Ciudad

de

México

 

CIUDAD DE MÈXICO

 

Iztapalapa

En el siglo X graves problemas económicos y sociales aquejaron a la ciudad sagrada de Teotihuacan, como resultado a las malas cosechas y los disturbios de carácter religioso, dichas circunstancias provocaron que sus habitantes se vieran en la necesidad de abandonar su ciudad.

Mientras esto ocurría diversos grupos nómadas, cual fue el caso de los nahualts y chichimecas, dirigidos por Mixcóatl, irrumpieron en el norte del valle de Anáhuac, a su paso destruían lo que se les atravesaba, la ciudad evacuada no fue la excepción. Su peregrinar los llevó hasta el sur del valle de Anáhuac, bordeando para ello los diversos lagos y canales existentes, en las faldas del Cerro de la Estrella juzgaron conveniente establecerse en el poblado de Culhuacán.

El poblado de Culhuacán se localizó en la ribera sur de la península que forma la Sierra de Santa Catarina, contando con diversos barrios tanto en tierra firme como en las chinampas.

Mixcóatl se unió a una mujer con quien engendró a Topiltzin (nacido hacia 947), éste, una vez que cumplió la mayoría de edad gobernó el poblado de Culhuacán. El nuevo soberano decidió cambiar de asiento la capital y se trasladó a Tollantzinco, lugar en donde según las crónicas habitó sólo cuatro años, y de ahí a Tula, llevando consigo a los artífices y constructores Teotihuacanos que aún quedaban en el valle.

Durante el siglo XI la tribu de los Toltecas cobró gran importancia, los acostumbrados movimientos migratorios de estos años llevaron a que este pueblo se asentará también en Culhuacán en 1114.

Entre sus principales monarcas sobresalieron:Nauhyotl (muerto en 1124), Cuauhtexpetlatzin (1124-1181),Huetzin (1181-1202),Nonoalcatl (1202-1223) y Cuauhtonal (1237-1251).

A mediados del siglo XII los Toltecas fueron desplazados por la tribu de los Chichimecas, la cual por varios años ejerció el mando de la ciudad a través de Mazatzin (1251-1274), Quetzaltzin (1274-1287), Chalchiuhtlatonac (1287-1304), Cuautlix (1304-1311), Yuhuallatonac (1311-1321), Tziuhtecatzin (1321-1334), Xihitlemoc (1331-1352), Coxcox (1352-1376), Acamapixtli (1376-1388), y Achicometl (1388-1400).

Cabe destacar que a finales del siglo XIV se produjeron graves enfrentamientos entre las distintas tribus pobladoras de esta región por ejercer el poder, se ha dicho que el florecimiento de Culhuacán comprende el período que va desde la caída del imperio Tolteca hasta el nacimiento de la cultura Azteca. "Culhuacán fue considerado como centro de civilización y durante tres siglos fue un poder dominante en el Valle de México".

FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996

A principios del siglo XIV los aztecas, procedentes de Aztlán, obtuvieron la anuencia del rey Tecpaneca Tezozomoc para atravesar su territorio y asentarse en el Cerro de Chapultepec. Allí vivieron tranquilos durante unos cuantos años, sin embargo las crónicas destacan que cuando sus jóvenes se dieron a la tarea de raptar a las mujeres de los pueblos vecinos, fueron reprimidos, obligados a refugiarse en Culhuacán, en calidad de siervos.

Los colhuas eran un pueblo nómada procedente del norte, de filiación y lengua náhuatl; venían guiados por un jefe llamado Mixcóatl. Su llegada al Altiplano Central coincidió con los últimos tiempos de esplendor de Teotihuacán. 

Los colhua se integraron con otros grupos y dieron origen al pueblo Tolteca-Chichimeca que heredó de los teotihuacanos el culto a Quetzalcóatl y edificaron un nuevo centro ceremonial: Tula que actuó como centro civilizador de pueblos errabundos y cazadores. 

En el Valle de México, hacia el siglo VII de nuestra era, fundaron su capital al pie del Cerro de la Estrella, la que denominaron Culhuacán. Contaban con una economía basada principalmente en la agricultura de chinampas, la explotación, los productos de lago y los artefactos de juncia o tule.

Su bravura en las batallas, provocó que en unos cuantos años cambiara su situación, así de vasallos se convirtieron en aliados del señor culhua. Para los pobladores de Culhuacán, Azcapotzalco y Texcoco, los aztecas no significaban más que una tribu semisalvaje, la cual vivía en un islote, alimentándose de raíces, hierbas y animales.

Acamapixtli, originario de Culhuacán pudo consolidar la dinastía azteca, tarea que prosiguió Itzcóatl, terminando con el dominio del señor de Azcapotzalco, formó la Triple Alianza con Texcoco y Tacuba e inauguró la era imperial de Tenochtitlan.

El Cerro de la Estrella, llamado por los antiguos Huizachtépetl, fue para los aztecas el escenario de la ceremonia del "Fuego Nuevo.". Para esta tribu la terminación de un ciclo de 52 años se solemnizaba con la extinción total del fuego y el impresionante acto de volver a encenderlo en la cumbre de la montaña. En los días anteriores a este acontecimiento la gente destruía sus enseres domésticos, las mujeres y los niños se quedaban en casa, las embarazadas se recluían en las trojes donde se guardaba el maíz y los hombres se reunían sollozantes al pie y en las laderas del cerro en espera del desenlace. A la puesta del sol los sacerdotes ascendían a la cumbre y cuando aquellas estrellas llegaban al cenit, el principal de ellos hundía su cuchillo de pedernal en el pecho de la víctima propiciatoria que los otros sujetaban y luego, sobre la herida abierta, encendía un fuego con los aperos de madera. Todos lanzaban entonces exclamaciones de alegría. Mensajeros especiales prendían antorchas en el "Fuego Nuevo" y corrían a llevarlo a los altares de los templos, de donde el pueblo tomaba lumbre para sus hogares. La última ceremonia de esta índole se celebró en 1507.

En vísperas de la conquista española, Culhuacán ya no era una localidad preeminente en el sur del Valle. En sus proximidades se había desarrollado Iztapalapa, también a la orilla del lago y al pie del Cerro de la Estrella, aunque del lado norte de esa montaña, fue una de las villas reales que rodeaban Tenochtitlan a la cual abastecían de víveres y a la vez protegían, dada su situación geográfica, la convertía en la primera línea de defensa.

Iztapalapa fue gobernada por Cuitláhuac, hermano de Moctezuma II, contaba con unos 10 mil habitantes dedicados a la horticultura y a la floricultura mediante el sistema de chinampas. Estas actividades explican que en la ciudad sobresalieran los huertos, los estanques para peces, los criaderos de aves, el jardín botánico y el palacio de Cuitláhuac, todo de cantera y vigas de cedro, con patios muy espaciosos que la convirtieron en un verdadero vergel.

En el centro ceremonial de la ciudad desembocaba el camino de Meyehualco, que se comunicaba con Mexicalcingo y con Tenochtitlan.

Otra de las importantes vías de comunicación lo constituyó la calzada de Iztapalapa, ella comunicaba también con la gran Tenochtitlan, esta obra la empezó a construir en 1429 el IV gran señor de los aztecas Itzcóatl, aprovechando el trabajo sumiso de los tecpanecas y xochimilcas. El terraplén, cimentado en el fondo del lago, sobresalía metro y medio de las aguas, medía ocho kilómetros de longitud y era tan ancho que por él podían transitar ocho caballos a la par. A la mitad del trayecto estaba el fuerte de Xoloc, de piedra, con torres a los lados y en medio un petril almenado y dos puertas, una de entrada y otra de salida. De ese partía el ramal a Coyoacán.

FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996

A su llegada al Valle de México, los españoles se aposentaron en el pueblo de Iztapalapa el 6 de noviembre de 1519, desde donde hicieron su primera visita a la capital tenochca. El ejército conquistador había partido desde Tlaxcala con los indígenas aliados, con el objeto de apoderarse definitivamente de la capital, organizando su ataque contra varias villas indígenas que eran defensa de Tenochtitlan. Todos esos pueblos lucharon valerosamente contra la invasión que ocasionó mucha destrucción y muerte.

Iztapalapa junto con otras poblaciones cercanas fue aniquilada y sojuzgada por Gonzalo de Sandoval, que se percató de que era el principal baluarte y aliado de los mexicas. La región fue arrasada, las crónicas calculaban que murieron alrededor de cinco mil habitantes durante la guerra, y por las epidemias. Con esa población tan disminuida, la nueva administración española organizó los poblados de aquella comarca. Hernán Cortés asignó seis pueblos como propios de la Ciudad de México, entre ellos estaban Iztapalapa, Mexicaltzingo, Culhuacán y Huitzilopochco "Churubusco". Poco después sólo Iztapalapa quedó en poder de la Ciudad de México, las otras poblaciones fueron otorgadas en "encomienda" a particulares.

Por tal motivo, la capital se consideraba como el encomendero corporativo de la comunidad de Iztapalapa, de la que recibía tributos, usaba la mano de obra y designaba y pagaba el salario de su párroco, hasta fines del siglo XVI en que se convirtió en propiedad de la corona.

Culhuacán fue otorgado a Cristóbal de Oñate en encomienda, que heredó su hijo Hernando, después su nieto y luego un hijo de éste, hasta que la encomienda terminó. Huizilopochco, fue dado por Cortés al conquistador Bernandino Vázquez Tapia, que heredó su hijo y después su nieto, ambos del mismo nombre que el conquistador. A fines del siglo XVII pertenecía a Teresa Maldonado Zapata, quien recibía los tributos. Por aquella época Mexicaltzingo pertenecía a la corona española a quien pagaba los tributos.

La comarca donde se desenvolvían estos poblados quedó dentro de la jurisdicción de Mexicaltzingo, que desde principios del siglo XVI fue designada Corregimiento y Cabecera del mismo por el gobierno español. En el siglo XVII cuando se anexaron a este Corregimiento Los Reyes y Santa Martha, estancias de Tenochtitlan, se cambió al Corregidor por un Alcalde Mayor, y durante la implantación de las Intendencias por el gobierno de los monarcas borbones, -1786- se designó a un Subdelegado de la Intendencia de México.

En cuanto a la población, sabemos que en 1552 fue levantado el primer censo de la Nueva España, después que había sido asolada por varias epidemias. En ese año Culhuacán contaba con 817 tributarios y 260 Mexicaltzingo; veinte años después tenía en la jurisdicción a 2,420 nativos como contribuyentes. En el poblado de Iztapalapa a mediados del siglo XVIII residían 80 familias, 31 eran españoles y el resto castas, en la segunda mitad de ese siglo la habitaban 130 familias de naturales, según Antonio de Alcedo.

La población de Mexicaltzingo y Churubusco se distribuía en 9 barrios y 3 estancias: San Juan Nextipac, La Asunción y Santa Cruz, cada una ubicada a media legua de la cabecera, estas aparecían como "visitas doctrinales". A principios de la colonia en el poblado de Iztapalapa sus habitantes se encontraban distribuidos en 5 barrios y al finalizar el virreinato tenían bajo su jurisdicción 3 haciendas y 2 ranchos.

En Culhuacán había 18 estancias circundando la cabecera, de las cuales en el siglo XVIII solamente se conservaban San Lorenzo Tezonco y Santiago Acahualtepec.

Conocemos algunos de estos datos gracias al "Plano de Culhuacán" y la "Relación Descriptiva..." a la que acompañaba, y que había mandado a hacer en 1580 el corregidor de Mexicatlzingo, Gonzalo Gallego, con el objeto de enviarlos al rey Felipe II. Lo más interesante de este plano es que aparecen señaladas las estancias del rumbo de Culhuacán con sus capillas, muchas de las cuales aún existen. También aparece, junto a la iglesia principal del pueblo, asentado un molino y batán trazado en forma de arco, en el que se hacía papel.

Se explica la preocupación por la producción del papel en tanto constituía materia prima fundamental para el monasterio de San Juan Evangelista, ambos inmuebles para su adecuado funcionamiento se basaban en un embarcadero construido en el siglo XVI, aprovechando una acequia y alimentado por manantiales y corrientes. Seguramente eran utilizados para el funcionamiento del molino de papel y para abastecer al convento agustino. Aún se conservan restos del molino, encerrados en el patio de un predio particular.

Poco después de haber instalado los franciscanos su sede en la Ciudad de México. En la región de Iztapalapa establecieron dos "visitas de doctrina", San Mateo Huitzilopochco y San Lucas, la primera se convirtió en parroquia secular en 1548 y la segunda en 1570.

Por su parte los frailes agustinos comenzaron en 1552 la construcción de su monasterio en Culhuacán, edificación que se llevó a cabo en varias etapas, concluyéndose en 1569 bajo la advocación de San Juan Evangelista –la tradición popular también la ha llamado de San Matías. En este monasterio los frailes fundaron un seminario de lenguas, el cual funcionó durante más de cien años, en él se preparaba a los religiosos en el aprendizaje de los idiomas y dialectos indígenas y de la labor evangelizadora.

Los religiosos de la orden franciscana, levantaron en 1580 un claustro en Huitzilopochco. También edificaron pequeñas casas en San Marcos Mexicaltzingo, hacia 1580, Santa Marta y Nativitas Tepetlacingo, hacia 1862. Estas fueron durante mucho tiempo visitas, subordinadas a la parroquia de San José de los Naturales de la ciudad de México, excepto Mexicaltzingo que fue doctrina hasta 1770 en que todas las iglesias de esa demarcación fueron secularizadas y dotadas de su propio clérigo.

Las iglesias de San Lucas Evangelista, San Marcos Mexicaltzingo, San Juan Evangelista, la capilla del Calvario, y la de Santa Marta Acatitla, fueron edificadas sobre basamientos de un templo prehispánico, que seguramente era también religioso y que los españoles destruyeron para imponer sobre aquellos los suyos; generalmente los materiales de los anteriores sirvieron para la construcción de los nuevos templos.


FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996 

El paisaje rural de los alrededores de la Ciudad de México fue transformándose lentamente durante el siglo XIX. La región de Iztapalapa, a pesar de encontrarse a escasos 14 kilómetros de la capital, durante los primeros años del México independiente, sólo alcanzaba a ver la polvadera que alzaban los carromatos de viajeros y ejércitos procedentes o con destino a Puebla o Veracruz, ya que el camino atravesaba por ese rumbo, a un lado del Peñón Viejo. También por Iztapalapa cruzaban los caminos que iban por Aztahuacán, a Chalco, Mixquic, Amecameca, Ixtapaluca y Ayotla; por Tulyehualco a Xochimilco, Tlalpan, Tláhuac, Zapotitlán y Milpa Alta, y por la Calzada de Iztapalapa a Coyoacán, Mixcoac, Tacubaya y México.

Dos vías fluviales eran los canales que partían de Chalco y Xochimilco, se unían para formar el Canal Nacional, poco antes de su paso por Culhuacán y Mexicaltzingo, al cruzar el camino real de Iztapalapa –Calzada Ermita-Iztapalapa- se convertía en Canal de la Viga; iba paralelo a un camino terrestre del mismo nombre, pasando por Iztacalco y Santa Anita y llegaba hasta el embarcadero de Rodán en el mercado de La Merced de la Ciudad de México.

A través de este canal se transportaban los productos agropecuarios de los pueblos de la región de Iztapalapa y del campo que recorría el canal, en general la capital era abastecida de lo que se producía en los poblados aledaños. Muchos pueblos del sur del Valle continuaban empleando el sistema de chinampas (ver vocablo) como en la época colonial, por ser el suelo propicio ya que era cenagoso. La agricultura era el soporte económico básico, y además permitía satisfacer las necesidades locales de maíz, frijol y numerosos vegetales.

Durante esa centuria y hasta principios del siglo XX, en la región existieron las haciendas de La Soledad, La Purísima y San Nicolás Tolentino de Buenavista en el pueblo de Iztapalapa y hacia el Cerro del Marqués o Peñón Viejo, la hacienda del Peñón y la del Arenal; había además varios ranchos en distintos lugares, La Viga, El Tesoro, Tres Puentes, Asunción y Santa María entre otros.

A la mitad del siglo, el pueblo de Iztapalapa contaba con 3,416 habitantes, distribuidos en los barrios de San Miguel, San Nicolás, Jerusalem, Ladrillera, Xomulco, Ticomán, Santa Bárbara, Huitzila, Cuautla, Xoquilas, Tecolpa, Tecicalco y Alizoca. Y en el resto de la municipalidad había 1,809 habitantes distribuidos en los pueblos de San Andrés Tetepilco, San Simón, Santa María Nativitas y Mexicaltzingo, en las haciendas de La Soledad y Portales y en los ranchos de Suárez, José Tenorio y Sánchez Albarrada.

Huitzilopochco, pasó a depender de la jurisdicción de Coyoacán desde tiempos de la colonia, época en que se le agregó el nombre de San Mateo y durante el siglo XIX se le denominó solamente Churubusco.

FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996 

La ley de la organización política y municipal de 1903 le agregó a Iztapalapa los pueblos de Iztacalco, San Juanico, Santa Cruz Meyehualco, Santa Martha, Santa María Aztahuacán, Tlacoyucan Tlaltenco, San Lorenzo Tezonco, Santa María Zacatlamanco y Zapotitlán, con lo cual su población ascendió a 10,440 habitantes, de los cuales 7.200 vivían en la cabecera establecida para entonces ya en Iztapalapa. Hacia 1920 la población total de la municipalidad era de más de 20 mil habitantes, correspondiendo 9 mil a la cabecera.

Desde 1861 se habían organizado numerosas municipalidades y en su reglamentación se fijaban los límites del Distrito Federal, quedando dentro de éstos el municipio de Iztapalapa, en el partido de Tlalpan. En 1928, un año antes de que establecieran las delegaciones, existían 15 municipios en el Distrito Federal, entre los cuales estaba el de Iztapalapa. A partir de 1929, por la ley del 31 de diciembre de ese mismo año, se establecieron las Delegaciones, y el Distrito Federal quedó dividido en la Ciudad de México y 12 delegaciones, una de ellas era la de Iztapalapa.

Al principio de este siglo la población en general siguió siendo rural, las actividades económicas de la comarca continuaron basándose en la agricultura, destacando la producción de hortalizas y de flores; también se extraían algunas canteras de Culhuacán y del cerro del Marqués.

En 1912 el ferrocarril de San Rafael y Atlixco atravesaba la municipalidad, iba de México a Ozumba, era la vía angosta; los pueblos de la comarca se comunicaban entre sí por un tranvía de tracción animal. En el extremo oriental de la región pasaba el Ferrocarril Interocéanico, igualmente era la vía angosta, partía de la estación de San Lázaro con destino al Puerto de Veracruz.

No podemos dejar de mencionar en este breve recorrido de la evolución histórica, política, social, cultural y religiosa la celebración de la Semana Santa en Iztapalapa (ver costumbres), en la medida que se condensan matices de carácter ritual, mágico, ideológico, y por supuesto religioso que se siente e involucra a un inmenso sector de la sociedad.

La vuelta a la vida tiene para los de Iztapalapa un importante sentido histórico: recuerdan y evocan constantemente que el origen de la Semana Santa se vincula con la devastadora epidemia del cólera que azotó a esta jurisdicción en 1843.

La urbanización de la delegación se desarrolló en la primera década de este siglo, en que se inició su expansión hasta confundir su mancha urbana con las colonias de las delegaciones vecinas. Durante esos años fue entubado el Canal de la Viga, que pasó a ser un drenaje cubierto 1955-. Convertido junto con el camino Real de calzada de la viga, Las últimas chinampas de Culhuacán y Mexicaltzingo, que colindaban con el canal, desaparecieron paulatinamente.

En diciembre de 1928 se expidió la primera Ley Orgánica del Distrito y Territorios Federales, en donde se definió que el órgano a través del cual el presidente ejercería el gobierno del Distrito Federal sería el Departamento del Distrito Federal. A partir de entonces la historia legislativa de la capital de la República se ha visto enriquecida con la presencia de diversos ordenamientos hasta nuestros días.

FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996 

El nombre de la Delegación Iztapalapa proviene de la lengua náhualtl, (Iztapalli-losas o lajas, Alt-agua, y Pan-sobre) que pueden traducirse como "En el agua de las lajas".

Este topónimo describe su situación ribereña, como es sabido esta demarcación junto con otros espacios aledaños, tuvo su asentamiento parte en tierra firme y otra en el agua, conforme el conocido sistema de chinampas.

Antecedentes:



Esquema representativo de Iztapalapa.

Abstracción realizada a partir del símbolo delegacional existente de la Delegación Iztapalapa que significa en el Agua de las Lajas, por considerarlo una buena abstracción se ha realizado de manera que se conserven los elementos distintivos de la Imagen Original, adecuándolas para su fácil reproducción en diferentes medios.

FUENTE: Monografía De La Delegación Iztapalapa Gobierno de la Ciudad de México 1996 

Magdalena Contreras:

Orígenes

La presencia del hombre en el territorio de la hoy Delegación La Magdalena Contreras se remonta al periodo que abarca del año 500 al 200 antes de nuestra era. A esta época se le conoce como Preclásico Superior, caracterizado por una sobrepoblación extendida territorialmente en el área de Contreras y Anzaldo. Los asentamientos allí localizados dependían del Centro Ceremonial Cuicuilco, de origen tolteca.

El desarrollo de esta cultura se interrumpió debido a la erupción del Xitli. Los habitantes huyeron a las partes más altas de la Sierra de las Cruces, buscando salir de la zona afectada, que se cubrió de lava hace aproximadamente 2,400 años. Aún en nuestros días siguen descubriéndose muestras de esta cultura debajo de la lava, en los pedregales.

Otomíes y Nahuatlas
Las partes boscosas y más altas de la jurisdicción fueron habitadas por otomíes o chichimecas. Estos grupos coexistieron con los nahuatlacas. El Códice Ramírez señala que los indígenas proceden de dos naciones diferentes: los nahuatlacas o "gente que se explica y habla claro" y los chichimecas, así llamados por los nahuatlacas y cuyo significado es "gente cazadora" o "linaje de perros".

Los otomíes o chichimecas habitaban en los riscos y lugares más ásperos de las montañas, eran recolectores-cazadores y vivían en sociedad sin Estado.

Los Tepanecas
Los tepanecas cohabitaron con los chichimecas. El actual territorio de La Magdalena Contreras perteneció a la nación tepaneca, formando parte del Señorío de Coyoacán. Los tepanecas eran una de las siete tribus nahuatlacas que se establecieron en la Cuenca de México, su centro rector era Azcapotzalco y sus dominios territoriales comprendían Tenayuca, Tlalnepantla, Tacuba, Tacubaya y Coyoacan, colindando con la cordillera que corre hasta los confines de los otomíes.

El primer rey tepaneca fue el príncipe Acolhuatzin, que se casó con la hija de Xólotl. Al trono le sucedió Tezozómoc, quien tuvo cinco hijos: Moquihuiztli, Ecatliztac, Cuacuacpitzáhuac, Maztlatzin y Acolhuácatl. Durante su reinado, Tezozómoc extendió el dominio tepaneca nombrando a sus hijos señores de distintos lugares Maztlatzin reinó Coyoacan, donde se incluían los poblados de Contreras conocidos como Ocotepec, Atlitic, Aculco y Totolapan.

Guerra de la Triple Alianza
Al fallecer Tezozómoc, en el año 1426, le sucedió en el reinado Maztlatzin, enemigo acérrimo de los aztecas. Una de sus primeras acciones fue la de someterlos, matando a Chimalpopoca.
Los mexicanos, en medio de la crisis y del yugo chichimeca, eligieron a su cuarto emperador: Itzcoatl, que no tardó en exhortar a su pueblo para liberarse del yugo tepaneca, y da así principio la conocida "Guerra de la Triple Alianza"; es decir, se unen los de Tacuba, Texcoco y México contra los Tepanecas.
Después de varios hechos de armas, vencieron por completo a Maztlatzin de Azcapotzalco y Coyoacan. Así es como dio principio la sujeción de los habitantes del territorio de la hoy Delegación La Magdalena Contreras, quienes pagaron tributo a los mexicas, hasta la llegada de los españoles.

Otomis y Nahuatlas

Las partes boscosas y más altas de la jurisdicción fueron habitadas por otomíes o chichimecas, estos grupos coexistieron con los nahuatlacas.

El Códice Ramírez señala que los indígenas proceden de dos naciones diferentes: los nahuatlacas o "gente que se explica y habla claro" y los chichimecas, así llamados por los nahuatlacas y cuyo significado es "gente cazadora" o "linaje de perros".

Los otomíes o chichimecas habitaban en los riscos y más ásperos lugares de las montañas, eran recolectores-cazadores y vivían en sociedad sin Estado.

Los Tepanecas

Los tepanecas cohabitaron con los chichimecas. El actual territorio de La Magdalena Contreras perteneció a la nación tepaneca, formando parte del Señorío de Coyoacán.

Los tepanecas eran una de las siete tribus nahuatlacas que se establecieron en la Cuenca de México, su centro rector era Azcapotzalco y sus dominios territoriales comprendían Tenayuca, Tlalnepantla, Tacuba, Tacubaya y Coyoacán, colindando con la cordillera que corre hasta los confines de los otomíes.

El primer rey tepaneca fue el príncipe Acolhuatzin, que se casó con la hija de Xolotl.

Al trono le sucedió Tezozomoc, quien tuvo cinco hijos: Moquihuiztli, Ecatliztac, Cuacuacpitzahuac, Maztlatzin y Acolhuacatl. Durante su reinado, Tezozomoc extendió el dominio tepaneca nombrando a sus hijos señores de distintos lugares, Maztlatzin reinó Coyoacán y en él se incluían los poblados de Contreras, conocidos como Ocotepec, Atlitic, Aculco y Totolapan.

Guerra de la Triple Alianza

Al fallecer Tezozomoc, en el año 1426, le sucedió en el reinado Maztlatzin, enemigo acérrimo de los aztecas.

Una de sus primeras acciones fue la de someterlos, matando a Chimalpopoca. Los mexicanos en medio de la crisis y del yugo chichimeca eligieron a su cuarto emperador Itzcoatl, que no tardó en exhortar a su pueblo para liberarse del yugo tepaneca, y da así principio la conocida "guerra de la triple alianza"; es decir, se unen los de Tacuba, Texcoco y México contra los Tepanecas.

Después de varios hechos de armas, vencieron por completo a Maztlatzin de Azcapotzalco y Coyoacán.

Así es como dio principio la sujeción de los habitantes del territorio de la hoy Delegación La Magdalena Contreras, quienes pagaron tributo a los mexicas, hasta la llegada de los españoles.

LOS CODICES

Los documentos más antiguos que se encuentran en la Delegación son dos: el Códice de San Nicolás Totolapan y el Lienzo de San Bernabé Ocotepec. Estos documentos han sido resguardados por la comunidad durante más de 450 años. Los títulos de propiedad de dichos pueblos han sido transmitidos de generación en generación, dando origen a una cohesión al interior de la comunidad.

Códice San Nicolás Totolapan
Totolapan "lugar de las gallinas": traducción de una de las láminas del Códice, cuya antigüedad se remonta al siglo XVI. Está elaborado en papel indígena (de fibra de maguey), tamaño folio. La tinta es la usada en la documentación indígena hecha con la tierra tlalohicac o con el ollín del ocote y del elote. El Códice fue encuadernado en el Siglo XIX en pasta de piel y letras grabadas en oro. Contiene once fojas, cuatro de ellas de texto en náhuatl, con escritura alfabética del siglo XVI y ocho con pictografías y texto también en náhuatl.
El Códice hace referencia a la fundación de los Pueblos de San Nicolás Totolapan, Aculco, Atlitic y Ocotepec. Dice textualmente: "...Sepan y oigan cuantos vieren y leyeren esta acta o instrumento riqueza del pueblo, que aquí en Coyoacan, ahora en este tiempo toxiuhmolpia (atadura del siglo) que cuenta quince días del mes Etzacualistli (doce de junio), fecha de mil quinientos treinta y cinco, aquí vinieron a repartir tierras nuestros progenitores, dignidades que componían el Estado, se determinó la formal reducción de este pueblo de Coyoacán, se fundaron barrios, se dio a los habitantes natos de los pueblos y dieron tierras de tributo para que las cultivasen..."

Real Cédula de 23 de Julio de 1563
El documento fue elaborado durante el Gobierno del primer virrey de la Nueva España, Don Antonio de Mendoza. Más tarde, es ratificado por el segundo virrey de la Nueva España, Don Luis de Velasco, el 23 de julio de 1563, quien les otorgó siete mil varas de asiento de tierra a los naturales de San Nicolás Totolapan, para su fundación y congregación mediante una Cédula Real: "Yo Don Luis de Velasco, Gobernador y Capitán de esta Nueva España, y Presidente de la Real Audiencia que en ella reside por el preferente en nombre de Su Majestad, sin prejuicio de su derecho ni de otro tercero alguno, le hago merced a los naturales del Pueblo de San Nicolás Totolapan, de siete mil varas de asiento de tierra..."

El Lienzo de San Bernabé
El documento resguardado en la parroquia de San Bernabé data del siglo XVI y es una copia de finales del siglo XVIII; el original se encuentra extraviado. En él se contiene la descripción de la congregación del Pueblo de Ocotepec, sus límites, porción y nomenclatura territorial. Está elaborado sobre una tela de lino de 195 x 150 centímetros está cubierto de dibujos que representan escenas, personajes, paisajes y la descripción del lugar. Tales dibujos son policromados, sus colores son brillantes y frescos, están pintados al óleo. Entre los colores que destacan están el verde, amarillo, rojo, bermellón, púrpura, negro y blanco. Cada dibujo se distingue por su color adecuadamente. En la parte superior derecha está representada la iglesia de Ocotepec y en la parte central los personajes principales de Coyoacán, tanto nativos como españoles. En la parte central inferior está la fecha en que fue otorgado el Lienzo: 1535. 



Época Colonial

Con la derrota del ejército azteca el 13 de agosto de 1521 cesó la guerra contra los españoles. Hernán Cortés había salido victorioso; pero como nadie puede explotar y gobernar a un pueblo sólo por medio de la espada, después de los soldados llegaron los sacerdotes. El Papa Adriano VI expide la Bula Omnímoda, mediante la cual da todas las facultades al emperador Carlos I de España y V de Alemania para enviar misioneros, con el fin de que pudieran impartir todos los sacramentos de la Iglesia.

Llegada de los Misioneros
Cortés recibió el 23 de junio de 1524 a doce padres franciscanos, que comenzaron a evangelizar metódicamente; a medida que evangelizaban una zona, se iban dispersando en la Nueva España. Fueron ellos quienes iniciaron la evangelización de los pueblos de La Magdalena Contreras; ejemplo de ello es una cruz atrial, que hoy se puede admirar en el templo de San Jerónimo Aculco, al igual que una pila bautismal del siglo XVI con escudos franciscanos e inscripciones en latín. Los franciscanos congregaron a todos los habitantes de Coyoacán en pequeños barrios o núcleos de población, construyéndoles sus respectivas capillas. Más tarde, emprendió su viaje hacia la Nueva España otra orden de religiosos: los Dominicos, que llegaron en 1526 y auxiliaron a sus compañeros en la impartición de los sacramentos a los nativos de los pueblos, estableciéndose en Tenantitla (hoy San Ángel), en donde fundaron la Iglesia parroquial y un convento adjunto, poniéndolo bajo la advocación de San Jacinto. Para 1535 quedaron evangelizados los pueblos de la hoy Delegación La Magdalena Contreras.

Evangelización de los pueblos
La evangelización de la región está representada en el Códice de San Nicolás Totolapan, donde aparecen dos escenas religiosas: en la primera, dos sacerdotes franciscanos imparten el sacramento del bautismo, su brazo izquierdo sostiene una jícara derramando agua sobre la cabeza de un indígena que se incorpora a la religión cristiana, enseguida dos mujeres arrodilladas esperando su turno y en el último plano una mujer observa la impartición del sacramento; a un costado de los personajes se encuentra representado el templo; en la parte superior del dibujo aparece otro misionero con las manos abiertas, rodeado de cuatro cristianos arrodillados rezando, con una leyenda que dice: "Lugar del bautismo los vecinos del lugar dentro de la corriente". El acto se verificó en 1535.

La Magdalena Atlitic
Atlitic adquiere como patrona a Santa María Magdalena, obteniendo el nombre que fusiona a las dos culturas: la azteca y la española.

San Bernabé Ocotepec
En Ocotepec, para el año 1535, estaba ya construido el templo que obtiene como patrón y protector a San Bernabé Apóstol.

San Jerónimo Lídice
La congregación del pueblo de Aculco quedó bajo la advocación de San Jerónimo, ornamento del sacerdocio, tan célebre por su eminente virtud, por su rara sabiduría y su profunda erudición.

San Nicolás Totolapan.
Totolapan adquiere como patrón y protector a San Nicolás. San Nicolás rindió su alma al Creador el día 10 de Septiembre de 1309, a los setenta años de vida. Su cuerpo fue enterrado en la misma capilla donde acostumbraba celebrar el santo sacrificio de la misa. Le canonizó el Papa Eugenio IV, 1446.

El corregimiento de Coyoacán
Establecido Hernán Cortés en Coyoacán, funda en 1522 el Segundo Ayuntamiento de la Nueva España. Durante este periodo la autoridad de Cortés provenía únicamente de la fuerza del ejército y fue hasta el 6 de julio de 1529, cuando el Emperador de España, Carlos I, confirmó una merced que consistió en la donación de 23 vasallos y las concesiones del Título de Marqués del Valle y de Capitán General de la Nueva España. En dicha cédula quedó incluido el Corregimiento de Coyoacán. Coyoacán fue la cabecera del Corregimiento del mismo nombre, que prolongaba sus límites hacia el poniente hasta San Pedro Cuajimalpa, incluyendo los pueblos de San Nicolás Totolapan, San Bernabé Ocotepec, Santa María Magdalena y San Jerónimo Aculco.

Iztolinqui Cacique y Gobernador de Coyoacán
Hernán Cortés reconoció al cacique de Coyoacán, Iztolinqui, quien le salvó la vida en varias ocasiones y le prestó apoyo en la conquista de México. Iztolinqui era descendiente del linaje de los Pipiltin Chichimeca y Chichimeca de Azcapotzalco, nieto del último Rey de Coyoacán, Maztlatzin, quien fue vencido por los aztecas, texcocanos y tepanecas. Iztolinqui, cargando con la pérdida de la supremacía que tuvieron sus ascendientes, constituyó una alianza para vencer a los mexicas. Iztolinqui fue bautizado con el nombre de Juan de Guzmán "El Viejo".


Época Independiente

La Magdalena Contreras fue escenario de violentos enfrentamientos. En 1813 fueron saqueadas y abandonadas las haciendas de San Nicolás Mipulco o Eslava, la de Contreras o Padierna y La Cañada. Sus propietarios huyeron hacia San Ángel y la Ciudad de México.
Durante diez años la guerra había destruido las propiedades e interrumpido las comunicaciones, así como arrancado a los hombres de sus ocupaciones tradicionales; los obrajes habían desaparecido y sus esclavos huyeron en busca de la libertad.

Industrialización. A 17 años de la Independencia de México y con la creación del Banco de Avío, el país inicia su industrialización. A pesar de la inversión del Banco de Avío, el grueso del capital invertido provenía principalmente de los comerciantes y extranjeros. Los extranjeros que invirtieron capital en la industria textil eran a menudo comerciantes, entre ellos destacaban los franceses, quienes fundaron las principales fábricas de hilados, una rama de la industria del algodón.

La fábrica textil de La Magdalena. El capital francés contribuyó a la construcción de dos fábricas grandes que funcionaron en México hasta 1846: la de Cocolapan, en Orizaba que tenía 11,500 husos, y la de La Magdalena, en México, fundada en sociedad con inversionistas mexicanos; su principal socio fue Don Antonio de Garay, quien tenía a su cargo la Dirección de Colonización e Industria.
La fábrica de La Magdalena contaba con 8,400 husos y era una de las mejores equipadas. Junto a esta factoría se encontraba otra fábrica textil, "El Águila"; y a un costado de esta última, se construyeron 114 casas para los obreros; actualmente se les conoce como Barrio Las Calles.
En la parte baja de la hoy Delegación, se encontraba la fábrica de papel "Santa Teresa" que después cambio de giro, convirtiéndose en textil.

El Ferrrocarril del Balsas. El área de Contreras reunía condiciones inmejorables para el florecimiento de la industria textil. Una de ellas fue la cercanía y el acceso al estado de Morelos, de donde se proveía de materia prima; más tarde se construyó la vía férrea México-Cuernavaca (ferrocarril del Balsas) que tenía comunicación con la red ferroviaria del país y que permitió el acceso de materia prima para la producción y circulación de bienes de consumo. La estación ferroviaria aún se encuentra a un costado de lo que fue la fábrica de La Magdalena, a la que anteriormente tenía acceso.

Los Dínamos. Otra de las condiciones naturales fue la generosidad de los ríos Magdalena y Eslava, con un caudal abundante durante todo el año; sus aguas no solamente favorecieron a la región de Contreras, sino también a San Angel en donde se fundaron las siguientes factorías textiles: "La Hormiga", "La Alpina" y "Puente de Sierra".
Las características cerriles, la cañada de Contreras y las barrancas naturales, permitieron la instalación de plantas escalonadas conocidas como "dinamos", cada uno de ellos abastecía de energía hidroeléctrica a las factorías.
La instalación de plantas hidroeléctricas se llevó a cabo después de la concesión otorgada por el Presidente Porfirio Díaz al señor Angel Sánchez y Compañía, el 20 de enero de 1897, con la finalidad de producir energía hidráulica de las aguas del río de la Barranca, afluente del río Magdalena.

Condiciones Naturales. El clima apropiado facilitó la creación de las fábricas textiles. Como es sabido, la región del suroeste del Valle de México disfruta del clima húmedo casi todo el año, por la cercanía de la Sierra de las Cruces y por las lluvias constantes. Tal clima era adecuado para los tejidos porque evitaba que el hilo se reventara con frecuencia.
Cuando el hilo se rompía en un telar, si no se detenía la marcha inmediatamente, se seguían trozando los demás y se producía lo que en la jerga de los tejedores se denominaba "la marra". El daño era tanto más grande cuanto más tardaba el operario en detener la máquina, y una vez sin movimiento se procedía a corregir el defecto, que cuando era de consideración, el obrero tenía que estar horas enteras en ese menester con la circunstancia de que era indispensable conseguir un ayudante para enmendarla, tener parados los telares y demás aparatos y perder así un fuerte porcentaje de su salario.

Desarrollo Tecnológico. La fábrica de La Magdalena, al igual que las otras, contribuyeron al desarrollo económico del siglo XIX. Don Lucas Alamán escribió: "los señores Garay y Canseco, dueños del magnífico establecimiento de La Magdalena, cerca de San Angel, en las inmediaciones de esta capital, han puesto en él maquinaria para la lana, además de la que hay para algodón, y tienen ya fabricadas porciones de piezas de paño y casimires de diversas clases faltando sólo, acabar de montar el botón, para que salga al comercio".
Paralelamente al crecimiento industrial, la población de Contreras y de San Angel se vio incrementada y surgieron las primeras colonias de obreros.

Fábrica de papel de Santa Teresa. En 1847, Don Antonio de Garay vendió una parte de la Hacienda de Contreras, con una caída de agua de 60 pies, a Don Santiago Artur y Alejandro Marxhall para fundar una fábrica de papel bajo la razón social "Alejandro Marxhall y Cía." y "Carlos Sánchez Navarro y Cía". La fábrica de papel funcionó como tal hasta el año de 1897, y se transformó en una factoría textil de lana.
En su corta vida la fábrica sufrió varios incendios y terminó incorporándose a la fábrica textil "La Magdalena" en la Sociedad en Comandita Simple "Meyran Donnadieu y Cía.".


Nacimiento del Progreso

Don Luis de Velasco (1511-1564) "protector del indio en la Colonia" abolió la esclavitud y puso en libertad a más de 50 mil indios que se encontraban en manos de los encomenderos. Prohíbe el uso de los tamenes y restituye las tierras de los indígenas.

El Río La Magdalena. El Río Magdalena dio vida a los poblados aledaños a su cauce. En el siglo XVI el Oidor de la Real Audiencia de México, Don Antonio Canseco, por orden del Virrey, hizo el repartimiento de las aguas del río Magdalena. Se destinaba en primer lugar al pueblo de Totolapan Mipulco (San Nicolás), en donde vivían 31 indios y existía una hacienda, la que podía hacer uso del agua sólo después de que los indios aprovecharan la que tuvieran necesidad, usando la hacienda sólo el remanente.

Presa del Rey. La segunda toma era para el barrio de Ocotepec, el pueblo de San Jerónimo y La Magdalena, además de algunas huertas. El agua seguía su cauce para desembocar en dos presas: una construida por orden del Virrey Marqués de Cerralvo, conocida como Presa del Rey, y la otra por el Oidor Canseco.
Continuaba su cauce pasando por el Molino de Pedro de Sierra y posteriormente surtía al barrio de Tizapán, regaba además grandes huertas antes de llegar al barrio de Sitongo, San Jacinto, Tenanitla y al Colegio del Carmen, para continuar dando vida a diversas haciendas y huertas, así como, al barrio de Chimalistac, al barrio y hacienda de Axotla y al barrio de Oxtopulco.
Al entrar a la Villa de Coyoacán, el agua se detenía en un estanque o caja, para su repartición en las huertas de la misma villa, el agua restante iba a la hacienda LaPiedad, al convento de Churubusco, a la hacienda de San Pedro Mártir, a los barrios de Ozotitlan y Omaxac, y otras varias haciendas


Desarrollo de la Manufactura. En la parte alta del río, su agua hizo posible la creación de diversos molinos de papel, batanes, obrajes, haciendas, ranchos, huertas y pueblos. No es difícil imaginar la hermosura de aquellas aguas, mismas con que fue bautizado el pueblo nativo de aquellas regiones, como lo testifica el Códice de San Nicolás Totolapan.
El mismo río dotó de energía eléctrica a las fábricas textiles, para mover la maquinaria y lavar las telas, contaminando sus aguas al grado de no poder después ser usada para las necesidades de los pobladores, que se quejaban ante las autoridades.

Los Obrajes. En la jurisdicción de La Magdalena Contreras se conservan un serie de monumentos históricos que se vinculan a los obrajes, ranchos y haciendas que se establecieron durante la colonia.
Los españoles trajeron ovejas al Nuevo Mundo e introdujeron grandes talleres, nombrados obrajes, para la manufactura de la lana y producción de paños.
Juntaron artesanos, esclavos negros e indígenas y prisioneros para trabajar en el obraje, en donde se hilaban, tejían y labraban las jergas, bayetas y otros tejidos.
Los obrajes se fundaron en lugares donde abundaba el agua, pues su proceso la requería para el lavado de la materia prima y el movimiento del batán
Las condiciones climatológicas de la cuenca del río de La Magdalena eran favorables para el establecimiento de obrajes, molinos y batanes que surgieron en el año 1535.

El Obraje de Contreras.
El obraje lo fundó el español Jerónimo de León, quien en 1543 recibió del Cabildo de la Ciudad de México un sitio de batán con una merced de agua junto al templo de San Jerónimo; esta merced quedó registrada en los libros de censos, mismos en que consta que, en 1546 lo adquiere Martín Canon, después Juan Bautista Martínez, a partir de entonces, por sucesiones testamentarias, es propiedad de Diego de Contreras (hijo), Tomás de Contreras (nieto) y Diego de Contreras (bisnieto).
El obraje pasó en el año de 1718 a poder de Juan Pérez Padierna (familiar político) y posteriormente a Don Francisco de la Riva Quintana (yerno de Padierna), quien lo heredó a su yerno Francisco Guerra, último dueño y descendiente de la familia obrajera de Contreras.
Francisco Guerra vendió el obraje a Don Martín de San Juan Barroeta en el año de 1760.

Obraje de Anzaldo.
El obraje se encontraba en los altos del pueblo de San Jacinto y camino real al pueblo de La Magdalena. Se localizaba junto al obraje de Contreras y entre los pueblos de La Magdalena y San Jerónimo.
En 1556 fue adquirido por Cristóbal de Escudero, quien compró diversos lotes colindantes con el batán. En 1598, por muerte de Cristóbal de Escudero, doña Leonor de Figueroa, su mujer, y su hijo vendieron a Baltazar de la Barrera dicho obraje, batán y tierras comprendido en 8 caballerías.
Por el año 1647 Baltazar de la Barrera vendió el obraje con batán y 8 caballerías de tierra a Don Antonio de Anzaldo, de donde proviene su nombre. A mediados del siglo XVI siguió conservando su extensión original, hasta que fue invadido por Don Francisco de la Riva Quintana, dueño del Obraje de Contreras, y por habitantes del pueblo de La Magdalena, perdiendo poco más de 2 caballerías.
El 4 de junio de 1780 se resolvió que sólo entraran a los montes para extraer leña y a satisfacer sus necesidades mínimas. Dicha sentencia se ratificó el 27 de abril de 1858. En este año el dueño de la hacienda era Don Nicolás de Teresa, cuyos descendientes mantienen hasta nuestros días parte de lo que fue la hacienda.

Movimientos Sociales

Padierna en 1847. Durante la invasión norteamericana de 1847, en el país se realizaron esfuerzos constantes por mantener la integridad territorial y conformar la conciencia nacional.

La Guerrilla de Don Agustín Reyna. El pueblo de Contreras dio muestra de valor y heroísmo. El 18 de agosto de 1847 la guerrilla contrerense, formada por Don Agustín Reyna, nativo de Contreras, se enfrentó a la avanzada norteamericana en el sendero de Peña Pobre a Padierna. Mientras tanto, el ejército del norte de México, comandado por el General de División Gabriel Valencia, hacía lo suyo a espaldas del Rancho de Padierna, en la Loma de Pelón Cuauhtitlan.

La Batalla de Padierna. La noche del 19 y madrugada del 20 de agosto del año 1847, el ejército invasor norteamericano, viniendo de Tlalpan por Peña Pobre hasta la altura de Padierna, atacó de frente al rancho La Loma Fortificada; al no poder tomarlo dirigió la mayor parte de sus fuerzas por el sendero que salía cerca de Anzaldo, y avanzó hacia el pueblo de San Jerónimo donde pernoctaron, flanqueando, la Loma Fortificada; y de cuyo pueblo salieron en la madrugada del 20 para atacar y tomar por la espalda la misma Loma.

Partes Militares. El General Valencia, en su parte militar del 19 de agosto 8:00 P.M. señala:
"...después de un reñido combate contra todas las fuerzas angloamericanas, tengo el alto honor de participar a VE que he puesto en vergonzosa fuga, con el ejército que tengo el honor de mandar, a todas las fuerzas del anglo-americano, que unidas han embestido mi posición y me atacaron de cuantos modos era posible, desde las doce del día hasta las siete de la noche."
El 20 de agosto, el General Antonio López de Santa Anna envió dos comunicados al General Valencia para que se retirara como pudiera esa misma noche. A la 1:15 horas de la madrugada Santa Anna exclamó al respecto:
"considerando lo que sufriría la División del Norte con la lluvia, sin abrigo alguno, y que ni los hombres ni las armas quedarían útiles para empeñar una acción al otro día, anhelando evitar la derrota que preveía, ordené al General Valencia se retirara a San Ángel".

Los Héroes de Padierna. El ejército norteamericano comenzó su ataque a las 3:00 A.M., ocasionando a las posiciones mexicanas grandes pérdidas. Durante la batalla se capturaron a 813 soldados y 88 oficiales, 4 de ellos generales mexicanos. Las pérdidas de los norteamericanos fueron en total, de 300 hombres en los combates de Padierna.
En el reporte del General Salas, Segundo en Jefe de la División del Norte, que enviara al Ministerio de Guerra señala:
"... a causa de la mala posición ocupada y del abandono que se vieron los movimientos del enemigo, a la madrugada del día 20, fueron batidos en todas direcciones por más de 6 mil los 3 mil infantes reunidos en las lomas de Padierna".
Así, los héroes de Padierna dieron su sangre en aras de la patria, y México los glorificó: el General Frontera, el Capitán Rico, los tenientes, Subtenientes y Alféreces Zulueta, Contreras, Vergara y Quiriarte.

Movimiento Obrero

Los trabajadores textiles de la región de Contreras se organizaron para reducir la jornada de trabajo de 14 a 12 horas diarias, mejorar los salarios y las condiciones internas de trabajo.
Los empresarios utilizaban malos tratos, métodos coercitivos, aplicaban multas y descuentos, tiendas de raya y otros mecanismos para controlar a la clase trabajadora. Estas fueron las causas de los primeros choques entre los trabajadores y sus explotadores capitalistas extranjeros.

El Gran Circulo de Obreros. Las condiciones de trabajo obligaron a la unificación de los trabajadores en sociedades mutualistas y hermandades. Una de ellas fue el Gran Círculo de Obreros (GCO) que se estableció en Contreras y llegó a convertirse en la organización más importante en el país con sucursales en diferentes estados. Sus objetivos estaban encaminados hacia "el bienestar y la mejora de la clase trabajadora".
El origen del Gran Círculo de Obreros se remonta a la década de 1860, y su primera directiva se nombró en septiembre de 1872, tres años después contaba con 28 sucursales, en su mayoría de obreros textiles, seguidos por los sombrereros artesanos:
1a. Fábrica El Águila, Contreras, D.F.
2a. Fábrica San Ildefonso, México.
3a. Fábrica La Fama, Tlalpan, D.F.
19a. Fábrica La Magdalena, Contreras, D.F.

La principal arma de los obreros textiles del Valle de México fueron los múltiples brotes huelguísticos, para luchar por la desaparición de la tienda de raya, la reducción de la jornada de trabajo (de 14 a 12 horas de labor diaria), servicio médico, medicinas en las enfermedades profesionales y la abolición del trabajo nocturno.

Movimientos Sociales

Club Democrático Antireeleccionista. La mayoría de los habitantes en la región de Contreras eran indígenas, campesinos, jornaleros, comuneros y un sector pequeño de trabajadores textiles que vivían en pésimas condiciones.

El fin de la dictadura de Porfirio Díaz, acarreó una lucha interna por el poder político. El pueblo y sus dirigentes aparecen como actores sociales para hacer valer sus derechos, organizándose a través del "Club Democrático Antireeleccionista Vicente Guerrero", que formalmente quedó instalado el día 23 de julio de 1911, siendo elegida como su primera presidenta Socorro E. Ramírez.
La presidenta del Club Antireeleccionista, al saber que pasaría en ferrocarril, por la estación de Contreras, Don Francisco I. Madero, en su viaje a Cuernavaca, le preparó un pliego petitorio haciendo de su conocimiento los principales problemas del pueblo de La Magdalena, ocasionados por los caciques, el cual fue entregado personalmente al candidato presidencial.

Presencia Zapatista. La primera partida de zapatistas en la región aparece en el mes de marzo de 1912. El territorio de La Magdalena Contreras era considerado como un sitio estratégico para entrar a la Ciudad de México.
En estos años la lucha armada había rebasado la periferia de la Ciudad de México y era vista por los vecinos de Contreras con simpatía y buen número de ellos se unieron a la lucha zapatista.

Entre1913 y 1914, las fábricas de Contreras fueron tomadas por los zapatistas con el objetivo de abastecerse de energéticos, mantas, cobertores, entre otras cosas y exigían a sus dueños una cantidad de dinero y productos manufacturados, con la condición de no destruirlas o quemarlas.
La región estaba bajo el mando del jefe zapatista Francisco Pacheco, quien controlaba las fábricas de Santa Teresa y La Magdalena.
Los empresarios solicitaron ayuda a la Secretaría de Guerra y a la comandancia militar para proteger las plantas eléctricas (los Dinamos) y las fábricas textiles, a cambio de dar alojamiento, alimento, abrigo para la tropa y, sobre todo, abastecer de implementos textiles para los cuerpos rurales.
La Secretaría de Guerra envió diversos destacamentos que se establecieron en las fábricas textiles y sus alrededores, conteniendo así a los zapatistas.
Las fábricas representaban cierta neutralidad entre los zapatistas y los cuerpos rurales.
Los cuerpos rurales no se atrevían a disparar su artillería, ya que dichas fábricas representaban una cuantiosa inversión extranjera. Sin embargo, el ejército federal sí atacó los pueblos y rancherías de Contreras, persiguiendo a los zapatistas por toda la Sierra de las Cruces.
En 1914 los pueblos de Contreras y La Magdalena fueron destruidos por el fuego. Sólo quedó una que otra casa respetada por los zapatistas, pues sus propietarios advertían con letreros ser revolucionarios.
La situación se agravó para los trabajadores textiles. Cerca de dos mil familias se encontraban aisladas y en la más completa miseria, rodeadas de los pueblos incendiados.
La Magdalena Contreras continuó en 1915 ocupada por las tropas zapatistas que libraron la batalla decisiva en el mes de noviembre y avanzaron sobre la capital de la República.
Los zapatistas penetraron hasta la estación de Buenavista, en donde se apoderaron de una locomotora, la cual fue llevada al cuartel de Contreras para trasladar sus fuerzas revolucionarias.

El Sindicato "La Lucha". El origen de este sindicato se localiza en 1917. Su primer secretario fue el obrero J. Trinidad Escalona; después de haberse integrado, se formó una comisión para redactar sus estatutos. El sindicato "La Lucha" fue uno de los pilares de la Federación del Ramo Textil, cuando en marzo de 1919 permanecía al margen de toda organización obrera.
En 1920 estallaron diversos conflictos laborales. Los obreros textiles de "La Hormiga", "La Alpina", "Santa Teresa", "La Abeja" y "La Magdalena", así como los campesinos de San Angel, se unieron a los conflictos obreros y declararon una huelga en solidaridad.

El sindicato "La Lucha" estaba afiliado a la Federación Obrera del Ramo Textil (FOT) de corte anarcosindicalista y fue uno de los pilares de la fundación de la Confederación General de Trabajadores (CGT).
La CGT estaba subvencionada por la Federación Comunista del Proletariado Mexicano. La integraron cincuenta representantes de 30 sindicatos de 20 estados de la República, y su lema fue "Salud y Comunismo Libertario".
La CGT surgió como una organización contraria a la Confederación Regional Obrero Mexicana (CROM).
La historia de la CGT como grupo anarcosindicalista se vio manchada por la violencia durante sus primeros seis años. Sus principales escenarios fueron las fábricas textiles de la región de San Ángel y Contreras.



Movimientos Sociales

Huelga de 1922. En apoyo a los trabajadores textiles de la fábrica "San Ildefonso" en septiembre de 1922, la CGT decretó una huelga de solidaridad en todas las fábricas en el Distrito Federal. Terminando la huelga, los industriales de la municipalidad de San Ángel, como represalia, acordaron declarar "el lookout" (paro patronal) cerrando las puertas de las fábricas de La Magdalena, Santa Teresa, La Hormiga, La Abeja y La Alpina..

Los Mártires del 20 de Octubre. El 19 de julio de 1922 sujetos no identificados detuvieron al dirigente de la Federación Hilandera, Julio Márquez.
La noticia del secuestro generó que obreros de las fábricas La Magdalena, Santa Teresa, La Abeja y La Hormiga, marcharan hacia la Presidencia Municipal de San Ángel, el 20 de octubre, en protesta por la desaparición de Márquez, siendo repelidos por la gendarmería montada. En el enfrentamiento murieron Emilio López y el obrero Florentino Ramos.
Después de este suceso todas las filas de la CGT organizaron una manifestación, en la que cargaron el féretro de Florentino Ramos, e hicieron una parada frente al Palacio Nacional, en la Secretaría de Gobernación y en las oficinas del Gobierno del Distrito Federal.
Para recordar a los mártires, se dio el nombre "20 de Octubre", fecha en la que sucedieron los hechos, a la calle ubicada a un costado de la fábrica Santa Teresa, entre ésta y las viviendas de los trabajadores de la misma.

El Sindicato "La Unión". El 20 de julio de 1925, en la fábrica La Magdalena, se creó el Sindicato "La Unión", afiliado a la Confederación Regional Obrero Mexicana (CROM), encabezado por el obrero Ricardo Treviño. Esta organización sindical surgió como opositora al Sindicato "La Lucha", al frente del cual estaba Ciro Mendoza.
Las pugnas de los trabajadores textiles provocaron enfrentamientos armados entre ambos sindicatos.

Dueños de la Fábrica La Magdalena
La factoría estuvo bajo diversas sociedades mercantiles a lo largo de su existencia:
De 1840 a 1866, su propietario fue Don Antonio de Garay, quien fundó la Sociedad de Garay y Compañía.
De 1866 a 1883, su dueño fue el señor Pío Bermejillo, quien la trabajó con la denominación de Pío Bermejillo y Compañía.
En 1883, la adquieren en sociedad los señores León Meyran, Antonio Donnadieu y Adrián Jean, quienes forman la empresa "Meyran, Donnadieu y Compañía."
En 1909 pasa a propiedad del francés Jean Veyan, quien crea "Veyan Jean y Compañía, Sociedad en Comandita".
Para 1928 pasó a formar la empresa "Veyan Jean y Compañía y Sucesores".
En 1932, los socios Adrián, Camilo y Alfonso Jean; Pedro Guzzy, Camilo Reynaud y Luis Veyan, forman la sociedad "Jean Hermanos y Compañía".

La última huelga. La fábrica dejó de funcionar el día 10 de junio de 1967, cuando el Sindicato "La Lucha" emplazó a huelga por violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo de la Industria Textil.
La huelga duró seis años, el día 10 de Marzo de 1973, la Suprema Corte dictó el laudo a favor de los trabajadores textiles, ordenándoles a los dueños de la factoría pagar la suma de 47 millones de pesos por concepto de la indemnización, los cuales no fueron cubiertos y los bienes muebles e inmuebles fueron
sacados a remate. El inmueble fue adquirido por el Departamento del Distrito Federal, el 19 de Septiembre de 1973.
Reparto Agrario

Ejido de San Jerónimo Aculco
Por resolución presidencial, el 19 de julio de 1923, se concedió el ejido al poblado de San Jerónimo Aculco, con una superficie de 200.81 hectáreas, cuya posesión definitiva se dio el primero de agosto del mismo año. El 19 de enero de 1938, se concedió la ampliación del ejido con una superficie de 205 hectáreas, mismas que fueron expropiadas en 1946 para construir la Ciudad Universitaria. Se autorizó una permuta de 41.20 hectáreas de terreno ejidal, recibiendo el ejido una superficie de 100 hectáreas del predio denominado Ocotepec, Municipio de Tihuatlán, Veracruz.


Permuta Ejidal.
En 1950, la sociedad anónima Jardines del Pedregal de San Ángel solicitó la permuta de terrenos ejidales del poblado de San Jerónimo Aculco, para destinarlos a fines de urbanización y cooperar así al desarrollo de nuevas zonas urbanas en regiones de el Pedregal. El ejido permutó así 83.52 hectáreas de su terreno, por una superficie de 101.33 hectáreas del predio denominado Santa Rita, Municipio de Metepec, Hidalgo.

Ejido de San Bernabé Ocotepec
El pueblo de San Bernabé solicitó la restitución de sus tierras en el año 1920, argumentando que el Presidente de la República Porfirio Díaz los había despojado, presentaron como pruebas cuatro cuadernos que contenían los títulos primordiales. La solicitud fue respondida por un perito paleógrafo que declaró apócrifos los planos y títulos presentados, pues la letra y redacción no correspondían a la época.
El 23 de Agosto de 1922 presentaron otra solicitud de dotación de ejido, y después de tres años de trámites, el pueblo de San Bernabé Ocotepec recibió el 5 de marzo de 1924 la resolución presidencial, donde se les dotaba de 383.49 hectáreas de tierra de la hacienda La Cañada.



Reparto Agrario

Ejido de San Nicolás Totolapan.
Los campesinos del pueblo solicitaron ante la Comisión Local Agraria del Distrito Federal la restitución de sus tierras, montes y aguas, en la que presentaron los títulos primordiales expedidos por las autoridades españolas en el año de 1563, firmados por el Virrey Don Luis de Velasco. La superficie que los vecinos pedían se les restituyera era de 50 mil hectáreas. El dictamen lo dieron las autoridades el 15 de diciembre de 1921, resolviendo que no era procedente la restitución, debido a que los títulos primordiales eran apócrifos. En consecuencia se ordenó la dotación de ejido, cuya resolución presidencial se publicó el 29 de abril de 1924, dotando al pueblo de San Nicolás Totolapan de una superficie de 1,300 hectáreas, las cuales provenían de la hacienda de Eslava.

Ampliación del Ejido.
El 2 de marzo de 1935 los mismos campesinos solicitaron ampliación de ejido, ya que existía un déficit de parcelas. El 23 de abril de 1939 se dio la posesión definitiva, otorgándose 1, 404 hectáreas.
En 1939 el pueblo de San Nicolás Totolapan realizó una permuta de tierras con el de San Bernabé, debido a que la hacienda La Cañada colindaba con el pueblo de San Bernabé, éste le dio a San Nicolás una superficie de 54.83 hectáreas, colindantes con terrenos de la hacienda de Eslava a cambio de las 75.60 hectáreas afectadas de La Cañada. Así, la superficie total del ejido de San Nicolás Totolapan resulto ser de 2, 683 hectáreas.

El Ejido del Pueblo de La Magdalena.
La resolución del expediente del ejido del pueblo de La Magdalena Contreras fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 11 de enero de 1924, afectándose la hacienda de La Cañada.
En mayo de 1938 solicitaron ampliación del ejido; el 21 del mismo mes se les notificó a los propietarios de fincas afectables y la resolución definitiva se publicó el día 6 de julio de 1939 y el 15 de mayo de 1940.
En 1946 el Departamento Agrario dictó la resolución sobre certificados de solares urbanos en el pueblo de La Magdalena Contreras.
El 18 de febrero de 1981 se expropió por causa de utilidad pública una superficie de 116.64 hectáreas del ejido del pueblo de La Magdalena Contreras, en favor de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETT).

Bienes Comunales de San Bernabé Ocotepec.
Se presentó una solicitud de confirmación y titulación de bienes comunales por parte de un grupo de 269 solicitantes del poblado de San Bernabé Ocotepec, de fecha 1° de agosto de 1980, publicada en el Diario Oficial de 1a Federación el 29 de abril de 1985, solicitandose una superficie de 600 hectáteras. Finalmente fueron otorgadas 327.18 hectáreas a 124 comuneros, el 22 de septiembre de 1998.


Bienes Comunales de La Magdalena Contreras.
El reconocimiento y titulación de bienes comunales se otorgó mediante resolución Presidencial del 2 de abril de 1975, siendo publicado en el Diario Oficial de la Federación, el 27 de abril del mismo año, llevándose a cabo su ejecución el 21 de enero de 1981, otorgándose a un grupo de 1,779 comuneros beneficiados, una superficie de 2,293 hectáreas de terrenos comunales.
Se Constituye la delegación La Magdalena Contreras

La creación de la Municipalidad de La Magdalena se debió al crecimiento desmesurado de la población y con la finalidad de ejercer un control y distribuir mejor los servicios. Sin embargo, esta división jurídica no tardó en desaparecer y en suprimir el Municipio.

El 31 de diciembre de 1928, por Decreto Presidencial se suprimieron las 17 Municipalidades existentes y el Distrito Federal se dividió en un Departamento Central trece Delegaciones Políticas: General Anaya, Azcapotzalco, Guadalupe Hidalgo, Iztacalco, Coyoacán, San Angel, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Ixtapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac.

Ley Orgánica del Gobierno del Distrito Federal

Los primeros días de enero de 1929, apareció publicada la Ley Orgánica del Distrito y Territorios Federales, la que en su artículo 12 hace mención a la jurisdicción de La Magdalena Contreras:
"La Delegación de La Magdalena Contreras está formada por la población de este nombre, colonias, pueblos, haciendas, ranchos y poblados que están comprendidos dentro del límite que marca la siguiente línea: Por el Norte, a partir del punto fijado al pie de los taludes de la izquierda del río de La Magdalena y la barranca de la Providencia en su confluencia, sigue de este punto al Suroeste, río arriba, por el pie del talud de la izquierda del río de La Magdalena hasta llegar al ángulo occidental del machón norte del puente de San Balandrán.

Frente a la fábrica de Santa Teresa, cruzando el río de La Magdalena toca el ángulo occidental del machón sur del referido puente y sigue hacia el Suroeste, río arriba por el pie del talud de la derecha del mencionado río, hasta su confluencia con el río Eslava o barranca de los Frailes, donde toma rumbo al Sureste al pie del talud de la derecha del mencionado río, hasta su confluencia con el río Eslava o barranca de Los Frailes, donde toma rumbo al Sureste al pie del talud de la derecha de esta barranca, hasta encontrar el pie del talud de la derecha del Thalweg de Viborillas y continúa por una recta hasta el punto llamado "Cruz de Morillo", sobre el camino que conduce de Ajusco a Jalatlaco hasta el centro de la mojonera que existe en dicho lugar; del centro de esta mojonera, que a la vez define uno de Distrito Federal.

Continúa el lindero por dicha línea siguiendo todas sus inflecciones hasta la mojonera que existe en el punto llamado "Cruz de Cuauxuxpan", de este punto continúa hacia el Suroeste por todo el lindero marcado por una cruz de piedra del monte comunal de La Magdalena con el Parque Nacional "Desierto de los Leones", hasta llegar al punto conocido por la Cruz de Coloxtitla, donde existe un monumento de mampostería que afecta la forma de un prisma de base cuadrada, sobre el cual, en su cara superior, queda definido un punto por el cruzamiento de las diagonales tiradas desde sus esquinas que define el vértice de los linderos de los montes de Santa Rosa Xochiac, el Desierto de los Leones y el monte de La Magdalena.

De este punto continúa hacia el Norte por la cerca de piedra que marca el lindero común de los montes de San Bartolo Ameyalco y La Magdalena, pasando por los lugares conocidos por Cabeza de Toro y Xacajonera llamada "Tecaxtitla", para continuar de aquí, pasando por los centros de las mojoneras llamadas "Ixquihuaca", "Mazatepec" y "Teximaloya", que define el lindero de los montes de San Bernabé Ocotepec y San Bartolo Ameyalco.

Del centro de esta última mojonera el lindero continúa con rumbo al Sur, por el que divide los ejidos del pueblo de San Bernabé Ocotepec de los del Pueblo de San Bartolo Ameyalco, para continuar después por el pie del talud de la derecha de la barranca de La Presa.

Llega por este accidente hasta encontrar el punto de intersección de él con el principio del lindero entre los ejidos del pueblo de San Bernabé y la antigua hacienda de La Cañada, para continuar de aquí por la recta que define este lindero con rumbo al Oriente hasta encontrar su intersección con el pie del talud de la izquierda de la barranca de Texcalatlaco. De este punto sigue por el pie del talud de la izquierda de la barranca mencionada, hasta encontrar el ángulo occidental del machón norte del puente del Zopilote, continúa por los parámetros visibles de dicho machón hasta tocar el ángulo oriental de dicho machón, de donde continúa atravesando la barranca en línea recta y luego apañándose al paramento oriental del machón Sur de este punto, por la orilla oriental del camino de automóviles que va de San Angel a Contreras, hasta llegar por cuya arista baja hasta encontrar el pie del talud de la izquierda de la barranca de La Providencia.

Accidente por el cual continúa rumbo al Oriente hasta llegar al punto de intersección de este accidente con el pie del talud de la izquierda de la barranca de La Providencia, accidente por el cual continúa con rumbo al Oriente hasta llegar al punto de intersección de este accidente con el pie del talud de la izquierda del río de La Magdalena, en donde termina". 

 

 

 

 

 
Delegaciones
1.- Alvaro Obregón
2.- Azcapotzalco
3.- Benito Juárez
4.- Coyoacán
5.- Cuajimalpa
6.- Cuauhtémoc
7.- Gustavo A. Madero
8.- Iztacalco
9.- Iztapalapa
10.- Magdalena Contreras
11.- Miguel Hidalgo
12.- Milpa Alta
13.- Tlahuac
14.- Tlalpan
15.- Venustiano Carranza
16.- Xochimilco