciudad de México, etc., hacen de Tlalpan la delegación más grande del DF, es por eso que te invitamos a que navegues por estas páginas y conozcas tu delegación.
Venustiano Carranza:
Desde antes de la llegada de los españoles, el territorio que hoy ocupa la Delegación Venustiano Carranza fue siempre una zona de intercambio comercial intenso.
Era entonces el espacio obligado para el desembarque de las frutas y legumbres procedentes de Texcoco, Chalco y Xochimilco, a través de la extensa red de canales de la ciudad.
Con el paso de los años, ello daría origen a uno de los mercados más populares de la ciudad: La Merced. Hoy esa área concentra más mercados que ninguna otra zona conocida en el mundo.
Las crónicas que se refieren a los aztecas en el siglo XIV citan que tras haber prestado sus servicios como guerreros al señor de Culhuacán, éste les permitió asentarse en Mexicaltzingo, sitio que aún conserva su nombre prehispánico y está localizado en el cruce de las calzadas de La Viga y Ermita Iztapalapa. De ese lugar fueron arrojados al lago, después de haber sacrificado a la hija del señor Culhuacano.
Fue así como llegaron al islote de Mixihuca, donde se dice que nació uno de los hijos de Moctezuma, aunque también se cree que durante la permanencia de los aztecas dió a luz una de las señoras principales, por lo que se conoció al islote como Mixiuhtlán o lugar del parto, en donde permanecieron algún tiempo, para de ahí dirigirse a su destino final, Tenochtitlán, a donde llegaron en el año de 1325. A partir del siglo XVI, Tenochtitlán, asiento del poder político de los aztecas, vivió su periodo de mayor explendor. Numerosos productos llegaban por vía lacustre procedentes de Chalco, Xochimilco, Iztapalapa y Texcoco.
De este último las embarcaciones cruzaban el lago Salobre y seguían su ruta, a la que servía como punto de orientación y referencia una elevación cuyo perfil destacaba en el lago: el cerro de Tepetzingo o "el pequeño cerro", conocido posteriormente como el cerro del Peñón, o el Peñón de los Baños. Durante esa época el cerro fue un lugar de recreo y recuperación de los emperadores aztecas, dados los poderes curativos de sus aguas, que contienen calcio, magnesio, sodio y potasio, y su temperatura llega hasta los 45 grados centígrados. Durante el predominio azteca, la mayor parte de lo que actualmente es el territorio de la Delegación Venustiano Carranza estaba bañado por el lago de Texcoco, y solamente una pequeña porción del lado oriente de Tenochtitlán contaba con embarcaderos y canales que se comunicaban con la ciudad.
Sobresalía un albarradón que llevaba el nombre de Nezahualcóyotl, construído precisamente por el príncipe, ingeniero y poeta.
Hacia 1572 se construyeron en el territorio que hoy ocupa la Delegación el hospital para leprosos y la iglesia de San Lázaro.
También en esa época se fundaron el convento y la iglesia de La Merced. En el barrio de San Lázaro, se inició, así mismo, la construcción de la iglesia de La Soledad de la Santa Cruz, a cargo de los monjes agustinos.
Esta iglesia se transformó entre 1750 y 1789 a fin de darle mayor amplitud, con tres naves sostenidas por sólidas pilastras, además del altar mayor del presbiterio.
Al sur de esta iglesia se levantó el templo de San Jeronimito, en el barrio de La Candelaria de los Patos, cuyo nombre se debe a que a ese lugar llegaban, desde la época precortesiana hasta la colonial, bandadas de patos silvestres.
En el siglo XVII el albarradón de San Lázaro seguía limitando el lago de Texcoco con tierra firme. En la laguna se podía observar que algunas partes se empezaban a desecar, sobre todo en la zona que colindaba con la ciudad. Ello propiciaba mal olor, acumulamiento de basura y agua encharcada, tanto en canales como en asequias.
Ya en el siglo XVIII, los canales se volvieron famosos y populares, principalmente los de Jamaica y el de La Viga, el cual entraba a la ciudad de México de sur a norte, rumbo al antiguo convento de la Merced. Conforme se acercaba a la ciudad, se estrechaba considerablemente y para atravesarlo existían puentes, entre los que destacaba el de Roldán. El comercio a lo largo de este canal fue muy importante, porque los productos que se comercializaban no solamente se adquirían para la ciudad, sino que llegaban a lugares ribereños del lago, aprovechándose las trajineras y canoas que se encontraban en los embarcaderos.
En este siglo se construyeron las iglesias de San Antonio Tomatlán y la de La Candelaria, en los barrios de San Lázaro y la Candelaria de los Patos, respectivamente
A principios del siglo XIX, lo que ahora es el territorio delegacional comenzó a expandirse. El año en que se inició la independencia se terminó la calzada y dique del Peñón, que corría por la parte sur del lago de Texcoco. Comenzaba en una garita ubicada en San Lázaro y se dirigía al oriente con rumbo a Veracruz, en una extensión de 13 kilómetros. Así surgió lo que hoy es la calzada Ignacio Zaragoza.
En el México independiente, el actual territorio de la Delegación Venustiano Carranza quedó dentro del Distrito Federal, creado en 1824. Para mediados de siglo, sus límites llegaban, por el lado oriente, hasta el Peñón viejo y las medianías de las aguas del lago de Texcoco.
Destacaban en esa época las vías ferroviarias tendidas en el porfiriato. Los ferrocarriles tenían su terminal en la estación de San Lázaro, ubicada próxima a la iglesia y antiguo hospital del mismo nombre y cerca de la iglesia de La Soledad. Hacia 1881, el Ayuntamiento de la ciudad de México y el Presidente Porfirio Díaz decidieron que, como parte de la modernización del país, debería modificarse el sistema carcelario. Una junta de notables en la que participaban José Ives Limantour, Miguel Macedo y Pedro Rincón Gallardo presentó un proyecto del cual nació el presidio de Lecumberri. Las obras de construcción se iniciaron en 1885 en la llamada cuchilla de San Lázaro, y se concluyeron en 1900, cuando se inauguró el penal. En este siglo la mancha urbana se extendió hasta lo que actualmente es la avenida del Congreso de la Unión, surgiendo nuevos barrios aparte de La Merced y La Candelaria, como San Lázaro, Santo Tomás, Manzanares y La Soledad. Además se empezaron a formar colonias ahora tradicionales, como la Morelos y la Moctezuma.
A principios del siglo actual, los límites de la ciudad por el lado oriente llegaban hasta la avenida Eduardo Molina y Francisco Morazán (hoy Av. Congreso de la Unión).
La avenida Circunvalación, que corría paralelamente al mercado de La Merced, era muy transitada ya que se unía al aún existente canal de La Viga. La superficie de la Delegación pertenecía a dos distritos: el de la ciudad de México y el de Guadalupe Hidalgo.
En los llanos de Balbuena tuvieron lugar, en el siglo actual dos sucesos importantes: se inauguró el centro deportivo más antiguo de la ciudad, que llevaría el nombre de Venustiano Carranza, y se inició la construcción del aereopuerto internacional "Benito Juárez" en terrenos de la colonia Moctezuma, donados por la familia Braniff, y de los ejidos de Texcoco. En la década de los cincuenta se construyó el viaducto Miguel Alemán, debido al entubamiento de los ríos Tacubaya, Piedad y Becerra; se concluyó el aereopuerto y se edificaron nuevas instalaciones al sureste de La Merced, entre las que se encuentra el mercado Sonora, importante por los productos de medicina tradicional y herbolaria que en él se expenden. El inicio de los años setenta marcó el nacimiento de la Delegación Venustiano Carranza como tal. El 29 de diciembre de 1970 se publicó el decreto de la nueva Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal, mediante el cual se crearon cuatro nuevas delegaciones, adicionales a las 12 ya existentes: Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza. Así surgió lo que hoy es esta Delegación, en una superficie de 34 kilómetros cuadrados. Cuatro años más tarde, el 1 de diciembre de 1974, se inauguró el edificio sede de la administración delegacional. Cabe destacar que al perímetro de la Delegación Venustiano Carranza corresponde el 25 por ciento de la superficie del Centro Histórico de la ciudad de México, considerado por la UNESCO patrimonio de la humanidad.
5 de Mayo
Desde 1930 los dirigentes de la junta patriótica, junto con los maestros del cuerpo educativo, sentían la necesidad de recordar las hazañas de los grandes héroes, y de esta forma nace el simulacro de la batalla del 5 de Mayo en el cerro del Peñón de los Baños.
Nuestros abuelos vivieron la guerra compartiendo lo mismo el hambre que los momentos de gloria, andando caminos llenos de penalidades, donde la sangre de nuestro pueblo se convirtió en fruto libertario. Ellos buscaban al conmemorar la Batalla del 5 de Mayo fortalecer en los niños los ideales de independencia y libertad, en cuyo vaivén se arrulla nuestra patria.
Por todo ello y porque creemos en los mismos valores y símbolos, hoy rendimos homenaje a los hombres que han caído por el ideal de que México sea libre y unido.
Los recordamos y después también los recordarán nuestros hijos. Porque pasarán los años pero un buen hijo de México no olvidará a sus héroes que duermen en el sueño de la gloria por haber servido a su patria con lealtad y honor.
Para mejorar nuestra tradición cultural, en este milenio se reencuentran cuatro pueblos:
NEXQUIPAYAC
HUAJUAPAN DE LEÓN
SAN JUAN DE ARAGÓN
PEÑÓN DE LOS BAÑOS
Xochimilco:
Breve Historia de Xochimilco
Los primero habitantes se instalaron en Acalpixca, donde se han descubierto restos arqueológicos. Hacia el año 9019 de la época contemporánea, luego de explorar durante 20 años las costas de los lagos del valle de Anáhuac, un grupo nahua de Chicomoztoc, que era dirigido por Huetzalin o Quetzali, Se instaló en una isla situada en el más meridional de los lagos y fundó un pueblo "en el sembradío de flores" o en "el lugar de la sementera florida", Xochimilco. Sus habitantes fueron los primeros en construir chinampas para ampliar las zonas de cultivo.
Poco después, los xochimilcas ocuparon Culhuacán, Chinameca, Mixquic, Tepozotlán, Tláhuac, Tlayacapan y Xumitepec, entre otros pueblos y más tarde dominaron todo el sur de la actual Distrito Federal.
A principios del siglo XIV, durante el reinado de Acatonale o Tecuhtonalli, los xochimilcas iniciaron una larga tierra contra culhuacanos, y los mexicas y en 1378, las fuerzas mexicas de Acamapichtli, que trabajaban para Azcapotzalco, conquistaron Xochimilco.
La región permaneció en poder de los tecpanecas hasta 1428, cuando los acolhuas de Nezahulcóyotl y los mexicas de Izcóatl derrotaron a Tezozómoc y destruyeron Azcapotzalco. La dirigencia Xochimilca, encabezada por Tecopaintzin, se negó a someterse la recién creada Triple Alianza, por lo que en 1429 las fuerzas acolhuas de Tlacaelel invadieron el señorío y tomaron Xochimilco. Poco después, por órdenes de Itzcóatl, los vencedores destruyeron todos los documentos históricos de la ciudad. A partir de entonces, Xochimilco se convirtió en tributario de México-Tenochtitlán y sus pobladores fueron utilizados por los mexicas como obreros, para la construcción de la calzada de Iztapalapa, el Templo Mayor y el acueducto de Coyoacán, y como soldados en las campañas de Tehuantepec, Meztritlán y Oztoman, entre otras.
El territorio del Señorío, por su parte fue convertido en una especie de huerto de la ciudad azteca. A mediados del siglo XVI, poco después de la conquista española, Xochimilco fue encomienda de Pedro de Alvarado, quien mantuvo la producción de las chinampas para abastecer a la Ciudad de México. En 1541, a la muerte de Alvarado, Xochimilco se convirtió en corregimiento.}
En 1552, el xochimilca Juan Badiano tradujo al latín el primer escrito sobre medicina que se elaboró en América: el Libellus de medicinalibus indorum herbis, del también xochimilca Martín de la Cruz, quien lo escribió en náhuatl. El pueblo de Xochimilco adquirió en 1559 el rango de ciudad y a finales del siglo XVI se creó la provincia de Xochimilco. La conquista espiritual fue realizada por frailes franciscanos, quienes construyeron el convento de San Bernardino de Siena(1535-1604) y el convento y templo de la Visitación en el Cerro de Tepepan(1599).
En 1786, al crearse las intendencias, Xochimilco fue declarado subdelegación de la intendencia de México. En 1891 Alonso Iñigo Noriega estableció un servicio de vapores que transitaban por los canales entre Xochimilco e Iztacalco. Entre 1911 y 1917 Xochimilco fue escenario de numerosas acciones de guerra entre el Ejercito Libertador del Sur y las tropas federales o constitucionalistas.
En diciembre de 1914, Francisco Villa y Emiliano Zapata se reunieron en esta ciudad y firmaron el Pacto de Xochimilco, poco antes de avanzar sobre la ciudad de México. En 1968, varios canales del norte de la Delegacion fueron empleados para la construcción de la pista olímpica de Cuemanco, que fue utilizada en los Juegos Olímpicos de México. Unos metros al norte, en 1975, se instalo el Plantel Xochimilco de la UAM. Desde 1980, en la sede de la Delegación se encuentra el Museo Arqueológico de Xochimilco, junto a las ruinas de un asentamiento náhuatl. En 1987, la zona de las chinampas fue declarada "PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD", por la UNESCO.