La historia de la Hacienda Pública constituye el ángulo
insoslayable para conocer el desarrollo y los problemas de la Nación
mexicana, en un devenir económico que supera los 180 años de
existencia; carencias, tribulaciones, sistemas tributarios, organización
administrativa, deuda exterior, así como los diferentes y numerosos
ramos hacendarios son algunas de las materias que estremecen el estudio y
análisis de las páginas de esta obra, como consecuencia de la
historia de un país que ha cruzado por etapas telúricas para
poder encontrar el trazo definitivo de su porvenir, tarea nada sencilla ayer
como hoy; de esta manera el presente libro representa, asimismo, el constante
esfuerzo para fortalecer el escenario público en que nos ha tocado
vivir.
Aparte de las anteriores consideraciones, no podemos dejar de advertir el
valor que como documento se concede a estas páginas, cuya presentación
vamos a emprender con las limitaciones y brevedad que exige un estudio preliminar.
Para entender el contenido de la materia, no podemos soslayar la importancia
de este ramo en los años de la Colonia, donde los informes, colecciones
de cédulas reales, ordenanzas, instrucciones y reglamentos informaron
con regularidad a la Corona Española de la situación financiera
de la Nueva España; (1) consecuente con esa tradición, el primer
Secretario de Hacienda mandó imprimir y entregar al Congreso la Memoria
que resumía los problemas (2) inmediatamente después de consumada
la Independencia; de esta manera los documentos hacendarios fueron en el orden
cronológico, primero que los informes presidenciales, pues no fue sino
hasta la llegada de Guadalupe Victoria que se cumplió con esa fórmula
de acuerdo a las estipulaciones constitucionales de 1824. (3)
Las Memorias de la Secretaría de Hacienda constituyen el documento
básico del informe presidencial en el área de esa perspectiva;
sus orígenes más inmediatos en el siglo diez y nueve se encuentran
situados en los siguientes ordenamientos legales: artículo 227 de la
Constitución Política de la Monarquía Española
de 1812; artículo 33 del Reglamento Provisional Político del
Imperio Mexicano de 1822; artículo 120 de la Constitución Federal
de 4 de octubre de 1824 que señaló: Los secretarios del despacho
darán a cada Cámara, luego que estén abiertas sus sesiones
anuales, cuenta del estado de sus respectivos ramos.
El artículo 89 de la Constitución de 1857 recogió esos
principios que están vigentes en el artículo 93 del Código
Político de 1917cuyo texto es el siguiente: Los secretarios del Despacho,
luego que esté abierto el periodo de sesiones ordinarias, darán
cuenta al Congreso, del estado que guarden sus respectivos ramos. Cualquiera
de las Cámaras podrá citar a los secretarios de Estado para
que informen, cuando se discuta una ley, o se estudie un negocio relativo
a su Secretaría.
Los tratadistas advierten que este artículo 93 está relacionado
con el 69, que establece la obligación del Presidente de la República
de rendir un informe anual al Congreso de la Unión. (4)
Por otra parte, los antecedentes de este gran capítulo de la vida económica
de México, tienen un campo muy amplio y poco explorado; solamente el
Archivo Histórico de Hacienda - bajo la custodia del Archivo General
de la Nación- conserva clasificados millares de cédulas y documentos
que se refieren a la Hacienda Pública en más de tres centurias;
la biblioteca Miguel Lerdo de Tejada conserva varios tomos de colecciones
de leyes y circulares, así como un voluminoso catálogo de impresos,
folletos, memorias y libros relativos al asunto principal; existen tal multitud
de elementos por estudiar que son pocos los trabajos hasta la fecha publicados
para abrigar -aunque sea parcialmente- una noticia más o menos completa
sobre dicho acervo; el primer esfuerzo de tipo bibliográfico lo realizó
Román Beltrán Martínez en 1943, cuando la Secretaría
publicó en ocasión de la Feria del Libro una edición
mimeográfica titulada Bibliografía de la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público; posteriormente el doctor Manuel
Carrera Stampa publicó en el suplemento del Boletín Bibliográfico
de la mencionada dependencia, el 19 de diciembre de 1956 una relación
de las Memorias de Hacienda de 1822 hasta la de 1925, haciendo referencia
a la obra de Ramón Beteta Tres años de Política Hacendaria
y a la primera edición de La Hacienda Pública a través
de los Informes Presidenciales a partir de la Independencia hasta 1950; el
11 de mayo de 1971 circuló en forma particular el trabajo de Enrique
Florescano Bibliografía de Memorias de Hacienda que comprende el periodo
de 1821 a 1934; de 1972 a 1974se publicaron por parte de la mencionada dependencia
del Ejecutivo Federal, cuatro volúmenes que recogieron más de
8,000 cédulas acerca de los diferentes ramos hacendarios; con todo,
como se verá, el trabajo de recoger y publicar fuentes tan importantes
es bien escaso en comparación con la abundancia que existe de material
bibliográfico y hemerográfico; la angustia respecto a esta materia
es tan notable que, desde hace muchos años, otros hacendistas se dieron
a la tarea de recuperar y editar algunos elementos, relativos a las finanzas
para que no se perdieran y, aparte de las memorias propiamente dichas, existen
obras como la Exposición al Soberano Congreso Mexicano sobre el estado
de la Hacienda Pública por Antonio de Medina, publicada en 1823; la
Guía de Hacienda formulada en 1825 por el secretario José Ignacio
Esteva; el Informe presentado al Presidente de la República por el
contador mayor Juan Antonio de Unzueta manifestando el manejo y estado que
guardó la Hacienda Pública en los años de 1830, 1831y
1832 editado en 1833; Breve instrucción sobre las contribuciones directas
establecidas en la Nación desde 1836, escrita por Ignacio Piquero y
publicada en 1845; México. Noticia sobre su Hacienda Pública
bajo el Gobierno Español y después de la Independencia, por
George B. Robinson, editada en 1845; Proyectos de arreglo de los gastos de
la Hacienda Pública por Manuel Payno en 1848; Indicaciones sobre el
origen; vicisitudes y estado que guardan actualmente las rentas generales
de la Federación
Mexicana por Guillermo Prieto, publicada en 1850; Historia de la deuda contraída
en Londres por Joaquín D. Casasús, publicada en 1885; Estudio
histórico y filosófico sobre la legislación de los Bancos
por Luis G. Labastida, en 1890; Los impuestos en México por Pascual
Luna Parra, trabajo publicado en 1911; y así, podríamos continuar
sin esperanza de poner término a una inmensa lista de publicaciones
en materia hacendaria; la sola referencia de las anteriores informa al lector
de la abundancia de material para estudiar las diversas faceta s del ramo
hacendario en México.
Aludidos orígenes y antecedentes para estudios o integración
de material como lo intenta la obra presente, conviene señalar las
vicisitudes por las que pasó la Hacienda Pública poco tiempo
después de iniciada la vida independiente de México.
Los años de revolución insurgente fracturaron el sistema hacendario,
de tal manera que consumada la Independencia, la Junta Provisional Gubernativa
y el Imperio de Iturbide primero, así como la República Federal
después, recogieron una herencia ideológica bienhechora, pues
eran las bases de nuestra libertad y de las preocupaciones por dar al pueblo
de México los elementos de su prosperidad; pero, es preciso advertir,
que también
se recogió una hacienda en ruinas como lo expresó José
María Fagoaga en febrero de 1822:
Quedó el Imperio, al disolverse el antiguo Gobierno, sin erario; obstruidas
las fuentes de la riqueza pública, alterados los rumbos, todos de los
giros; extraviada la opinión en millares de puntos; recargados los
pueblos de contribuciones gravísimas, y acostumbrados, de consiguiente
a defraudarlas; sin ningún sistema de hacienda ni administración.
.
Este fue el proemio de la tarea que se encargó al primer Secretario
de Hacienda, Rafael Pérez Maldonado, nombrado el 4 de octubre de 1821
iniciando labores al amparo de las facultades instituidas en el Reglamento
para el gobierno interior y exterior de las secretarías de Estado y
del despacho universal de 8 de noviembre del propio año; si bien es
cierto que su permanencia en el ministerio fue breve, no por ello dejó
de expresar sus ideas para renovar el estado rentístico del país
considerando que el fomento a la minería y la renta del tabaco producirían
un aumento en el ingreso nacional.
(I) Sierra. Carlos J. y Martínez Vera, Rogelio. Bibliografía
de la Hacienda Pública. Tomo 1.Secretaría
de Hacienda y Crédito Público. México, 1972.
2 Memoria que el Ministro de Hacienda presenta al Soberano Congreso sobre
el estado del erario. México 1822. En la oficina de D. Alejandro Va1dés,
impresor de Cámara del Imperio.
(3) Sierra. Carlos J. Guadalupe Victoria. Libertador y Gobernante. Comisión
Nacional para la Conmemoración de la República Federal y del
centenario de la Restauración del Senado. México, 1974.
.
(4) Derechos del Pueblo Mexicano. México a través de sus Constituciones.
Tomo VII. Antecedentes y evolución de los artículos 76 a 102
constitucionales. XLVI Legislatura de la Cámara de Diputados, México
1967.
México a través de los Informes Presidenciales
"La Hacienda Pública"
Secretaría de la Presidencia, México 1976, Tomo 4 Vol. I