El CACAO

En su primera carta al emperador Carlos V. Hernán Cortés menciona al cacao como una de las más valiosas cosas halladas en el Imperio Mexicano: "...el cacao es un fruto como almendras, que ellos (los indios) venden molido; tienenlom en tanto, que se trata por moneda en toda la tierra y con ella se compran todas las cosas necesarias en los mercados y otras partes ".Y uno de los primeros obsequios que el conquistador envió al emperador español, fue el cacao con las instrucciones necesarias para beberlo como chocolate, que era una de las bebidas más finas que usaban los indígenas.

Los indios mexicanos cultivaban la planta del cacao muchos años antes del descubrimiento del nuevo mundo, y su fruto, además de servir para comerlo, se usaba como moneda: Moctezuma recibía parte de sus tributos en almendras de cacao, porque él estimaba mucho sus bayas, como monedas que eran y como bebida que le encantaba beber. La ciudad de Tobago satisfacía anualmente al emperador Moctezuma 400 mil countles, lo cual equivale a ciento 60 millones de bayas de cacao. Moctezuma mandaba preparar diariamente, para su consumo personal, 50 tasas de chocolate.

El cacao-moneda no circulaba solamente en el Imperio Mexicano sino también en los países vecinos, y no sólo servía para adquirir las cosas de poco precio, sino también las de gran valor como los esclavos. Como manjar, sólo lo empleaban los ricos, los señores y principales, pues al pobre le servía más como moneda, que, como observa Oviedo: " La gente común no usa ni puede usar con su gula o paladar tal brebaje, porque no es más que empobrecer adrede y tragarse la moneda y echarla en donde se pierde ". Pero era una moneda que no provocaba la avaricia, porque pronto se corrompía o descomponía por lo que había que gastarla pronto. Parece increíble, pero también esta moneda, tan distinta de las otras, era falsificada. En 1537 el virrey don Antonio de Mendoza envió al rey muestras de esas falsificaciones, que consistían en cáscaras vacías de semillas de cacao, rellenas de barro y llamadas " cacahuachichiua ".

El cultivo del cacao estaba esparcido en toda la zona templada y caliente del país, como en la provincia que se llamó Tabasco y lo que corresponde a Michoacán, Colima, Chiapas y Campeche. Parece que en esos lugares se producía de una manera espontánea, y también había cultivos muy buenos de cuatro variedades principales de la planta: el quauhcahuatl, el mecacahuatl, e xochicahuatl y el tlacacahuatleña, esta última variedad de la semilla muy pequeña. Los cacaos más estimados eran los de las provincias de Tabasco y el Soconusco (Xoconochco) que todavía conservan esa reputación, pues sus semillas son grandes, oleaginosas y de buen sabor.

El cacao pertenece al género, Theobroma (que significa " alimento de los dioses") de la familia de las bitneriaceas. Se conocen 18 especies distintas, que proceden de las variedades que se cultivan y que se distinguen por el mayor o menor crecimiento de la planta, forma de las hojas, volumen y coloración del fruto; forma, tamaño, color y cualidades nutritivas de las semillas. Las flores del cacao son pequeñas y de color amarillo rojizo; cada flor esta provista de cinco pétalos, y cuando estos se marchitan y caen queda el embrión del fruto, que luego crece, convirtiéndose en una especie de baya carnosa en todo su espesor.

El grano del cacao es una semilla encerrada en el fruto propiamente dicho, que semeja un pepino. Al abrir uno de esos frutos aparecen acomodadas en la parte carnosa, blanda y blanquecina, treinta o cuarenta de esas semillas del cacao, que son lavadas, secadas y empleadas para su uso, el mejor de los cuales era el de preparar la bebida llamada chocolate. Los mexicanos cocían el cacao con agua y para endulzarlo le agregaban miel silvestre o jugo dulce de arce, aromatizándolo con un poco de vainilla; así lo tomaban las personas distinguidas, mientras que el pueblo sencillo le agregaba atole de maíz, para hacerlo más nutritivo.