EL MAÍZ

El 3 de noviembre de 1492, luego bajar a tierra en la isla Fernandina dos marinos del almirante Cristóbal Colón, regresaron a su nave con un puñado de maíz. En ese momento el viejo mundo empezaba a conocer el mágico cereal, dádiva de los dioses americanos y sustancia de hombres y pueblos, que habían formado todas las civilizaciones del nuevo continente, y habrían de ayudar, en los sucesivo, a conservar las viejas civilizaciones orientales y europeas. Más tarde, al tratar del tercer viaje de Colón, Martín Fernández de Navarrete transcribe lo siguiente: "... hicieron traer pan y de muchas maneras de frutas e vino... mas no uvas... y así mismo debe ser dello de maíz, que es una espiga como una mazorca que llevé yo allá, y hay ya mucho en Castilla... "; lo que demuestra que el maíz llegó muy pronto a España y se aclimató de inmediato.

En la " Vida del Almirante Colón " escrita por su hijo don Hernando, aparece el siguiente párrafo: "... y que había muchas simientes... y de otro grano, como panijo, llamado por ellos maíz, que es de buenísimo sabor, cocido o tostado, o molido en puches... ", así conocieron y admiraron los españoles al maíz, con el nombre haitiano que lo designa en las islas del Caribe: mahís o mahys, que el Linneo adopto para designar científicamente a la planta como Zea maíz o " causa de la vida", pero el maíz es originario de México, de las Huastecas como veremos luego.

Originalmente los huastecos llamaron al maíz tzis, derivado del nombre de la hormiga que según sus leyendas, descubrió al grano y lo llevó a los dioses: itizis. De ese primitivo nombre huasteco tomaron los Aztecas el que a su vez le dieron, de izis zintzintle, con que a veces se denomina al maíz en los antiguos códices y ella nuestro vocablo costumbrista " achichincle", con que se designa al incondicional que se pega a otro " como en la mazorca " los granos del maíz.

Los antiguos Toltecas, que debían haber encontrado al maíz silvestre en Tamoanchán, donde lo domesticaron y cultivaron, lo llamaron puxpuch, adoptando una vieja voz maya que lo designaba. Pero los huastecos, descendientes directos de los antiguos Olmecas y en parte de Mayas y Toltecas, fueron en realidad los que domesticaron al maíz y lo llevaron por primera vez, llamándolo to-nacayo, que significa " nuestra carne, porque su leyenda decía que el hombre había sido hecho de maíz por los dioses.

Parece ser que el maíz apareció sobre la tierra, en México, hace unos 16 mil años, llegando a constituir uno de los tres grandes alimentos del mundo: el trigo del Mediterráneo, que invade primero a Europa, Asia y África y que, transportado a América después del descubrimiento, es llevado por el europeo y el americano en sus viajes de exploración y conquista a Oceanía y al Asia oriental, cerrando el círculo de su difusión; el arroz de China, que conquista al mundo asiático oriental e invade las islas de Oceanía, y que, después del descubrimiento de América y del contacto de europeos y asiáticos a través del nuevo continente, llega a América y Europa y se difunde por ellas, hasta alcanzar a Asía nuevamente y cerrar el círculo otra vez de la difusión de esta gramínea.

Y, por último, el maíz de México, que cultivado primeramente en la región de las huastecas, se difunde hacia el sur y el norte del continente americano, hasta que su descubrimiento por los hombres blancos de Europa lo lleva a ese continente viejo, y de allí a Asia y África, esparciéndose su uso por todo el mundo, para retornar a América.

A México, le tocó en el siglo XVI, ser el corredor a través del cual se difundieron en América y el resto del mundo los tres granos alimenticios, los tres panes máximos del hombre, que dieron las colosales civilizaciones del trigo, el arroz y el maíz, siendo esta última la nuestra mexicana.